Grandes figuras que fueron embalsamadas

LA NACION
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Con su pedido expreso de que su cuerpo fuera embalsamado, Diego Armando Maradona se sumó a una extensa lista de figuras mundiales cuyo cadáver fue conservado para que resista el paso del tiempo.

Lo más frecuente es la aplicación de sustancias al cuerpo para que no se deteriore durante los ritos funerarios o cuando debe ser trasladado a otras localidades. Entre las figuras que fueron embalsamadas pero no se encuentran expuestas al público, están la princesa de Gales, lady Diana Spencer, el dictador español Francisco Franco, y el dictador filipino Ferdinand Marcos, que estuvo expuesto varios años, pero finalmente fue trasladado a un cementerio. Pero varias personalidades fueron conservadas para mantener su apariencia intacta y ser expuestas.

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En esta área, los especialistas de Rusia son considerados entre los mejores del mundo gracias a su gran experiencia.

Uno de los casos más recientes en que se propuso el embalsamamiento con especialistas rusos fue el del venezolano Hugo Chávez. Tras su fallecimiento en 2013, el presidente Nicolás Maduro anunció que el líder bolivariano sería embalsamado, e incluso se habló de trasladar el cuerpo a Moscú para que le hicieran el tratamiento los mismos especialistas que conservan el cuerpo del revolucionario bolchevique Vladimir Lenin. Pero la iniciativa no se pudo concretar por el mal estado del cadáver. Sus restos se encuentran ahora en un ataúd sellado que se conserva a baja temperatura en el Cuartel del 4-F de Caracas.

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En América Latina, Chávez iba a ser el segundo político momificado y expuesto públicamente después de la argentina Eva Duarte de Perón. El cuerpo de Evita fue embalsamado en 1952 y pudo verse hasta 1955, cuando el presidente Juan Perón fue derrocado. Entonces los restos de la argentina fueron enterrados primero en Italia y posteriormente en la bóveda que la familia de su padre posee en el Cementerio de la Recoleta, en Buenos Aires.

El de Lenin, fallecido en 1924, es efectivamente uno de los casos más conocidos y exitosos de embalsamamiento. Sus restos se encuentran en un mausoleo en la emblemática Plaza Roja de Moscú, abierto al público. La técnica para el mantenimiento del cuerpo en buen estado se basa en el glicerol y el acetato de potasio.

Durante la época soviética, fueron varios los políticos rusos momificados, pero todos fueron enterrados finalmente. Entre ellos José Stalin, cuyo cuerpo fue retirado del mausoleo de Lenin unos diez años después de la muerte.

Cuando en 1925 falleció Sun Yat-sen, el primer presidente de la República de China, los soviéticos se negaron a compartir su secreto para la conservación de Lenin, y los especialistas chinos realizaron el embalsamiento por su cuenta. Actualmente Sun Yat-sen yace en un féretro no transparente en el mausoleo de la ciudad de Nankín.

Otro político chino embalsamado es Mao Tse Tung, el máximo dirigente del Partido Comunista desde 1943 hasta su muerte en 1976. En el primer aniversario de su fallecimiento, su cuerpo fue expuesto en el mausoleo en Pekín donde se encuentra hasta hoy en día. En este caso, China no buscó ayuda de Moscú para la momificación, sino que recurrieron a los expertos de Vietnam que habían estudiado en la URSS para la conservación de Ho Chi Minh.

El mausoleo del presidente comunista vietnamita Ho Chi Minh alcanza los 21 metros de altura y es considerado uno de los más grandes de la actualidad. Él mismo autorizó su preservación antes morir en 1969 por tuberculosis en plena guerra contra Estados Unidos, por lo que su cuerpo tuvo que ser escondido durante más de cinco años en la jungla.

Corea del Norte es otro país asiático que tiene a dos de sus mandatarios momificados. En 1994 los rusos ayudaron a embalsamar a Kim Il-sung, jefe de Estado de Corea del Norte desde 1948 hasta su muerte. Su residencia en el centro de Pyonhyang fue convertida en el mausoleo en el que reposa hasta ahora.

En 2011 allí mismo fue colocado también el cuerpo embalsamado de su hijo y sucesor político, Kim Jong-il.