Filipinas: Trump llamó a Duterte para reafirmar alianza

Por JIM GOMEZ
El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, gesticula durante una conferencia de prensa al final de la 30ma cumbre de líderes de la ASEAN en Manila, Filipinas, el 29 de abril de 2017. (AP Foto/Bullit Marquez)

MANILA, Filipinas (AP) — Donald Trump llamó a su homólogo de Filipinas Rodrigo Duterte y dijo que Washington estaba comprometido con la alianza que tienen acordada. El presidente de Estados Unidos agregó que sigue interesado en desarrollar "una cálida relación laboral", dijo un funcionario filipino el domingo.

Trump mencionó que esperaba visitar Filipinas en noviembre para una cumbre del Este de Asia organizada por Duterte y a la que asistirán varios líderes mundiales, e invitó al mandatario filipino a visitar la Casa Blanca, explicó el vocero presidencial, Ernie Abella.

"La conversación entre los presidentes fue cálida. El presidente Trump manifestó comprendía y reconocía los retos que afronta el presidente filipino, especialmente en lo relativo a las drogas peligrosas", explicó Abella en un comunicado.

En un comunicado, la Casa Blanca describió la llamada del sábado como "muy amigable" y dijo que la alianza entre Filipinas y Estados Unidos "ahora está encaminada en una dirección muy positiva".

Sin ofrecer más detalles, Abella dijo que los dos presidentes abordaron también las preocupaciones nucleares sobre Corea del Norte.

Las declaraciones de Abella refleja la actitud amistosa adoptada por Duterte hacia Trump, opuesta a la postura hostil que mantuvo con el expresidente Barack Obama, sobre quien alguna vez dijo que se "vaya al infierno" por criticar su sangrienta lucha contra las drogas.

Durante los últimos meses del gobierno de Obama, el líder filipino se acercó a Rusia y China mientras amenazó repetidamente con terminar la larga alianza militar de Filipinas con Estados Unidos.

El aparente descontento de Duterte por Obama comenzó cuando el departamento estadounidense de Estado dijo que estaba preocupado por la guerra contra las drogas, que ha dejado miles de sospechosos muertos, y pidió a funcionarios del gobierno de Filipinas que tomen medidas para detener los asesinatos extrajudiciales.

En un momento dado, Duterte incluso insinuó que podría abolir el acuerdo de defensa de 2014 que da a las fuerzas militares estadounidenses acceso a cinco campamentos militares filipinos.