Felipe VI y Letizia, de visita en el Thyssen mientras la Justicia absolvía a la Infanta Cristina

Letizia y el Rey Felipe, a su llegada este viernes al Thyssen (Reuters)

Las 12 de la mañana del 17 de febrero de 2017 ha sido uno de los momentos históricos de la democracia. A esa hora se ha dado a conocer la sentencia del caso Nóos, uno de los más mediáticos de los últimos años, y en el que no solo se juzgaba una red corrupta liderada por Iñaki Urdangarin y por Diego Torres, sino que también sentaba en el banquillo de los acusados a nada más y nada menos que a la hermana del Rey Felipe VI.

Pero a pesar de lo importante de la cita, el monarca ha querido dar una imagen de normalidad más absoluta. Por eso ha recibido la histórica sentencia en el Museo Thyssen-Bornemisza, en el que ha estado acompañado pro la Reina Letizia y por el presidente de Hungría, János Ader, y su esposa, Anita Herczegh.

 

El acto empezó a las 12 de la mañana, justo a la vez que en el Tribunal Superior de Justicia de Baleares se leyó la sentencia que finalmente ha condenado a Iñaki Urdangarin a 6 años y tres meses de prisión por prevaricación, malversación, fraude, tráfico de influencias y dos delitos contra la Hacienda Pública, y ha absuelto a la Infanta, que solo tendrá que pagar una multa de 265.088 euros. La agenda del Rey se lleva al milímetro y en ella no hay lugar para la improvisación. Por eso no es nada descabellado pensar que la coincidencia no ha sido gratuita.

Que el Rey siga haciendo sus cosas mientras la Infanta Cristina haya pasado por uno de los peores tragos de su vida solo significa que Felipe VI se desvincula por completo de ella. Y eso que ella no ha renunciado a sus derechos dinásticos y sigue siendo la sexta en la línea sucesoria, por detrás de la Princesa de Asturias, la Infanta Sofía, la Infanta Elena y los dos hijos de ésta.

La expectación de los medios, al fondo, a la llegada de los Reyes (Reuters)

 

Desde que Felipe VI subió al trono en 2014, Cristina de Borbón, al igual que Elena, dejó de pertenecer a la Familia Real. Diversas informaciones señalan que debido al caso Nóos tanto el Rey actual como el emérito han solicitado a la mujer de Iñaki Urdangarín que renuncie a sus derechos dinásticos, algo que no ha aceptado.

En los últimos años, la Infanta Cristina y su marido han sufrido numerosos reveses sociales. Así, fue despojada por su hermano del título de duquesa de Palma, que le había otorgado Juan Carlos I con motivo de su enlace con Iñaki Urdangarin.

La Infanta Cristina ha sido juzgada como cooperadora necesaria para la comisión de dos delitos fiscales de los que finalmente ha sido absuelta. Solo la acusaba el sindicato Manos Limpias, que ejerce la acusación popular, y que había pedido para ella 8 años de prisión. También se le reclamaba la devolución de casi 600.000 euros al considerarla partícipe lucrativo de los delitos fiscales de su esposo

Para su marido, la Fiscalía pide 19 años y seis meses de prisión por los delitos de tráfico de influencias, malversación, prevaricación, fraude, estafa, falsedad, dos delitos contra Hacienda y blanqueo. Pero finalmente solo ha sido condenado a 6 años y tres meses de prisión. La Fiscalía Anticorrupción de Baleares pedirá su ingreso inmediato en prisión.