Fotógrafa del ejército de EEUU capta una última imagen segundos antes de morir

Benito Kozman

Un soldado intenta cubrirse los oídos con la mano; su cuerpo está ligeramente inclinado hacia adelante y el pie izquierdo se ha levantado del suelo, presagiando su caída. El hombre pronto será envuelto en la llamarada amarilla y naranja que ya ha destrozado, quizás, sus extremidades derechas. Pequeñas piedras saltan en todas direcciones, algunas hacia el lente que capta ese momento final -el de un soldado y el de su fotógrafa.

Foto: Ejército de EEUU

La foto fue tomada un cálido día de julio de 2013 en Laghman, en el noreste de Afganistán, por Hilda Clayton, de 22 años, instantes antes de morir.

Clayton estaba documentando un ejercicio militar con municiones cuando un mortero explotó accidentalmente. Quizás por instinto, apretó el obturador de la cámara en ese momento; su último acto en vida.

Junto a ella fallecieron un fotógrafo militar afgano que la joven estaba entrenando y tres soldados del Ejército Nacional Afgano. Otras once personas resultaron heridas.

Dos soldados afganos reaccionan al estallar accidentalemente un tubo de mortero durante unas maniobras de entrenamiento en la porvincia de Laghman (Afganistán) el 2 de julio de 2013. Hoy, cuatro años después, la familia de Clayton ha dado su consentimiento para la publicación de las fotografías. EFE/Afghan National Army/

Con autorización del ejército y su familia, su última foto apareció por primera vez en Military Review, revista profesional del ejército de Estados Unidos.

“La muerte de Clayton simboliza cómo las mujeres soldados están cada vez más expuestas a situaciones peligrosas en el entrenamiento y en el combate a la par con sus homólogos masculinos”, dijo la revista en su edición de mayo-junio.

Clayton nació en Augusta, Georgia, en 1991, y se graduó de la Escuela de Información de la Defensa en julio de 2012.

Pertenecía al cuerpo de soldado de cámara de combate, cuya labor consiste en tomar imágenes fijas y de video en cualquier entorno y acompañar a los soldados dondequiera que se desplieguen para documentar la historia de las operaciones de combate.

La soldado estadounidense Hilda I. Clayton asignada a la 55 Signal Company (fotógrafos de combate) de la 21st Signal Brigade fallecida el 2 de julio de 2013 al estallar accidentalmente un tubo de mortero durante unas maniobras de entrenamiento en Afganistán. EFE/US National Army/ Handout

La joven fue destacada en el 4to equipo de combate de la brigada blindada, 1ra división de la caballería, que radica en la base de operaciones Gamberi en el este de Afganistán. Su misión era documentar el entrenamiento de las fuerzas afganas en la brigada conocida como “Long Knife” (“Cuchillo Largo”).

Clayton fue la primera especialista en documentación y producción en morir en combate en Afganistán.

El nombre de Clayton fue inscrito en el Salón de los Héroes de la Escuela de Información de Defensa (DINFOS), en Fort Meade, Maryland, el 13 de diciembre de 2013, y también se creó un concurso de fotografía en su honor. La competencia consta de cinco días de eventos en los que los fotógrafos deben demostrar sus habilidades físicas y técnicas.

“Siempre estaba dispuesta a asumir cualquier misión y aprovechó todas las oportunidades para contar nuestra historia con sus imágenes”, escribió el coronel Bill Benson, comandante de Long Knife, en una carta abierta poco después de la muerte de Clayton.

“En el corto tiempo que estuvo con Long Knife, se ganó el respeto y la admiración de todos” -abundó. “Aunque nada puede llenar el vacío que ha quedado, espero que haya algún consuelo en saber que Clayton era un miembro valioso del equipo de Long Knife y que ella hizo una diferencia positiva cada día que estuvo con nosotros. ”