La fiscalía brasileña denuncia a 60 personas por escándalo de carne adulterada

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Una planta procesadora de carna aviar trabaja durante una inspección del ministro brasileño de Agricultura, Blairo Maggi, el 21 de marzo de 2017 en el estado de Paraná, Brasil

Una planta procesadora de carna aviar trabaja durante una inspección del ministro brasileño de Agricultura, Blairo Maggi, el 21 de marzo de 2017 en el estado de Paraná, Brasil (AFP | Rodrigo Fonseca)

La Fiscalía brasileña presentó este jueves denuncias contra 60 personas supuestamente implicadas en el escándalo de la venta de carne adulterada, por el que varios países suspendieron o restringieron temporalmente la entrada a los cortes del gigante sudamericano.

Las denuncias, divididas en cinco grupos según los delitos, van dirigidas a empresarios de frigoríficos y funcionarios del ministerio de Agricultura (Mapa) que, según las investigaciones, eran sobornados para autorizar la venta de carne no apta para el consumo humano.

Dos de ellos son el ex superintendente regional del Mapa en Paraná (sur), Daniel Gonçalves Filho, y la jefa del Sector de Inspección de Productos de Origen Animal en el mismo estado, Maria do Rocio Nascimento, considerados como los responsables de la trama en el comunicado emitido este jueves por el Ministerio Público.

Junto a sus nombres figuran también los de otros funcionarios del control agropecuario, acusados de delitos como corrupción pasiva, activa u organización criminal.

"Entre las irregularidades, están la comercialización de certificados sanitarios y el pago de propina a fiscales y agentes de inspección para que algunas empresas continuaran actuando en los márgenes de la legalidad", afirmó la Fiscalía sobre los denunciados.

La industria cárnica brasileña -mayor exportadora mundial de cortes bovinos y aviares- quedó bajo fuego por una investigación policial que el 17 de marzo denunció cambios de etiquetas y el uso de ácidos y sustancias supuestamente cancerígenas para maquillar cortes vencidos o en mal estado.

La Policía Federal detuvo entonces a 30 personas, clausuró tres plantas y suspendió el permiso de exportar de las 21 que puso bajo investigación. Entre ellas, unidades de los gigantes globales JBS y BRF, citadas de nuevo en las denuncias de la Fiscalía.

En aquellos días, más de 20 mercados cerraron total o parcialmente sus puertas o intensificaron sus controles sobre los cortes brasileños, entre ellos Hong Kong, China y Chile, tres plazas clave para un sector que emplea más de seis millones de personas y que generó 13.000 millones de dólares el año pasado.

Las exportaciones se desplomaron en la primera semana, pero las autoridades brasileñas se movilizaron para reducir los daños y consiguieron la reapertura de los mercados, que en su mayoría redujeron sus restricciones a las plantas investigadas.

El ministro brasileño de Agricultura, Blairo Maggi, consideró entonces que los daños del escándalo podrían generar hasta 1.500 millones de dólares de pérdidas a la potencia agroganadera latinoamericana.