El FMI dijo que la inflación está “desanclada” y advirtió por el financiamiento monetario del gasto

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El Fondo presentó sus proyecciones para la economía global en Washington.
El Fondo presentó sus proyecciones para la economía global en Washington.

WASHINGTON.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que las expectativas de inflación en la Argentina siguen sueltas, y remarcó que uno de los motivos de la persistente suba de los precios es la “mayor dependencia del financiamiento” del Banco Central al Tesoro para cubrir el déficit fiscal, que se aceleró en los últimos meses en medio de la campaña electoral.

La economista jefe del Fondo, Gita Gopinath, dijo que América latina es una de las regiones donde el Fondo ve un aumento más amplio de la inflación en varios países debido a las tensiones que provocó la apertura gradual de la economía global tras el cierre forzado por la pandemia del coronavirus en las cadenas de producción. Pero ofreció una lectura distintiva para la Argentina, que junto con Venezuela sufre la mayor suba de precios de la región, y una de las más altas del mundo.

“América Latina, como otras partes del mundo está siendo afectada por algunos shocks globales, como el aumento de los precios de la energía, los precios de las materias primas, la interrupción de la cadena de suministros, y eso está afectando los niveles de precios. Existe una variación entre países en términos de la extensión de la recuperación de la demanda interna y las presiones inflacionarias que están ocurriendo. Entonces, como dije anteriormente, es importante que los países adapten sus acciones monetarias a las circunstancias específicas de cada país”, arrancó Gopinath, al responder una pregunta de LA NACION en una conferencia de prensa virtual.

Gita Gopinath, economista jefe del FMI
Gita Gopinath, economista jefe del FMI


Gita Gopinath, economista jefe del FMI

Mantenemos las expectativas de inflación de Argentina como desancladas”, dijo la economista. “Siguen desancladas en este punto también debido a la mayor dependencia del financiamiento monetario en la Argentina. Esa es la imagen actual. Continuamos trabajando en estrecha colaboración a nivel técnico con el gobierno de la Argentina para encontrar soluciones para un crecimiento más sostenible”, agregó Gopinath.

El diagnóstico que trazó Gopinath, similar al que había ofrecido en abril de este año, deja al descubierto uno de los focos de tensión que existen entre el Fondo y el Gobierno en medio de la negociación para refinanciar la deuda por alrededor de 44.000 millones de dólares que dejó el gobierno de Mauricio Macri.

Gopinath presentó en una conferencia virtual en Washington las últimas proyecciones del Fondo plasmadas en el Panorama Económico Mundial (WEO, según sus siglas en inglés)

Fuerte desaceleración

El Fondo prevé que la economía argentina se recupere y crezca un 7,5% en 2021, por encima del pronóstico que brindó en abril de este año, aunque por debajo de la proyección del Gobierno. Ese rebote, que permitirá recuperar algo del derrumbe por los tres años de recesión que comenzó con la crisis cambiaria en el otoño de 2018, y luego se profundizó con la pandemia del coronavirus y la incertidumbre sobre el rumbo del país, perderá vigor el año próximo, cuando el organismo prevé una expansión del 2,5 por ciento.

El Fondo estima, además, que el desempleo caerá al 10 por ciento este año, y al 9,2 por ciento en 2022. Tal como ha ocurrido antes, el Fondo evitó incluir sus pronósticos de inflación, un dato sensible en medio de las negociaciones con el gobierno de Alberto Fernández en busca de un nuevo acuerdo para refinanciar la deuda por alrededor de 44.000 millones de dólares que dejó Mauricio Macri.

“La recuperación mundial continúa, pero el impulso se ha debilitado, obstaculizado por la pandemia”, indicó el FMI al inicio del Panorama Económico Mundial, difundido al inicio de la reunión anual del organismo y el Banco Mundial.

El Fondo recortó su pronóstico de crecimiento para la economía global en apenas una décima respecto de sus estimaciones de julio, y mantuvo su proyección para 2022 en el 4,9 por ciento.

El rebote de la Argentina estará por encima de la recuperación de Brasil, pero debajo de Colombia, Chile y Perú. El Fondo también retocó apenas las proyecciones para América latina. La región crecerá un 6,3% este año –una décima más que el pronóstico previo–, pero sufrirá una fuerte desaceleración el año próximo. La expansión prevista por el organismo es del 3 por ciento.

La inflación ya no es solo un problema argentino. El nuevo panorama económico del Fondo incluyó una novedad: una renovada preocupación por el repunte que mostraron los precios debido a las tensiones causadas por la apertura de la economía en medio de la pandemia del coronavirus. América latina y el Caribe tendrá este año una de las inflaciones más altas del mundo: 9,7% al finalizar este año. Para 2022, el Fondo espera que baje a 6,9 por ciento. El Medio Oriente, Asia Central y África Subsahariana también tendrán inflación de dos dígitos este año.

La presentación del Panorama Económico Global del FMI llegó en la apertura de la reunión anual del Fondo y el Banco Mundial, y un día después de que el Fondo cerrara su investigación sobre la directora Gerente, Kristalina Georgieva, y la ratificara en su cargo. Anoche, el board reafirmó su “plena confianza” en la economista búlgara, quien tiene previsto reunirse con Martín Guzmán hoy en el Fondo.

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