Felipe Solá les pidió a los embajadores europeos que la UE deje de reconocer a las Islas Malvinas como territorio de ultramar

Alan Soria Guadalupe
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La salida del Reino Unido de la Unión Europea podría beneficiar el reclamo de soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas y así lo hizo saber el canciller Felipe Solá en una reunión que mantuvo con embajadores del bloque.

El encuentro tuvo lugar ayer en la embajada de Alemania, en Belgrano, y participaron representantes de una veintena de países. Entre los temas de discusión, el canciller planteó la importancia para el Gobierno sobre el lugar que ocuparán las Malvinas en el acuerdo que se logre entre el gobierno británico y la UE una vez que Londres abandone el bloque.

El Gobierno espera que tras ese acuerdo Europa ya no mantenga a las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur en la lista de "países y territorios de ultramar" a los que se les aplica el régimen de asociación contemplado en el tratado constitutivo de la Comunidad Europea lo que implica, por ejemplo, beneficios comerciales con el bloque.

Desde que asumió Alberto Fernández, la Casa Rosada desplegó una estrategia para endurecer la postura argentina en la disputa por la soberanía y logró aprobar en el Congreso un paquete de leyes con las que se reforzaron las sanciones a la pesca ilegal en aguas argentinas, se creó el Consejo Nacional de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas y se estableció la nueva demarcación del límite exterior de la plataforma continental argentina.

Sumado a ese giro en comparación con el abordaje del gobierno anterior, el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Daniel Filmus, cree que el brexit puede provocar cambios en la postura de los países del bloque europeo, que estaban alineados con el Reino Unido. Así ocurrió ya con otras disputas, como la del archipiélago de Chagos y Gibraltar -cuya soberanía es reclamada por España-.

En su primera intervención ante la Asamblea General de la ONU en septiembre, el presidente Fernández cuestionó con dureza al Reino Unido por "desoír" el llamado del organismo a reanudar las negociaciones para resolver la disputa. "El Reino Unido persiste en su actitud de desoír el llamado a reanudar las negociaciones respecto de la disputa territorial y ha agravado la controversia por los llamados a la explotación ilegal y unilateral de los recursos naturales renovables y no renovables en el área", dijo. Y agregó: "El Reino Unido insiste con la injustificada y desmedida presencia militar en las Islas, que no hace más que traer tensión a una región caracterizada por ser una zona de paz y cooperación".

Solá estuvo acompañado de el jefe de gabinete de la Cancillería, Guillermo Justo Chaves, y fue recibido por el embajador de Alemania, Ulrich Sante, y por la embajadora de la delegación europea, Aude Maio-Coliche.

En el encuentro, que fue presencial, participaron los embajadores o representantes de Austria, Bélgica, Bulgaria, República Checa, Croacia, Dinamarca, República Eslovaca, Eslovenia, España, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumania y Suecia.

El acuerdo Mercosur-UE

Durante el encuentro, los diplomáticos conversaron también sobre el futuro del acuerdo de asociación entre el Mercosur y la UE, y la Argentina ratificó que avanzará con el proceso.

"En este momento, el Mercosur mantiene tratativas de distinto grado de avance con once países o grupos de países. La Argentina participa en todos los escenarios negociadores en curso, pero también creemos que no es posible avanzar en todos al mismo tiempo y con la misma velocidad. Creemos que la mejor respuesta a las tendencias anti-integracionistas de estos tiempos de incertidumbre global debe ser el fortalecimiento de las relaciones entre bloques con valores afines, como es el caso del Mercosur y la UE", aseguró el canciller.

La embajadora Maio-Coliche, en tanto, reafirmó la voluntad del bloque de "seguir apostando" por el país. "La UE y sus Estados Miembros tienen una relación muy nutrida con la Argentina, que refleja la proximidad de sus ciudadanos, los intercambios culturales y comerciales, así como una visión compartida del mundo en el cual queremos vivir. En este encuentro con el canciller Solá pudimos remarcar la voluntad de los europeos de seguir apostando por la Argentina y de construir una agenda compartida para una recuperación verde de la economía, tras la crisis de la Covid-19", señaló.