Formosa: denuncian que mujeres se esconden por miedo a ser separadas de sus bebés recién nacidos

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En el oeste de la capital de Formosa, casi en el límite con Salta y Paraguay, más de 80 mujeres embarazadas, pertenecientes a la comunidad wichi, denunciaron que están escondidas del gobierno de Gildo Insfrán por miedo a ser trasladadas a los centros de aislamiento gubernamentales y separadas de sus bebés. Desde hace meses, viven alejadas de sus familias y hacinadas en carpas de nylon precarias, que instalaron en el medio de un monte del Impenetrable, cerca del paraje El Potrillo, a 700 kilómetros de la ciudad de Formosa.

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Lo advirtió la oposición, meses atrás, y tanto la Justicia formoseña como el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla, estaban en conocimiento. Así lo confirmó Eduardo Ramírez, diputado provincial por Pro Formosa. En diálogo con Todo Noticias, el legislador indicó que durante la visita de Pietragalla a Formosa, a fines de enero, él le indicó al funcionario “cuáles eran los casos y qué problemas tenían las personas que daban a luz en el oeste formoseño”.

“Nos llegó el caso de una persona cuyo padre se llama Benjamín, un caso que pareció aislado. La madre había tenido un contacto estrecho en Ingeniero Juárez, y, una vez que tuvo al bebé, la llevaron a hacer cuarentena y trasladaron a su bebé a la ciudad de Formosa sin darle aviso al padre ni a algún familiar para decirle si el bebé había nacido bien. Lo trasladaron a Formosa por más de dos semanas y Benjamín y su mujer no supieron de su hijo. Nosotros fuimos al Hospital de la Madre y el Niño [en la ciudad de Formosa], a encontrar al bebé. Nos llegaron tres o cuatro casos más, seguidos”, detalló Ramírez.

El diputado indicó que le pidió “por favor” a Pietragalla que “si éste era un modo de operar del gobierno, debería cambiar porque si un bebé debe ser traslado de urgencia está bien que se lo traslade, pero siempre los padres tienen que estar en conocimiento de eso”. Según sostuvo, el secretario de Derechos Humanos “se comprometió a que eso no volviera a ocurrir”.

Nos dijeron que esto no iba a volver a suceder, pero evidentemente volvió a pasar. Una de las cuestiones que planteábamos era que, si bien era un problema particular de las personas [cuyas denuncias presentaron], buscábamos que esto no vuelva a suceder”, agregó Ramírez, y concluyó, tras advertir que habían denunciado la situación ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la Justicia de Formosa: “No era una cuestión aislada, sino un modo de trabajar en el oeste. Advertimos que las personas que iban a dar a luz se estaban escondiendo”.

La situación que vive la comunidad wichi tomó relevancia tras una investigación de Todo Noticias, que expuso que la policía formoseña ingresa al monte por la madrugada, a caballo, y se lleva a las mujeres a la localidad de Las Lomitas, a 250 kilómetros de la comunidad, para que den a luz. Luego del parto, las separan de sus bebés y las aíslan, por al menos 14 días, como prevención ante el Covid-19.

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Senadores de la oposición pidieron un informe sobre los hechos

Luego de la cobertura de TN, senadores de la oposición reforzaron la denuncia en contra de Insfrán. El formoseño Luis Naidenoff y Pablo Daniel Blanco presentaron un proyecto para citar a Elizabeth Gómez Alcorta, la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad; a Pietragalla, y a Marisa Graham, defensora de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Nación, para que informen sobre las presuntas acciones que atentan contra las embarazadas de la comunidad wichi de El Potrillo.

“¿De qué sirve que un país tenga un ministerio específico cuyo lema es ‘Trabajamos por los derechos de las mujeres y diversidades, frente a toda forma de desigualdad y violencia, para construir una sociedad más justa con todos, todas y todes’, si ocurren barbaridades como éstas? Estas mujeres perseguidas, estigmatizadas, violentadas y temerosas de lo que pueda suceder con sus vidas y la de sus bebés son la prueba viviente de que el Ministerio de las Mujeres, los Géneros y la Diversidad es nada más que una fachada. Una institución puesta al servicio de un relato que la angustiante realidad de estas mujeres formoseñas ha desnudado”, dice el texto presentado por los senadores nacionales.

