Formosa: desde hace cuatro días, manifestantes cortan las rutas para reclamar viviendas dignas

Inés Beato Vassolo
·7  min de lectura

Desde hace cuatro días, grupos de formoseños autoconvocados se manifiestan en distintos puntos de la capital de la provincia norteña para reclamar al gobierno de Gildo Insfrán la entrega de módulos habitacionales, un programa que comenzó hace aproximadamente siete años.

Las personas -en su mayoría, mujeres solteras con hijos- piden mudarse a las viviendas que les fueron prometidas, muchas de las cuales se encuentran abandonadas y a medio construir. Son al menos cinco los focos de reclamo, siendo los más importantes el de la ruta 11, cerca del aeropuerto, y el de la ruta 81, en el noroeste de la ciudad de Formosa.

Lavado de dinero: allanan en Rosario la mansión de un expiloto de F1 en un caso ligado al senador Armando Traferri

En 2013, durante un acto político, Insfrán había asegurado: "Antes de 2015, vamos a llegar al déficit cero habitacional en la provincia". Este jueves, según el concejal formoseño Fabián Olivera (UCR), hay al menos 1000 familias en la capital de Formosa con urgencia habitacional, y "son muchas más" las que viven en condiciones indignas. Según explicó Olivera a LA NACION, hubo múltiples manifestaciones a lo largo de los años, pero el reclamo se reactivó tras una semana de intensas lluvias.

"Hacía rato que no existían tantos cortes, con tanta gente en la calle. Nos tocó una semana de inundaciones, con caída de más de 100 mm en cuatro horas, y la gente no aguantó más y empezó a salir", dijo el concejal, tras explicar que la mayoría de los manifestantes viven en barrios informales, inundables, que se ven afectados tras las lluvias y la crecida del río Paraguay.

El gobierno les habría prometido a esas personas la entrega de lotes de 10x20 y 10x30 metros, con agua, luz, una habitación construida y un baño; pero la vivienda nunca llegó y, desde 2017 -según Olivera-, no se adjudican casas. Habría más de 400 construcciones abandonadas.

Con el inicio de las movilizaciones, el Estado formoseño aceleró la entrega de algunos módulos, pero, lejos de que eso brindara calma, el reclamo se intensificó, porque las familias fueron trasladadas a viviendas sin puertas, ventanas, ni desagües. "El gobierno improvisó algunas entregas de módulos con ventanas rotas, abandonados, sin sortearlas, como debería hacerse, y a dedo. Sin agua. Eso empeoró el enojo de la gente", sostuvo el referente del radicalismo, que desde hace tiempo hace un seguimiento de este programa de solución habitacional de la provincia.

Entrega fallida

Dalma Cabañas, de 33 años, es una de las personas que, recientemente, se mudó con su familia al barrio apodado como "módulo 110", al noroeste de la capital formoseña, desde el barrio informal Sagrado Corazón, ubicado al sur, próximo al aeropuerto. "Queríamos salir del desastre en el que vivíamos y nos trajeron a un lugar casi igual", dijo la mujer a LA NACION, tras detallar: "Al módulo le falta una ventana, el patio está inundado, la cámara escéptica no tiene tapa y hay agua solo cada tanto".

A Cabañas, su marido y sus cuatro hijos -de entre 6 y 11 años- los tomó por sorpresa la noticia de que les sería adjudicada una vivienda. Creen que tuvo que ver con la activación de los reclamos al gobierno por parte de vecinos del barrio. "Me había anotado hace cuatro años atrás. Antes se sorteaba, y ahora, no sé por qué, vinieron hace cuatro días y nos eligieron. Sacaron a las 30 familias de mi barrio y nos llevaron a las casas nuevas, después de que un grupo del barrio participara del corte de ruta", explicó.

Según indicó la joven -que en este momento se encuentra desempleada, al igual que su marido-, las familias relocalizadas han elevado el reclamo al Ministerio de la Comunidad de Formosa, a cargo de Aníbal Gómez, pero no han recibido respuesta: "Nos dicen que van a venir al día siguiente, y no aparece nadie".

Conferencias de prensa

Desde hace 339 días, el gabinete de Insfrán se limita a hacer declaraciones a través de las conferencias de prensa que da, a diario, el Consejo de Atención Integral de la Emergencia Covid-19, encabezado por el ministro de Gobierno Justicia, Seguridad y Trabajo, Jorge González, a quien acompañan otros funcionarios. El miércoles, Gómez tomó el micrófono para hablar acerca de las manifestaciones. Hizo mención al programa de solución habitacional y advirtió que "no hay para entregar a todos juntos".

