Fernando Sicilia, el ascenso meteórico del nuevo aspirante a varón del PSOE

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En los últimos meses el nombre de Felipe Sicilia, diputado y portavoz adjunto del PSOE en el Congreso, ha ido ganando peso en la política nacional tras unos años de ascenso meteórico en la andaluza que llevaron a colocarle incluso como aspirante a suceder a Susana Díaz. Eso no ocurrió, pero Sicilia cada vez está mejor posicionado y es más visible para la ciudadanía ya que, en su calidad de portavoz, es habitual verle de vez en cuando en tertulias o comparecencias. La última, la protagonizada por él, la popular Andrea Levy e Íñigo Errejón en La Sexta.

Felipe Sicilia llegó a sonar como posible candidato a suceder a Susana Díaz en Andalucía. (Foto: Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images)
Felipe Sicilia llegó a sonar como posible candidato a suceder a Susana Díaz en Andalucía. (Foto: Pablo Blazquez Dominguez/Getty Images)

El debate mantenido a tres a cuenta de la factura de la luz y lo que ha hecho o dejado de hacer cada Gobierno para reducir el coste para el consumidor ha colocado a Sicilia de nuevo en primera línea, disparando las búsquedas de su nombre. Quienes, a raíz de su aparición televisiva de este miércoles y su enfrentamiento con Levy, busquen información sobre él tropezarán con el currículum de un policía nacional que colgó el uniforme para dedicarse a la política hace algunos años y con una trayectoria ascendente. 

Nacido en diciembre de 1979 es hijo de una ama de casa y un guardia civil. En enero de este mismo año, desde ABC se aventuraban a señalarlo como candidato a disputarle a Susana Díaz, a la que en otro tiempo apoyó pero cuyo tiempo consideraba que ya había acabado, la Secretaría General del PSOE. Según el citado diario, en redes sociales se había comenzado a mover un considerable número de simpatizantes y cuentas en favor de Sicilia como opción a liderara al partido en Andalucía.

Sin embargo, aquello quedó en nada y finalmente solo hubo un candidato a suceder a Díaz: Juan Espadas. Sicilia ni llegó a presentarse, pero sí fue elegido por el nuevo secretario general andaluz como su mano derecha. Hasta llegar ahí y a la portavocía en el Congreso, ha sido algo más de una década intensa de ascenso.

Su primera lista fue la de las andaluzas de 2004. Iba como número ocho por Jaén y no logró acta. Tres años más tarde una de las diputadas que sí logró escaño lo dejó para irse al Ayuntamiento y entró. En 2008 volvió a presentarse en el mismo puesto y repitió resultado. Entonces Manuel Chaves le llamó como asesor y cuando José Luis Rodríguez Zapatero lo reclamó como vicepresidente este se llevó a Gaspar Zarrías con él y Sicilia ocupó un puesto. Con José Antonio Griñán de presidente de la Junta se convirtió en portavoz de Agricultura.

Llegaron unas nuevas elecciones y figuró como segundo en la lista del Congreso. Entró. Fue el año de la mayoría absoluta de Mariano Rajoy y el desplome de Alfredo Pérez Rubalcaba. Malos tiempos para los socialistas. Tras la debacle y los escándalos en el PSOE andaluz, en 2014, Sicilia hizo campaña a favor de Pedro Sánchez. En 2017 la haría por Susana Díaz y, según explican en El Confidencial, tras imponerse Sánchez en el 39º Congreso Federal del PSOE, Sicilia fue uno de los cercanos a la expresidenta que entró en la nueva organización.   

Su ascenso y relevancia pública dentro del partido a nivel nacional se ha disparado en los últimos tiempos. Sobre todo desde que fuese nombrado portavoz adjunto del comité electoral y, posteriormente, portavoz en el Congreso. Cargos con mucha más visibilidad de cara a la ciudadanía. 

Activista desde muy joven, con 18 años, tras aprobar Selectividad y matricularse en Ciencias Políticas y Sociología en Granada, se afilió a las Juventudes Socialistas. Acabada la carrera, estudió sus opciones y se decantó por presentarse a las oposiciones a la Policía Nacional, que aprobó. Aunque solo estuvo un año de uniforme en Morón de la Frontera (Sevilla), donde fue destinado tras seis meses en la Academia de Policía de Ávila y otros seis meses de prácticas en Jaén. 

En su perfil en Twitter, donde se define como “jiennense, policía de profesión y socialista de convicción”, cuenta con más de 19.000 seguidores y, como tantos otro políticos, usa esta red social como un vehículo más para llegar a sus votantes y difundir su mensaje y el de su partido.

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