El FMI rebaja la previsión de España, que pide "cautela" por la incertidumbre

Washington, 19 abr (EFE).- El Fondo Monetario Internacional rebajó hoy las previsiones económicas para España ante la nueva coyuntura que ha traído la guerra de Ucrania y el encarecimiento energético, y aunque el crecimiento es mayor que el de otras grandes economías el Gobierno español pidió "cautela" dada la incertidumbre actual.

El FMI redujo en un punto su previsión de crecimiento económico para España este año, que ahora calcula que será del 4,8 %, y ha reducido también la de 2023 en medio punto, que considera que estará en el 3,3 %.

Durante un encuentro con la prensa en Washington, donde ha viajado para estar en la reunión de primavera del FMI y el Banco Mundial, la vicepresidenta primera del Gobierno de España, Nadia Calviño, pidió tomar "con especial cautela" las previsiones del Fondo dado el escenario de incertidumbre por la pandemia y la guerra en Ucrania.

A pesar de la rebaja en las previsiones por el impacto de la guerra, Calviño destacó que los cálculos del FMI "no ponen en duda la fuerte recuperación, especialmente en el caso de la economía española".

Además avanzó que el próximo cuadro macroeconómico que presente el Ejecutivo que preside Pedro Sánchez tendrá pronósticos similares a los del Fondo, si bien estarán sujetos "a una intensa incertidumbre y riesgos importantes a la baja" por el impacto de la pandemia y de la guerra en Ucrania.

En cualquier caso, la ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital insistió en la "muy intensa" recuperación española y en la evolución positiva del mercado de trabajo y recordó que España "será uno de los países de mayor crecimiento este año -remarcó-, muy por encima del resto de las economías desarrolladas".

En su nuevo informe de perspectivas económicas mundiales, el Fondo coloca la invasión rusa de Ucrania como la causa principal del freno en el crecimiento europeo, aunque considera que España no nota el impacto tanto como otros países energéticamente más dependientes de Rusia, como Alemania e Italia, que se ven más afectados.

En su informe el Fondo estima un crecimiento para Alemania del 2,1% en 2022, 1,7 puntos por debajo de su estimación anterior, y del 2,3% para Italia, un punto y medio por debajo del que preveía antes. Para la zona euro el Fondo prevé un crecimiento del 2,8% este año, 1,1 puntos menos al que calculaba en enero.

Son precisamente Alemania e Italia los países que más influyen en el cambio de previsiones para el conjunto de la zona euro, según este informe, que coloca a España como la primera de las grandes economías del euro en lo que a aumento del Producto Interior Bruto se refiere.

Como Rusia es el mayor exportador de petróleo, gas y metales, y junto con Ucrania de trigo y maíz, la bajada en el suministro de estas materias ha provocado que sus precios se eleven mucho y Europa es una de las regiones más afectadas.

El encarecimiento y la seguridad energética son los dos factores derivados de la guerra de Ucrania que, según el FMI, más peso están teniendo sobre las economías europeas.

Debido a que las economías avanzadas de Europa son importadores netos de energía, el incremento de precios provoca un mayor impacto en sus balanzas comerciales y en su inflación.

Para España, el FMI proyecta una inflación del 5,3% en 2022 y del 1,3% en 2023. En el caso de la zona euro, calcula la misma tasa para este año y una tasa un punto superior a la española, del 2,3%, para 2023. La inflación alemana estará en el 5,5% este año y el 2,9% el que viene.

En su encuentro con la prensa, Nadia Calviño señaló que, pese a que las previsiones apuntan a una desaceleración de la inflación en la segunda parte de este año que la situaría incluso por debajo del 2 % en 2023, desde el Gobierno español se considera que los niveles registrados en marzo "son inaceptables".

Y por eso, dijo, el Gobierno trabaja "intensamente para tratar de rebajar cuanto antes los precios de la electricidad en los mercados mayoristas", ya que ése es "el primer factor que explica la inflación" española.

En su capítulo europeo, el informe recalca que además del efecto sobre los precios al consumo y el comercio exterior, la invasión de Ucrania y las respuestas que ha traído consigo, como las sanciones contra Rusia, también afectan sobremanera la producción en determinados sectores como el del automóvil.

Y es que dicho sector necesita por ejemplo componentes específicos que proceden precisamente tanto de Rusia como de Ucrania.

Por otro lado, el informe alude a los efectos financieros de las sanciones a Rusia y considera que las conexiones de ese país con grandes economías parece relativamente pequeña y concentrada en determinados países de Europa, y avisa de que son los bancos de Austria e Italia los más expuestos a las contramedidas que imponga Rusia.

(c) Agencia EFE

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