Vuelta a clases: cómo deberán manejarse los padres si no pueden ir a sus trabajos, según el Gobierno

"Tenemos conocimiento de personas que se están manifestando en reclamo de módulos habitacionales. Debemos recordar que Formosa es la única provincia que cuenta con un programa de esta naturaleza en donde se otorga un terreno de 10x20 o 10x30, con energía eléctrica, agua potable, y la construcción de una habitación, un baño y las bases para la construcción de otra futura habitación, para que tengan un espacio suficiente para tener todas las comodidades, con esfuerzo propio", sostuvo el funcionario, y continuó: "Llevamos cerca de 7000 módulos entregados desde que se inició el programa en nuestra provincia, algo realmente digno de valorar, que no existe en otras provincias ni en el resto del país".

Seguido, Gómez indicó que el programa alcanza, primero, a "familias con capacidad moderada o alguna enfermedad severa" y "familias en las que algún miembro sufre violencia o abuso". "Hay un criterio de prioridades y seguiremos sosteniendo ese criterio", dijo, tras afirmar: "No hay para entregar a todos juntos. Hay que ayudar primero al que más lo necesita".

Por su parte, González respaldó las palabras del ministro de la Comunidad y, con la parsimonia con la que maquilla sus palabras filosas, disparó: "Este tipo de situaciones demuestra que detrás de esto hay algo. Un movimiento de estas características, en donde existen distintos cortes en distintos lugares, requiere una logística para que las personas permanezcan en este lugar".

"No emitimos juicio de valor, simplemente comentamos de que esto ya está perdiendo un sentido, para que lentamente vaya adquiriendo otro tipo de sentido", continuó, luego de afirmar que los manifestantes que cortan las rutas quisieron negociar la entrega de un módulo por cada paso de un camión.

En la conferencia de este jueves, el ministro todoterreno insistió en su hipótesis, y sostuvo que está "activa" la política social: "No podemos entender que, con una política de carácter social y habitacional tan activa, existan sectores que fogoneen este tipo de situaciones. Por las buenas, vamos a avanzar siempre; pero por las malas, con extorsión, no vamos a poder".

Las personas aseguran ser autoconvocadas

Los manifestantes, sin embargo, afirman no estar asociados a ninguna organización. "No tenemos ningún dirigente. Solo nos unimos porque queremos obtener un techo para nuestro hijos", dijo a LA NACION Antonella Ferrari, de 23 años, quien hace tres días pernocta en la ruta 81.

"Los módulos están hechos y nunca se entregan. El gobierno espera a las elecciones para hacerlo. Yo estoy en la lista hace cuatro años y no ha aparecido nadie", sostuvo Ferrari, quien espera una vivienda para su marido, maestro mayor de obras, y su hija, de cuatro años, mientras paga un alquiler en el barrio Juan Domingo. Según afirma la mujer, fue censada años atrás durante un acampe frente al Ministerio de la Comunidad provincial, y allí se le prometió la entrega de una casa.

Catamarca: escándalo por un decreto que asigna $100 millones para gastos discrecionales del gobernador y sus funcionarios

"Somos 100 familias reclamando en este lugar. Nos dijeron que nosotros levantemos el acampe y ellos nos iban a visitar a nuestras casas, pero hay familias en situación de calle, que no pueden esperar que los visiten", indicó Ferrari. "Necesitamos una respuesta. La mayoría son madres solteras, con nenes chicos. A mí me prometieron la vivienda hace tres años. Entregué los papeles al ministerio de la Comunidad y nunca aparecieron", agregó, al teléfono, Florencia, otra de las manifestantes, que alquila un cuarto en el barrio Eva Perón.

"No nos vamos a mover de acá hasta que no nos den un módulo a cambio", afirmaron a LA NACION ambas mujeres. Lo mismo sostuvo otra mujer, quien se manifiesta desde el martes en la ruta nacional 11. "Somos 30 familias reclamando su módulo. Hace tres días que no comemos ni nos bañamos. No nos movemos. Nos quedaremos hasta que se nos dé la llave del módulo", afirmó la joven, e indicó: "Hace dos años firmé un papel en el Ministerio, y mi hermana, que pasó después de mí, vio cómo lo hacían un bollo y tiraban a la basura".