A FONDO-Aumentan los accidentes de tráfico mortales por el exceso de velocidad durante la cuarentena

Por Lena Masri
FOTO DE ARCHIVO: Un coche circulando por Nueva York

Por Lena Masri

LONDRES, 29 jun (Reuters) - Las cuarentenas impuestas por causa del coronavirus propiciaron drásticas reducciones de tráfico y una disminución de los accidentes de coche la pasada primavera, pero la mayor velocidad de conducción en unas carreteras más tranquilas ha provocado un repunte de los accidentes mortales en varias ciudades, según muestra un análisis de Reuters.

En la ciudad de Nueva York, la proporción de accidentes mortales con respecto a todos las colisiones se dispararon un 167% en abril en comparación con el año anterior. El aumento fue del 292% en Chicago y del 65% en Boston. Al otro lado del océano, en Madrid, España, la tasa de colisiones letales fue un 470% más alta.

Mientras el tráfico se desplomaba en Estados Unidos, las carreteras se volvían más letales, con un aumento del 37% en las tasas de mortalidad por milla recorrida en abril, en comparación con el mismo mes del 2019, dijo el Consejo Nacional de Seguridad la semana pasada. El mes pasado, el organismo dijo en un comunicado que los confinamientos y la reducción de la congestión de las carreteras "aparentemente habían abierto la veda a la conducción temeraria". En Reino Unido, la policía documentó casos de personas que conducían a velocidades que describieron como excepcionalmente elevadas de más de 130 millas (209 km) por hora.

En el estado de Ohio, en Estados Unidos, los investigadores descubrieron que, si bien las velocidades medias sólo aumentaron ligeramente entre el 28 de marzo y el 19 de abril en Cleveland, Cincinnati y Columbus, el exceso de velocidad extremo lo hizo drásticamente.

"El nivel de exceso de velocidad es realmente impactante", dijo Harvey Miller, profesor de geografía y director del Centro de Análisis Urbano y Regional de la Universidad Estatal de Ohio. "Lo que estamos viendo aquí, el hecho de que haya menos tráfico y más exceso de velocidad, creo que es una prueba de que el tráfico es un gran controlador de la velocidad".

Se han registrado incrementos similares de velocidad en Australia, Bélgica y Dinamarca, de acuerdo con los informes recopilados por el Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte.


APRENDER LA LECCIÓN

Con toda seguridad la cifra de muertos en carretera ha disminuido de la mano de la caída del tráfico en muchos lugares. En la ciudad de Nueva York, las colisiones cayeron en abril hasta las 4.103 frente a las 16.808 de un año antes, lo que supone un descenso del 76%. Durante el mismo periodo, las colisiones mortales disminuyeron de 20 a 13, una disminución en este caso menor, del 35%. Pero el número de colisiones letales por cada 1.000 accidentes aumentó de 1,2 a 3,2.

"En las calles de la ciudad, cuando hay una colisión a baja velocidad vemos choques que acaban con abolladuras en las defensas", dijo Joe Cutrufo, portavoz de Transportation Alternatives, un grupo que aboga por calles seguras y mejores opciones para ir en bici, a pie o en transporte público en la ciudad de Nueva York. "Pero a medida que la velocidad de los conductores aumenta, mayor es la probabilidad de que esos accidentes acaben en funeral".

Cutrufo dijo que hay que emplear las lecciones aprendidas durante los confinamientos en repensar el diseño de las calles. Las calles anchas que parecen autopistas incitan a una conducción rápida y deberían peatonalizarse más calles y que la gente use ese espacio para poder ir en bicicleta, caminar, correr y sentarse con seguridad.

La policía de Nueva York dijo estar al tanto del aumento de la velocidad y ha desplegado patrullas adicionales. Los datos de la compañía de análisis de tráfico INRIX muestran que las velocidades en la ciudad de Nueva York aumentaron un 44% de 28 millas (45 km) por hora en abril del año pasado a 41 millas (66 km) por hora en abril de este año.

En Londres, nueve personas murieron en colisiones de tráfico en abril, más o menos igual que en años anteriores, según datos de Transport for London, el organismo estatal responsable del sistema de transporte de la ciudad. El recuento de colisiones aún no está disponible, pero el número de fallecimientos se mantuvo estable incluso cuando el número de kilómetros recorridos en la capital británica se desplomó un 69% de febrero a abril, según los datos proporcionados por INRIX, que recoge información sobre el tráfico y la velocidad de camiones, fabricantes de automóviles, GPS, detectores, parquímetros y otras fuentes.

Andy Cox, un superintendente que investiga los siniestros mortales y graves en carretera para la Policía Metropolitana de Londres, ha recurrido a las redes sociales para implorar a los conductores que reduzcan la velocidad y no se arriesguen a sufrir accidentes que podrían presionar al sistema público de sanidad de Reino Unido, el NHS.

"No creen que vaya a pasarles nada y no tienen en cuenta a sus compañeros de viaje ni su bienestar", dijo a Reuters sobre los conductores que circulan a alta velocidad. "Es totalmente inaceptable. Tenemos que reconocer que la velocidad es el mayor factor en las colisiones mortales y en las colisiones graves que cambian la vida de las personas".

Las infracciones por exceso de velocidad aumentaron un 187% en Londres durante el confinamiento en comparación con el mismo período de 2019, pero las infracciones por exceso de velocidad extrema aumentaron aún más, en un 236%. La policía documentó velocidades de 134 millas (216 km) por hora en una zona de 40 millas por hora, 110 millas por hora en una zona de 30 millas por hora y 73 millas por hora en una zona de 20 millas por hora.

Al otro lado del Canal de la Mancha, los accidentes en la Francia continental cayeron de 4.234 en abril de 2019 a 1.099 en abril de este año, una reducción del 74%. Durante el mismo período, las muertes disminuyeron de 233 a 103, una caída del 56%.

A pesar de la disminución general de las colisiones y de las muertes, la tasa de mortalidad en los accidentes fue un 70% más alta.



(Información adicional de Jaimi Dowdell en Los Ángeles y Emma Pinedo en Madrid. Traducido por Ryan McNeill y Janet Roberts)