La forma de aplicar el aceite de oliva para combatir las varices

CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 27 (EL UNIVERSAL).- Las varices son una de las afecciones más comunes de encontrar en las piernas. Se trata de venas que se han agrandado y se encuentran retorcidas, y entre las principales causas aparece el aumento en la presión sanguínea. La obesidad, el sobrepeso, un tumor, el estreñimiento o el embarazo pueden ser parte de las causas.

Este problema es muy común y afecta a muchas personas, especialmente a las mujeres. Las varices, que generalmente aparecen en las piernas, pueden ser incómodas y dolorosas, por lo que existen diversos tratamientos médicos para aliviarlas. Los tratamientos láser y los procedimientos quirúrgicos forman parte de las alternativas.

Entre las alternativas para combatir las varices aparecen las que por lo general elegimos, las de origen natural. Y en esta oportunidad haremos hincapié en la utilización del aceite de oliva ya que está demostrado que es una excelente opción complementaria para ayudarnos a aliviar los dolores y molestias que causan las varices.

Lo importante es saber que el aceite de oliva se utiliza mucho para realizar masajes que buscan mejorar la circulación sanguínea. El aceite de oliva contiene ácidos grasos saludables, especialmente Omega-3, que pueden ayudar a reducir la inflamación de las varices. También es rico en polifenoles y vitamina E, que tienen propiedades antioxidantes y pueden mejorar la salud de la piel.

Ahora, te contamos paso a paso la manera correcta en que debes utilizar el aceite de oliva para combatir las varices. Toma nota y ponlo en práctica.

Eleva las piernas: Comienza por elevar las piernas a unos 45 grados. Esto puede ayudar a mejorar la circulación en las piernas y reducir la hinchazón.

Aplica el aceite de oliva: Coloca una cantidad moderada en las palmas de las manos y aplícalo sobre las áreas cercanas a las varices. No apliques presión directa ya que esto podría empeorar la situación. Utiliza movimientos suaves y ascendentes.

Realiza el masaje: Comienza desde los pies y masajea suavemente hacia arriba, en dirección a las rodillas.

Sé constante: La efectividad de este método aumenta con la frecuencia, por lo que se recomienda ser constante al realizar los masajes.