De una festividad agricola a los derechos de la madre tierra

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Buenos Aires, 1 de agosto (Télam, por Alba Silva).- Los festejos por la Pachamama en el mes de agosto dejaron ya de ser un mero concepto folclórico o una festividad de pueblos antiguos para convertirse en un punto de partida para un nuevo paradigma en las sociedades contemporáneas.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, además de refundar el Estado y constituir un Estado Plurinacional, propuso al mundo en sucesivos encuentros internacionales como el del 22 de abril del 2009, durante la Asamblea General de Naciones Unidas, marchar a una "Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra".

Según Evo Morales, que no hace más que representar la cosmovisión de los pueblos indígenas (PPII) de todo el mundo, la Madre Tierra, la Pachamama, tiene derechos y hay que reconocerlos, así lo expresó en el marco de un discurso en el que habló de proteger y respetar lo que para otros puede ser "la creación" o simples fuentes de recursos no renovables.

"Hasta ahora los humanos hemos sido prisioneros de las fuerzas del capitalismo desarrollista que coloca al hombre como el dueño absoluto del planeta; ha llegado la hora de reconocer que la Tierra no nos pertenece, sino más bien que nosotros pertenecemos a la Tierra. Ha llegado la hora de reconocer que nuestra misión en el mundo es velar por los derechos no sólo de los seres humanos, sino también de la Madre Tierra y de todos los seres vivos", sostuvo el mandatario aymara.

En la Argentina, donde habitan unos 35 pueblos indígenas (PPII), Eugenio Raúl Zaffaroni, integrante de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN), presentó en febrero de este año el libro "La Pachamama y el humano", una reflexión jurídica que historiza los diferentes modos en que las sociedades consideraron a la naturaleza y a los animales.

Así, durante la presentación en la Biblioteca Nacional de la obra de 160 páginas, el juez puso sobre la mesa el verdadero debate o la cuestión de fondo que no es otra que la crisis de extinción a la que se avecina la humanidad si no se establece una "convivencia amable" con la naturaleza.

"Si siguen depredando los ríos, las montañas y los animales que lo habitan el planeta va a seguir viviendo, no se va a terminar, pero los que no vamos a seguir viviendo somos nosotros, los seres humanos", aseguró el jurista.

En el texto, Zaffaroni asegura que el "deterioro planetario sólo puede detenerse con un fuerte replanteo civilizatorio" y culpa casi por igual al sistema capitalista y al marxismo tradicional porque, este último "actuó con idéntica irresponsabilidad respecto de la naturaleza" cuando operó como ideología institucionalizada, en referencia a la experiencia soviética.

Y la advertencia surge también por el alerta de científicos como los del Panel Intergubernamental de Cambio Climático creado en 1988, en cuanto a los riesgos para la existencia humana por la modificación en las condiciones de vida de la tierra, sus repercusiones económicas y las posibilidades de adaptación que habría.

Sobre la coincidencia entre científicos y saberes originarios el juez de la CSJN reflexiona: "Se trata del encuentro entre una cultura científica que se alarma y otra tradicional que ya conocía el peligro que hoy le vienen a anunciar y también (conocía) su prevención e incluso su remedio", es decir, que las supuestas civilizaciones inferiores tienen clara la propuesta para una existencia armónica en la tierra.

Y así lo plantearon en sus constituciones que reivindican esa relación entre los seres humanos y la naturaleza.

Por eso se empieza a entender ahora la permanente reverencia a la Madre Tierra por parte de los indígenas que, asentados en otro paradigma existencial ven a la naturaleza, la tierra, ríos y mares, al viento y al sol como fuente de toda existencia.

Para Eva Gamboa, del pueblo wichí, integrante del Consejo Nacional de la Mujer Indígena (CONAMI) y coordinadora del Enlace Continental de Mujeres Indígenas de las Américas región sur la Pacha "es una mujer abierta y dispuesta a compartir lo que hay para todos y todas".

Gamboa anticipó que en el 2014, los pueblos indígenas realizarán un encuentro mundial para enviar un mensaje al planeta para "que se vea lo que ya está ocurriendo con las heridas sangrantes de la Pachamama, la agresión que sufre cada día. Queremos que sea respetada". (Télam).-

assc-rb-jab 01/08/2012 17:01

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