“Es insostenible e injustificable la situación de los Derechos Humanos en Formosa. Estos funcionarios, además del gobernador Insfrán, son corresponsables de esta atrocidad. Ya no se trata de funcionarios que no funcionan sino de instituciones de cartón con funcionarios cómplices por acción u omisión de esta repugnante barbaridad en materia de Derechos Humanos”, agregan los legisladores.

El proyecto fue acompañado, también, por los senadores María Belén Tapia, Laura Rodríguez Machado, Silvia Elías de Pérez, Guadalupe Tagliaferri, Gladys González, Stella Maris Olalla, Pamela Verasay, Silvia del Rosario Giacoppo, Mario Fiad, Martín Losteau, Claudio Poggi, Alfredo De Angeli y Víctor Zimmermann.

Testimonios de mujeres embarazadas que viven “con miedo” a Insfrán

“Quiero tener un bebé normal. Si me hacen cesárea, capaz no voy a encontrar más a mi hijo”, dijo a Bernini una mujer, mientras cubría su cara con un pareo beige y violeta. La joven formoseña, que está a punto de parir, afirmó a TN vivir desde hace cuatro meses en medio del monte “por miedo” a que la lleve la policía. “No sé qué voy a hacer cuando llegue la fecha de parir, pero prefiero estar en el monte porque, si nos llevan al hospital, no sabemos si vamos a regresar”, indicó.

La mujer wichi tiene un hijo de cinco años que asegura no ver desde que está instalada en medio del monte. La misma situación vive una joven de 25 años, con dos hijos de ocho y seis años, con quienes aseguró no tener contacto desde “hace mucho”, cuando decidió esconderse. “Quiero verlos, pero tengo miedo. Ya no aguanto estar más acá”, sostuvo, entre llantos. “Hay muchas embarazadas en la misma situación”, agregó.

“Cuando nos llega el día, nos llevan a las dos de la mañana, a veces a las tres. Vienen a buscarnos con caballos la policía. Llevan a Formosa al bebe solo y la madre queda en aislamiento”, detalló otra de las embarazadas que fue entrevistada por TN, que cubría su cabeza con un pañuelo multicolor. Las denuncias de las mujeres fueron corroboradas por Emiliana, de 22 años, otra integrante de la comunidad wichi que se mostró con su bebé recién nacido, al que aseguró no haber visto por muchos días, una vez que nació. “Mi señora llegó al Potrillo, pero sin bebe. Pensé que, como padre, tenía derecho a recuperarla”, relató su marido, quien aseguró haber viajado a la ciudad de Formosa inyectado y dormido para poder encontrarse con su hija.

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Ante las denuncias, el Ministerio de Desarrollo Humano de Formosa, a cargo de Aníbal Gómez –uno de los integrantes del Consejo de Atención Integral de la Emergencia Covid-19–, emitió el viernes por la tarde un comunicado en el que niega la situación descripta por TN y “repudia una nueva operación mediática de un multimedio de Buenos Aires en la cual presentan a un grupo de mujeres de la etnia wichi, presuntamente embarazadas y escondidas en el monte del oeste provincial por miedo a realizar aislamientos obligatorios o a sufrir cesáreas compulsivas”. Según indican, los datos oficiales “desmienten categóricamente lo expresado en esta nueva escenificación realizada en territorio formoseño”.

“El cumplimiento de las cuarentenas preventivas por parte de las mujeres embarazadas o con hijos menores de edad se realizan con la modalidad domiciliaria en toda la provincia de Formosa”, afirmaron en la cartera que maneja Gómez, y advirtieron que, de todos modos, el gobierno provincial pidió al procurador general del Superior Tribunal de Justicia formoseño “la investigación de los hechos denunciados, a fin de que exista claridad y verdad sobre los mismos, debiéndose proceder de oficio en caso de que fuera probado algún delito”.