Alberto Fernández buscó dar una señal de unidad con Axel Kicillof y los intendentes del conurbano

María José Lucesole
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Alberto Fernández y Axel Kicillof en la Isla Martín García en el 75º Aniversario del 17 de Octubre, día de la Lealtad Peronista
Presidencia

LA PLATA.- En medio de las tensiones registradas en los últimos días por el episodio Guzmán-Basualdo vinculado a las tarifas, y minutos después del fallo de la Corte Suprema sobre la validez de un DNU referido a las clases presenciales, el presidente Alberto Fernández y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se mostraron juntos.

El día elegido para dar una señal de unidad interna entre los dos funcionarios coincide con el fallo de la Corte a favor de la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires, lo que representa un claro triunfo político de Horacio Rodríguez Larreta, en su cruzada a favor de dar continuidad a las clases presenciales.

“Los golpes contra las instituciones democráticas ya no son como antaño”, dijo Cristina Kirchner cuando se refirió al fallo de la Corte

“No es un invento argentino interrumpir la presencialidad- dijo el gobernador en defensa de la estrategia oficial cuestionada ahora por la justicia-. Estamos enfrascados en un debate extraño. Es muy difícil sostener un debate con algunos que pretenden defender la educación cuando atacaron a los maestros, a las maestros, a la escuela pública. No dejaron insulto por pronunciar contra el sistema educativo. Es muy difícil que aquellos que le hicieron tanto daño a la educación hoy se paren como sus defensores. Yo pediría a la oposición que pida disculpas porque dejaron a 4 millones de chicos sin computadoras que hoy necesitan. Son ustedes los que ha despreciado la educación”, fustigó el Kicillof.

Para el gobierno de la provincia un pronunciamiento judicial a favor de la Ciudad “es injusto y aberrante”, que según La Plata podría demandar un esfuerzo adicional a los bonaerenses para salvar vidas de los porteños.

Kicillof buscó diferenciarse no solo de Larreta. También del gobierno de Juntos por el Cambio, que administró la provincia entre 2015 y 2019. “En el gobierno anterior dejaron a los chicos días y días sin clases sin pandemia. Es culpa de ellos que hoy los chicos no tengan computadora”, enfatizó el jefe de Estado provincial.

Fernández y Kicillof se mostraron unidos en el territorio bonaerense de Ezeiza junto al ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta , que quedó desgastado ante el anuncio de las suspensión de clases presenciales. El acto previsto a las 11.30 se postergó por más de una hora y media para esperar el fallo de la Corte Suprema de Justicia.

La Corte Suprema sostuvo que el decreto que suspendió las clases presenciales violó la autonomía de la Ciudad

Es una señal que pretende mostrar sintonía en la política sanitaria que impuso la suspensión de clases, frente al adversario común, que es el gobierno de la Ciudad. En Ezeiza se vio a Kicillof y a Fernández acompañados por gran parte de los intendentes del Gran Buenos Aires: Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Fernando Espinoza (La Matanza) entre otros aplaudieron junto a Alejandro Granados.

El Presidente y el gobernador escenificaron así su alianza para defender la disposición de clases virtuales en el AMBA y en un conjunto de 47 distritos de este territorio. La unión es más fuerte que el gesto del Presidente de ignorar los pedidos de Kicillof para imponer con restricciones más duras, desde este lunes.

El gobernador -que reclamaba ir a un cierre total para contener la pandemia- hizo su propio juego político y se metió ayer en la interna del poder al respaldar al Subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, un funcionario cuestionado por el ministro de Economía Martín Guzmán.

El exministro de Economía criticó además el presupuesto de Guzmán. Jugó fuerte en público en la interna del kirchnerismo luego de que el Presidente optara por una fórmula sanitaria más suave a la exigida por el gobernador de Buenos Aires.

El fallo de la Corte los une hoy ante las tensiones que envolvieron los últimos días a los dos hombres más fuertes del gobierno peronista.

Aberración e injusticia

El jefe de Gabinete Carlos Bianco adelantó la posición de la provincia: “La Corte ha hecho lugar a este reclamo de la Ciudad Autónoma como instancia originaria. Ha decidido tomar el caso, pese a que no es una provincia. Es la Capital Federal”, dijo en primera instancia.

El jefe de Gabinete de la provincia agregó: “Acá es una situación sanitaria. Es una cuestión de salud pública. No sólo afecta presencialidad de las clases si o no a la ciudad. El AMBA tiene que ser tratado como espacio sanitario único. Tenemos que tratar que se cumplan medidas de un lado y otro del Riachuelo. Lo que va a suceder es que los bonaerenses vamos a hacer un esfuerzo adicional a los porteños. Me parece hasta injusto -que si el fallo es el que se han dedicado a publicitar algunos medios de comunicación- que los bonaerenses tengamos que hacer esfuerzo adicional para salvar las vidas de los porteños”.

El ministro de Salud, Daniel Gollán también fue categórico en este sentido. “Sería una aberración que se decidiera sobre cuestiones de salud como situaciones autónomas. El virus no tiene consideraciones políticas”