Festín para las ánimas, una tradición con linaje

·1  min de lectura

AJALPAN, Pue., noviembre 1 (EL UNIVERSAL).- En Ajalpan, Puebla, la familia Coeto es guardiana de un tesoro culinario que logra la combinación de dos sabores milenarios: la tradicional hojaldra de Día de Muertos y el pulque, néctar de los dioses.

En su elaboración, este pan conserva las tradiciones de su tierra, pues para su cocción se utiliza el horno piedra.

Además, este año, la venta del mismo sugiere un halo de esperanza, ya que el coronavirus ha afectado las ventas de los panaderos hasta en 50%.

La elaboración del pan combinado con pulque tiene un proceso que, aunque no es complicado, sí es laborioso, pues al revolver los ingredientes se añade un poco de esta bebida típica, hecha también en la región.

Este negocio también hace otros panes típicos de Todos Santos, como el pan conejo.

Don Gerardo recibió el oficio como herencia de sus abuelos y padres, y hoy está al frente.