La Fed apunta a medidas adicionales ya que la recuperación será "lenta"

Washington, 13 may (EFE).- El presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, considera que la recuperación de la crisis por el COVID-19 requerirá tiempo y quizá nuevas medidas extraordinarias de reactivación de la economía, pero descartó el uso de tipos de interés negativos, como piden en algunos sectores, incluido el presidente, Donald Trump.

"La posición de la Fed sobre los tipos de interés negativos no ha cambiado. No es algo que la Fed está contemplando", subrayó Powell en respuesta a los crecientes llamados a tomar esta medida extraordinaria, incluidos los del presidente Trump, en una conferencia en el centro de estudios Peterson Institute for International Economics, en Washington.

Reconoció, no obstante, que hay "algunos seguidores" que apoyan esta medida no convencional de política monetaria que en la práctica significa cobrar por los depósitos bancarios con el objetivo de estimular el gasto y la inversión para respaldar la actividad económica.

Entre ellos está el presidente Trump, quien indicó este martes en un tuit su posición favorable a ello.

"Mientras otros países están recibiendo los beneficios de los tipos de interés negativos, EE.UU. debería también aceptar el REGALO. ¡Grandes cifras!", dijo el mandatario, que ha sido muy crítico con la gestión del banco central estadounidense, en referencia a bancos centrales como el de Japón o el europeo BCE que sí la han aplicado.

La Fed ha insistido desde hace tiempo en que no ve efectividad para EE.UU. en el uso de esta herramienta monetaria, pero en las últimas semanas han aumentado las voces a favor ante la crisis desatada por el virus.

"No creo que Powell pueda haber sido más claro, pero los participantes del mercado parecen no querer asumir un no por respuesta, así que no soy optimista de que el mensaje vaya a ser absorbido esta vez tampoco", explicó Stephen Stanley, economista jefe de Amherst Pierpont Securities, en una nota a clientes.

INYECCIONES MASIVAS

Para paliar los estragos económicos, la Fed ha lanzado todo su arsenal monetario con inyecciones masivas de liquidez en los mercados financieros, compras masivas de deuda y ha bajado los tipos de interés prácticamente a 0 %.

Asimismo, el Congreso ha aprobado varios programas de estímulo fiscal por valor de casi 3 billones de dólares.

"Hay un creciente consenso de que la recuperación puede llegar más lento de lo que nos gustaría (...) y que la recuperación puede tomar un tiempo antes de ganar impulso", remarcó Powell.

Por ello, no descartó que sean necesarias medidas de estímulo monetario adicionales.

"Aunque la respuesta económica ha sido a la vez oportuna y adecuadamente grande, puede que no haya sido el capítulo final, dado que el camino por delante tiene tanto una elevada incertidumbre como está sujeto a significativos riesgos a la baja", sostuvo.

La Bolsa de Wall Street arrancó la jornada a la baja tras los comentarios de Powell, con el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, registrando un descenso del 0,83 % poco después de la campanada de apertura.

La gravedad del impacto del virus es una de magnitud sin precedentes recientes, de acuerdo a los primeros indicadores que se han ido conociendo.

Powell adelantó que una encuesta de la Fed que se publicará esta semana señaló que casi el 40 % de los hogares que ganan menos de 40.000 dólares al año han perdido un empleo en marzo.

"Este vuelco en la suerte económica ha causado un nivel de dolor que es difícil de capturar en palabras", dijo el presidente del banco central.

El primer cálculo de evolución del producto interior bruto (PIB) del primer trimestre del año registró una contracción del 4,8 %, pero se espera que las cifras del segundo trimestre sean mucho más dramáticas.

Asimismo, el desempleo en el país se disparó en abril 10,3 puntos porcentuales, hasta alcanzar una tasa del 14,7 %, cifra no vista desde hace 70 años, como consecuencia de la oleada de despidos.

Estados Unidos alcanzó este martes la cifra de 1.367.927 casos confirmados de COVID-19 y la de 82.246 fallecidos, de acuerdo al recuento independiente de la Universidad John Hopkins.

(c) Agencia EFE