La fiesta de Reyes se realiza en Bolivia a pesar del rebrote de la pandemia

Agencia EFE
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La Paz, 6 ene (EFE).- El rebrote de la pandemia del coronavirus en Bolivia no ha sido un obstáculo para que los creyentes asistan a los templos con las estatuillas del Niño Jesús para que "escuchen misa" y reciban la bendición sacerdotal en plena fiesta de los Reyes Magos, como epílogo de la Navidad.

La fila superaba los 200 metros este miércoles en exteriores de la tradicional basílica de San Francisco en La Paz para ingresar a alguna de las primeras celebraciones religiosas habilitadas desde las 7.00 hora local.

En la puerta del templo se situaron "ministros" que controlaban el uso adecuado del tapabocas y que lanzaban un chorro de desinfectante en las manos del creyente que, una vez dentro, debía seguir las instrucciones de otra persona para evitar tumultos, contó a Efe el sacerdote Ben Hur Soto.

UNA TRADICIÓN EN LOS HOGARES

Gran parte de la ritualidad del día de los Reyes Magos en Bolivia pasa porque el Niño Jesús, representado en pequeñas figuras de yeso, sean llevadas a los templos católicos a "escuchar misa" y con ello los pedidos de cada familia hacia la divinidad para el nuevo año.

Faustina, una mujer que lleva una figura del pesebre en una pequeña caja, contó a Efe que mantiene esta tradición familiar hace más de 30 años, una costumbre que la heredó de sus padres y que prosigue junto a su esposo.

"Tengo mucha fe en el Niño (Jesús), por eso me vine protegida", mencionó y prueba de aquello es el traje impermeable, las gafas, el tapabocas y el desinfectante personal que llevaba consigo la mujer para evitar contraer el nuevo coronavirus.

Ya en su hogar, Faustina hará algunas oraciones durante el día, prenderá velas al pie del pesebre pues recién mañana lo guardará tras la ofrenda de incienso que preparará y así esperar la siguiente Navidad, según comentó.

RELIGIÓN Y PANDEMIA

Las condiciones de la covid-19 han hecho que muchos creyentes identifiquen a la figura del Niño Jesús con las preocupaciones humanas, como una otra mujer que ingresó al templo con una estatuilla a la que vistió con traje de bioseguridad y a la que protege con gran dedicación.

En el templo, tal vez por la pandemia, se vivió un ambiente diferente en el que los presentes rezan, gesticulan y siguen los ritos con una mayor intensidad que la habitual, como el levantar las imágenes de sus niños cuando llega el momento de la bendición final.

La pandemia, que ha dejado en Bolivia 9.241 decesos y 165.268 contagios confirmados de la enfermedad desde la aparición de los primeros casos en marzo del año pasado, ha incrementado la religiosidad y fe de muchos, aunque hay quienes consideran de que deberían evitarse las manifestaciones religiosas por ser potenciales focos de contagio.

SINCRETISMO Y RITUALES ANDINOS

Los ritos no se acaban dentro del templo, sino que prosiguen en los exteriores donde personas como Tomás Mamani, un curandero andino, aguarda a quien se lo solicite para hacer un sahumerio junto a la imagen cristiana ya bendecida.

Tomás relató a Efe que su trabajo consiste en hacer que cada persona que se le acerca "vaya adelante" y consiga salud, trabajo o bienes materiales "sin engaños" y completa eficacia.

Esto se debe a que la imagen del Niño Jesús también representa a la familia propia y a los hijos, mencionó este sacerdote aimara de más de 25 años de experiencia.

Él hace sonar una pequeña campanilla insistentemente y tiene listo un pequeño altar para realizar un corto ritual en base a hojas de coca, vino dulce e incienso humeante por unas cuantas monedas.

Así es como los actos religiosos que cierran la época navideña se han mantenido a pesar del rebrote de la pandemia que ha vuelto a superar los 1.700 contagios diarios en un país con unos once millones y medio de habitantes.

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