Fernando Báez Sosa. Un año después, los acusados siguen aislados en la prisión

Gabriel Di Nicola
·5  min de lectura

Un año después del brutal homicidio de Fernando Báez Sosa, crimen ocurrido el 18 de enero de 2020 en Villa Gesell, la causa está a punto de ser elevada a juicio oral y público. Ocho jóvenes de Zárate estarán en el banquillo de los acusados imputados de homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas.

En noviembre pasado, la fiscal de Villa Gesell pidió que Máximo Thomsen, de 21 años; Ciro Pertossi, de 20; Luciano Pertossi, de 19; Lucas Pertossi, de 21; Enzo Comelli, de 20; Matías Benicelli, de 21; Blas Cinalli, de 19, y Ayrton Viollaz, de 21, vayan a juicio oral y público por el homicidio que conmovió a la sociedad en el verano pasado.

El mes último, Fernando Burlando y Fabián Améndola, los abogados que representan a Silvino Báez y Graciela Sosa, los padres de la víctima, solicitaron que también sea juzgado Alejo Milanesi, para quien la representante del Ministerio Público había solicitado el sobreseimiento, al igual que para Juan Pedro Guarino.

Fernando Báez Sosa, en una de sus últimas imágenes en Villa Gesell, acompañado por su novia
Fuente: Archivo

Ahora, después de los pedidos de elevación a juicio del Ministerio Público y del particular damnificado, la defensa de los acusados tiene hasta el próximo mes para responder. Después, el juez de Garantías David Mancinelli deberá resolver la elevación a juicio de la causa y se fijará la fecha para el comienzo de las audiencias, explicaron fuentes judiciales.

"Vamos a hacer todo lo posible para que el debate sea este año, pero la situación dependerá de la pandemia y la posibilidad de que se puedan hacer juicios en este contexto sanitario ", sostuvo a LA NACION el fiscal general de Dolores, Diego Escoda.

Existe la alternativa de la virtualidad, pero si los acusados eligen ser juzgados por un jurado popular (12 ciudadanos que deberán decidir si son culpables o no) la posibilidad de hacer el debate de forma remota podría complicarse.

"No hay posibilidad de que el crimen quede impune. Es abrumadora la cantidad de pruebas que hay contra todas las personas que están sospechadas del homicidio de Fernando. Que, a esta altura, casi todos los detenidos estén en prisión lo considero un éxito", sostuvo Burlando a LA NACION.

El abogado de los padres de Báez Sosa dijo que, si bien tuvo un par de diferencias con la hipótesis del Ministerio Público Fiscal, está satisfecho con el trámite de la investigación.

Villa Gesell. "Pido que todos tengan perpetua", dijo la madre de Báez Sosa

"Lo único que queda a esta altura de la causa es incluir dentro de la trama y en esta instancia a una persona que estaba en la escena del crimen y que en el momento de los hecho era menor de edad. Habría que evaluar y tamizar cuál fue su conducta. De estar vinculado al hecho delictivo, se debería elevar la causa respecto a él para evitar un doble juicio y trabajo innecesario. Tampoco compartimos la idea del sobreseimiento de Milanesi, como acusadores particulares vamos a insistir en fijar su vínculo con el proceso hasta el día del juicio", afirmó Burlando.

Los sindicados asesinos de Báez Sosa, que tenía 18 años, pasan sus días detenidos en la Alcaidía de Melchor Romero, en las afueras de La Plata. Están alojados en celdas para dos personas.

Según pudo saber LA NACION, los acusados se adaptaron a la vida carcelaria. Sin tener contacto con otros reclusos, salen al patio a caminar, trotar o tomar sol.

Asistencia espiritual

"A veces tienen la asistencia espiritual por parte de un pastor evangélico. Reciben la misma comida que los demás internos más lo que le acercan sus familias, que además les llevan libros, ropas, elementos de higiene, yerba y cigarrillos", dijo una fuente al tanto de la vida en prisión de los imputados.

Báez fue asesinado a golpes de puño y patadas frente al boliche Le Brique, en Villa Gesell.

La patota que mató a Fernando le a Fernando le pegó durante 60 segundos, entre las 4.44 y las 4.45 del 18 de enero del año pasado.

Gatillo fácil. Videos y testigos, las pruebas clave contra la policía acusada de matar a un cartonero

En el pedido de elevación a juicio, la fiscal Zamboni resaltó que a las 4.55 de ese día, la "totalidad de los acusados" tenían conocimiento de que la víctima había muerto.

En su presentación, Zamboni destacó los mensajes intercambiados tras el ataque por los acusados, en el grupo de WhatsApp "los delboca3".

Los chats de interés para la causa comenzaron a enviarse a las 4.46. A las 4.55, Lucas Pertossi mandó el siguiente audio a sus amigos: "Estoy acá cerca donde está el pibe y están todos ahí a los gritos, está la policía, llamaron a la ambulancia... caducó".

Al pedir en febrero pasado la prisión preventiva de los sospechosos, la fiscal sostuvo: "Se desprende que los imputados estaban totalmente al tanto de lo sucedido con Fernando, como de su fallecimiento, dado que Lucas Pertossi, según el audio, vuelve al lugar del hecho y avisa a los restantes integrantes del grupo que esta cerca del 'pibe' interpretándose que se trata de la víctima, contándoles que ahí están todos a los gritos, que está la policía, y que llamaron a la ambulancia, como así también que 'caducó', interpretándose que se refería al fallecimiento de Fernando".

El jueves pasado, los padres de la víctima fueron recibidos por el presidente Alberto Fernández.

"Conversamos acerca de la vida de Fernando y por sobre todo hablamos de la Justicia para que no quedé en la nada, para que no haya otro Fernando en este mundo, que fue a divertirse y no regresó", sostuvo la madre de Báez Sosa después del encuentro en la Casa Rosada.