"Se tuvo que fomentar sin tibieza uso de cubrebocas"

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Juan Pablo Becerra-Acosta M.

CIUDAD DE MÉXICO, octubre 25 (EL UNIVERSAL).- El gobierno federal tiene un tablero con cifras sobre el Covid-19 en México. Los datos recabados y ordenados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) son actualizados cada 24 horas.

En el enlace https://datos.covid-19.conacyt.mx/#DOView hay un rubro denominado "defunciones". Ahí, hasta este sábado, se habían contabilizado y confirmado 88 mil 743 fallecimientos a causa del virus SARS-CoV-2.

Pero en realidad la cifra de muertos es mayor. Hay otro indicador que lo refleja: "Defunciones estimadas". En él se reportan 103 mil 706 muertes por Covid-19.

Más de 100 mil muertos después de que el Covid llegara al país, y muy lejos ya de aquella cifra de 60 mil fallecimientos —considerada como "catastrófica" en las previsiones iniciales del subsecretario Hugo López-Gatell—, surgen preguntas: ¿Qué se hizo mal? ¿Se pudo haber hecho algo de forma distinta para evitar tantos contagios y muertes?

El doctor Alejandro Macías, cirujano especialista en Medicina Interna e Infectología y zar contra la pandemia de gripe AH1N1 en 2009, durante el sexenio de Felipe Calderón, señala que el gobierno federal debió hacer esto:

1.- Haber financiado lugares de aislamiento y cuarentena para los contagiados.

2.- Hacer muchas pruebas y aislar a la gente en esos lugares.

3.- Fomentar el uso del cubrebocas en espacios públicos.

Esta es la entrevista de Macías con EL UNIVERSAL.

¿Qué cosas hizo muy mal el gobierno federal durante la pandemia?

—La principal cosa que debió haberse hecho es la promoción franca y abierta del uso del cubrebocas. Que se promueva abiertamente sin ninguna reticencia, sin ninguna tibieza.

¿Qué más, doctor?

—El haber tenido lugares para que la gente que se detectaba positiva pudiera ir a pasar ahí un aislamiento, porque una de las cosas que ha ocurrido es que detectamos a la gente y luego va a su casa, y contagia a otros. Se volvió una cadena que no se detuvo. Entonces, financiar esos lugares de aislamiento para que la gente pudiera pasar ahí un tiempo, unos días, la cuarentena, en tanto que los momentos de máximo contagio se diluían.

Hay gente que sostiene que el confinamiento debió durar más, porque se levantó cuando crecían contagios y muertes…

—Hay cosas que son hechos y hay cosas que son opiniones. Lo que creo que son hechos bien fundamentados son: la utilidad del uso del cubrebocas y, por tanto, su promoción, eso es un hecho. Por otro lado, que las pruebas se hagan a tiempo y se mande a la gente a aislamiento y buscar contactos en los lugares para mandar gente a aislamiento. Eso se ha demostrado que funciona. Ese es un hecho.

Ahora, si hablamos ya de confinamiento, el problema de entrar en esto es que es como estar en guerra: el problema no es entrar, es salir. Y ya se ha comentado más de una vez que a un plazo intermedio y largo no se puede depender nada más del confinamiento. Se tienen que hacer otras cosas.

¿Qué cosas, entonces? Precisamente la promoción de la higiene de manos, la sana distancia, la ventilación de habitaciones y lugares, el uso de cubrebocas, el tener espacio para aislamiento y cuarentena, y tener un presupuesto extraordinario para eso, porque en enero y febrero, cuando se veía venir la pandemia, se debió haber dedicado una partida sustancial para eso.

¿Están a tiempo de hacer algo los gobiernos federal y estatales ahora que vuelven a subir los contagios, antes de que pase lo de Europa?

—Casi inevitablemente los casos van a repuntar, porque viene la época de frío. En toda Latinoamérica la pandemia llegó y no se fue, sino que se mantuvo en ascendencia intermedia, entonces creo que van a repuntar los casos por la época del frío. Todavía estamos a tiempo de promover más intensamente el uso de cubrebocas y no solamente su uso, sino utilizarlo bien.

Quien traiga descubierta la nariz no le está funcionando. Quien se suba al transporte sin cubrebocas, se la está jugando. Eso se tiene que hacer todavía, que se use desde la nariz hasta la barbilla, porque ves mucha gente sin cubrebocas o mucha gente usándolo sin hacerlo bien.

El Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Washington, en Seattle, tiene proyecciones que estiman que el uso masivo de cubrebocas puede implicar miles de muertes menos para México…

—Hay muchos modelos matemáticos, inclusive Mario Molina, el Premio Nobel que acaba de morir, había hecho modelos matemáticos de cómo el uso de cubrebocas puede reducir sustancialmente los contagios. Ahora, ¿vamos a confinar o a reactivar toda la economía? Podríamos reactivar la economía si todo el mundo usara bien el cubrebocas en el espacio público. Ya se ha demostrado, por estudios matemáticos y médicos, que funciona.

¿Hizo algo bien el gobierno o todo estuvo mal?

—Hizo cosas bien. Mira, por ejemplo, en cuestiones de información, [ésta] ha sido transparente. A lo mejor no nos gusta la manera en la que la están obteniendo, a lo mejor criticamos el tipo de información que están obteniendo o el tipo de tratamiento de la información, pero lo han hecho muy bien. La información ha sido transparente, disponible como nunca: tú te metes a internet y ahí están los datos, ahí te puedes encontrar lo que quieras.

El doctor hace una larga pausa y luego desmenuza el estado en que se encontraba el sistema de salud mexicano cuando llegó la pandemia. También valora cómo enfrentó eso el gobierno federal:

—Creo que el sistema hospitalario mexicano estaba maltrecho, ya que en años recientes se había ido recortando el gasto y no se había mejorado, de manera que cuando empezó todo esto, el sistema de salud estaba maltrecho.

Así que, considerando que la pandemia nos tomó con los dedos en la puerta, y lo maltrecho que estaba el sistema hospitalario, y las pocas camas de terapia intensiva que teníamos, creo que se hizo razonablemente bien.

Hace otra pausa y abunda:

—No se hizo suficientemente bien, porque sí es verdad que hay camas disponibles, pero a veces a los pacientes no les va del todo bien en los hospitales. Hay ventiladores mecánicos, pero no hay quien maneje los ventiladores.

Tiene sus bemoles la gestión del gobierno, pero sí creo que tanto en lo de la información como, digamos que en lo que concierne a poner el sistema hospitalario a punto, para al menos no colapsar el sistema público de salud, con todo y las deficiencias que se han dado en la atención, creo que se hizo razonablemente bien, considerando que se tenían los dedos en la puerta.