Fiscal local mantiene cargo pese a violencia

GUANAJUATO, Gto., julio 1 (EL UNIVERSAL).- Carlos Zamarripa Aguirre, abogado lasallista, cumplió 11 años como el "Abogado" del estado de Guanajuato en febrero de 2020 y aún le quedan siete años más en el cargo.

Llegó como procurador General de Justicia y siguió como fiscal con el respaldo de tres gobernadores y de diputados locales panistas, mientras que la inseguridad y los delitos en la entidad fueron en ascenso.

Zamarripa Aguirre creció en el barrio de San Juan Bosco de la ciudad de León y, con su esfuerzo, estudió la licenciatura en Derecho en la Universidad del Bajío (UBAC), que le abrió el camino a la Procuraduría General de Justicia del estado, en donde prestó su servicio social.

Desde ese momento se mantuvo en la procuraduría.

Al terminar su servicio social siguió como meritorio, a la vez que era empleado de un hotel de la ciudad, al cual renunció cuando logró ser contratado como capturista, secretario de agencia y de ahí escaló al puesto de agente del Ministerio Público.

De la mano del exprocurador Federico Chowell Arenas y del subprocurador Demetrio Valadez, fue nombrado jefe de zona, director General de Averiguaciones Previas en la región de León, coordinador General de la Policía Ministerial del estado y, posteriormente, subprocurador de

Investigación Especializada.

En ese periodo contrajo matrimonio con una jueza del Poder Judicial del estado.

El 23 de febrero de 2009, Chowell Arenas renunció a su cargo, pero recomendó a Zamarripa Aguirre como su sucesor, por lo que quedó como encargado de despacho hasta que el gobernador Juan Manuel Oliva Ramírez lo propuso como procurador.

En septiembre de 2012, el entonces gobernador Miguel Márquez lo ratificó.

El incremento de la inseguridad a partir de 2017 en la entidad no influyó en el ánimo del actual mandatario, Diego Sinhue Rodríguez, quien, al llegar a la gubernatura en septiembre de 2018, sostuvo como procurador del estado a Zamarripa Aguirre.