El FMI le baja el pulgar al reclamo del Gobierno para recortar la tasa que paga la Argentina

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La eliminación de esa sobretasa, un reclamo que la Argentina y México llevaron al G20, implicaría para la Argentina un recorte en la tasa de interés y un ahorro potencial de cientos de millones de dólares
La eliminación de esa sobretasa, un reclamo que la Argentina y México llevaron al G20, implicaría para la Argentina un recorte en la tasa de interés y un ahorro potencial de cientos de millones de dólares

WASHINGTON.- El gobierno de Alberto Fernández todavía debe obtener un mayor respaldo internacional para conseguir que el Fondo Monetario Internacional (FMI) recorte la tasa de interés que le cobra al país, un reclamo surgido del cristinismo que la Casa Rosada planteó como una condición para avanzar en la renegociación de la deuda por alrededor de 44.000 millones de dólares.

El board del Fondo mantuvo el mes último una reunión informal para discutir ese reclamo argentino, un primer paso para comenzar a explorar la voluntad de los países, sobre todo, de los miembros del G7, principales accionistas del organismo internacional para reformar la política de tasas y del sobrecargo que deben pagar los países que acceden a créditos muy altos, como el acuerdo stand-by que firmó la administración de Mauricio Macri hace ya tres años.

La agencia de noticias Bloomberg informó que el board rechazó el plan para eliminar los sobrecargos, una movida que, para la Argentina, implicaría un recorte en la tasa de interés y un ahorro potencial de cientos de millones de dólares.

El Gobierno salió a desmentir que el reclamo argentino ya haya zozobrado. Fuentes cercanas al gobierno nacional confirmaron a LA NACION la reunión del Directorio, pero a la vez remarcaron que el Fondo aún no ha tomado una decisión final respecto de qué hará con los sobrecargos o con su política de tasas en general. Y admitieron divisiones en el board: un grupo de directores se mostró proclive a respaldar la idea apuntalada por el Gobierno –las fuentes hablaron de 16 sillas de las 24 del directorio, y un “apoyo incremental importante”–, pero otros, todavía, no. Las fuentes no quisieron aclarar qué socios estaban de cada lado.

Estados Unidos y el resto de los países del G7 controlan todas las decisiones del directorio del Fondo.

El Fondo no desmintió ni confirmó cual es la visión del board sobre el asunto. “No comentamos sobre supuestas fugas. Se celebran periódicamente reuniones informales del Directorio Ejecutivo del FMI para recabar las opiniones preliminares y la orientación de los directores sobre cuestiones de política y de un país, que posteriormente podrían someterse a la consideración del Directorio Ejecutivo del FMI en reuniones formales del Directorio”, indicó a LA NACION un portavoz del organismo.

Reclamo del cristinismo

El recorte en la tasa de interés que cobra el FMI es uno de los principales reclamos del kirchnerismo duro para avanzar con la negociación para refinanciar la deuda 44.000 millones de dólares heredada del gobierno de Mauricio Macri.

El cristinismo había planteado dos condiciones para avanzar en la renegociación con el Fondo. La primera era estirar el repago del préstamo de Macri a lo largo de 20 años, algo inviable porque el programa más largo que ofrece el FMI es de 10 años. El segundo reclamo era eliminar los sobrecargos en la tasa de interés, una decisión que equilvadría a un recorte en la tasa de interés.

“Hay que repensar una nueva arquitectura financiera internacional” , había dicho Fernández a fines de septiembre ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, al insistir en el reclamo del Gobierno para obtener mejores condiciones financieras del Fondo.

El Gobierno se había mostrado confiado en las últimas semanas en que el planteo por la tasa de interés tenía posibilidades de prosperar, pero la primera reacción del board echa por tierra esa expectativa. El Presidente Alberto Fernández había indicado que era el único tema que restaba por definir para avanzar en la renegociación, y llegó incluso a indicar que el nuevo programa estaba “cerrado”.

Pero desde el Ministerio de Economía indicaron después que aún resta avanzar en la negociación con el staff para cerrar el acuerdo técnico, y luego faltaría conseguir el apoyo del Congreso en la Argentina y del propio board, controlado por el G7. El jefe del Palacio de Hacienda, Martín Guzmán, se encuentra en Washington intentando avanzar esas negociaciones. “Las discusiones se centrarán en profundizar los entendimientos técnicos en diferentes áreas relacionadas con el marco macroeconómico de Argentina”, indicó el FMI.

En abril, la directora Gerente del FMI, Kristalina Georgieva, había dicho que el Fondo escucharía el reclamo de la Argentina, pero a la vez había defendido el cobro de una tasa de interés más alta para los países que tomaban créditos muy altos para proteger los recursos del organismo internacional, aportados en su gran mayoría por las naciones del G7.

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