El FMI eludió responderle a Cristina y solo dijo que las discusiones con la Argentina continúan

Rafael Mathus Ruiz
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Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, y el ministro Martín Guzmán
Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, y el ministro Martín Guzmán

WASHINGTON.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) eludió responder de manera directa al discurso de la vicepresidenta Cristina Kirchner, quien dijo que las condiciones impuestas por el organismo para reestructurar la deuda con la Argentina eran “inaceptables”, y solo indicó que las discusiones técnicas continúan, aunque sin despejar la incertidumbre sobre los tiempos para alcanzar un acuerdo.

“Las discusiones técnicas continúan”, dijo, escueto, el director de Comunicaciones del FMI, Gerry Rice. “No tengo novedades respecto de los tiempos”, agregó.

Al responder preguntas sobre las condiciones del Fondo para reprogramar la deuda, Rice solo reiteró que el Gobierno ha indicado que aspira a cerrar un acuerdo de facilidades extendidas (EFF, según sus siglas en inglés), que prevé la devolución de los US$45.000 millones que tomó el gobierno de Mauricio Macri en un período de diez años.

Si bien no respondió de manera directa al reclamo del Gobierno argentino de un recorte en la tasa de interés que cobra el Fondo, aclaró que las condiciones se aplican para todos los países por igual, de manera que lo puso, cuanto menos, en entredicho

El Gobierno aspira a una quita en los intereses, una mejora que requiere que el FMI cambie las condiciones de sus préstamos para todos los países miembros, y no solo la Argentina.

“Estas condiciones se aplican uniformemente a todos los países, no solo la Argentina”, dijo Rice, al detallar las características del EFF que negocia la Argentina con el organismo.

Gerry Rice, vocero del FMI, en la conferencia de ayer, en Washington
Gerry Rice, vocero del FMI, en la conferencia de ayer, en Washington


Gerry Rice, vocero del FMI.

Las declaraciones de Rice llegaron un día después de que la vicepresidenta, Cristina Kirchner, dijera en Buenos Aires que las condiciones de la reestructuración que negocia el Gobierno con el Fondo son “inaceptables”, aunque la líder del Frente de Todos se preocupó por remarcar, a la vez, la intención del oficialismo de llegar a un acuerdo. El presidente, Alberto Fernández, también le prometió al presidente del Banco Mundial, David Malpass, que la Argentina honrará sus deudas.

Pero las declaraciones de Cristina Kirchner sumaron ruido a una negociación que ya aparece cargada de incertidumbre. Los inversores estiraron el derrape de los bonos luego de sus palabras, que llegaron justo cuando el ministro de Economía, Martín Guzmán, avanza en las discusiones con el Fondo en Washington. A principios de esta semana, Guzmán se reunió en la sede del FMI con la directora gerente, Kristalina Georgieva, quien solo se limitó a decir tras el encuentro que el staff seguirá trabajando “de manera constructiva” con las autoridades argentinas.

Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, y el ministro Martín Guzmán
Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, y el ministro Martín Guzmán


Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, y el ministro Martín Guzmán

El viaje de Guzmán a Estados Unidos ha estado signado por una enorme dosis de escepticismo de inversores en Estados Unidos, que parecen convencidos de que el gobierno de Alberto Fernández carece de la voluntad política para cerrar un acuerdo con el FMI –para muchos, necesario terminar de encarrilar la economía– antes de las elecciones legislativas. El mensaje que ha brindado hasta ahora el Gobierno es que quieren llegar al mejor acuerdo posible con el Fondo, antes de que cumplir con una fecha o un plazo concreto.

En el Fondo también estiman que una mayor paciencia puede llegar a redundar en un mejor acuerdo, que además tiene algunos puntos sensibles, como un menú de reformas estructurales para darle impulso a la economía. Muchos creen que el Gobierno quiere postergar la discusión para evitar un ajuste mayor este año y estirar, por ejemplo, el congelamiento de las tarifas o implementar una suba menor. Pero los economistas advierten que esas decisiones en algún momento deberán tomarse y el alargue solo dejaría para más adelante un ajuste más amplio al que ya aplicó el Gobierno y que el país debe poner en marcha en algún momento.

El Fondo además le brindará en unos meses oxígeno financiero al Gobierno con la inyección de casi US$4400 millones a las reservas gracias a la ampliación de capital por casi US$650.000 millones que ya comenzó a prepararse para paliar el golpe de la pandemia del coronavirus. El Gobierno ha dejado trascender que podría llegar a utilizar esos recursos para hacer frente a algunos de los vencimientos de deuda de este año.