“Me fascina la posibilidad que da el cine de crear intimidad”: Ira Sachs

Patricia Sánchez / @ClaraSanchezMX

Ira Sachs, cineasta independiente gay, ganador de dos Teddys, casado y padre de gemelos, fue homenajeado en el marco del Octavo Festival Internacional de Cine de Los Cabos.

Sachs, nacido en 1965 en Memphis, Tennessee, Estados Unidos, atrajo los reflectores del mundo en 2005 con su película Forty Shades of Blue, galardonada en el Festival de Sundance con el Gran Premio del Jurado en la categoría de drama, debido a la intensidad y habilidad con la que exhibió en pantalla un triángulo amoroso.

Fundador y director de Queer/Art, organización sin fines de lucro que apoya a artistas LGBT+ de diversas disciplinas, obtuvo en 2012 la máxima presea otorgada por el Festival Internacional de Cine de Berlín a las cintas con temática homosexual, el Teddy, por Keep the Lights On, película basada en su propia historia y que narra el tormentoso romance de un joven cineasta.

Dos años después filmó Love is Strange, donde exhibió a una pareja gay en su edad adulta protagonizada, por Alfred Molina, y en 2016, Little Men, que gira en torno a la vida de dos adolescentes, por la que obtuvo su segundo Premio Teddy.

Reconocido por la originalidad y el intimismo con el que aborda sus historias, el realizador que en 2019 estrenó en Cannes Frankie, protagonizada por Isabelle Huppert y Marisa Tomei, sobre la vida de una actriz diagnosticada con cáncer de mama, concedió una entrevista exclusiva a Newsweek México en Los Cabos para para hablar del leitmotiv de sus cintas.

—En tus películas la familia es muy importante, ¿qué significa para ti?

—Problemas (sonríe). Drama (se queda pensativo). Cada elemento de interacción social y de tensión dramática se puede encontrar en la familia. No significa una sola cosa, ahí encuentro todos los géneros —comedia, drama, tragedia—, pero lo más interesante es que es un espacio donde puedo crear intimidad. Eso es para mí el cine, la capacidad de capturar la intimidad.

—También has explorado el amor en la tercera edad y los problemas en esta etapa de la vida. ¿Por qué te interesó el tema?

—Creo que es porque ya estoy a la mitad de mi vida y me siento comprometido con la generación de mis padres y de mis abuelos. Le he dedicado mucho tiempo a estar pensando en ellos, en sus vidas, en los retos que enfrentan. He estado reconsiderando cuáles son las responsabilidades de nuestros padres. Soy un padre relativamente nuevo, no joven, pero sí nuevo, tengo dos hijos de siete años, y eso me hace experimentar muchas cosas y también cuestionarme otras. La paternidad me hace tener preguntas sobre mis propios padres.

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—Uno de tus personajes padece una enfermedad crónica. ¿Cómo te acercaste al cáncer?

—Durante mi juventud los retos de mis personajes eran mantenerse unidos. Ahora que tengo relaciones más sanas me asustan las cosas que vienen de afuera, lo que me viene impuesto por la vida y que podría ser monumentalmente difícil de enfrentar, y el cáncer es una de estas cosas. Una de mis amigas más cercanas tuvo cáncer de mama y lo viví muy de cerca, los últimos tres años. Vi lo que significó la enfermedad para ella, para su familia, y me sentí conmovido por la manera como enfrentaron la muerte con tanta vida. En las enfermedades crónicas se vive este contraste en el que la vida se ve y se vive con más intensidad, ese es el caso de las personas con la que estuve cerca. Tengo un sentimiento universal de que la vida es más fuerte que la muerte.

—Has dedicado gran parte de tu filmografía a explorar el universo de las relaciones homosexuales. ¿Qué significan para ti los premios Teddy?

—Ganarlos ha sido muy lindo. Keep the Lights On, por la que obtuve el primero, tiene mucho de mi historia, después pasó un espacio más o menos de cinco años para poder hacer tal vez mi película más personal, Little Men, y haber sido premiado de nueva cuenta por ella fue muy significativo y útil para recordar que necesito mantener el coraje para ser lo más auténtico posible.

Artistas de miradas extraordinarias coincidieron en que trabajar con cámaras análogas les permite tener una mejor calidad en sus películas. Foto: Cortesía FICLC

—¿Cómo ha sido este proceso creativo semibiográfico desde Keep the Lights On a Little Men?

—Pusimos Keep the Lights On (2012) y Love is Strange (2014) juntas porque teníamos la idea de hacer una trilogía en la que pudiéramos analizar las relaciones entre dos hombres en distintos momentos de su vida: la primera, en los años 30; la segunda, en los años 60; y esta última sobre dos amigos adolescentes (Little Men). Ahora nos interesa hacer películas sobre mujeres.

—¿Cómo te sientes siendo papá? ¿Cuáles son tus reflexiones?

—Creo que debería de ir a terapia con más frecuencia porque es fascinante (sonríe). Lo más sorpresivo es descubrir cómo algo que es tan universal se convierte al mismo tiempo en algo tan único. Creo que es muy similar a lo que podríamos decir sobre el amor, cada uno siente como si estuviera viviendo “la historia de amor”, aunque todos la están viviendo, pero tú crees que la tuya es más importante. Creo que lo mismo me pasa con la paternidad.

UN VISTAZO A LOS CABOS FILM FESTIVAL

La Octava Edición del Festival Internacional de Cine de Los Cabos, “Ven a ver qué están haciendo los vecinos”, contó este año con una programación excepcional en la que estuvieron presentes cintas de director como Werner Herzog (Family Romance); propuestas arriesgadas como The Body Remembers When the World Broke Open, impecable coproducción canadiense y noruega contada en un sorprendente plano secuencia dirigido por Elle-Máijá Tailfeathers y Kathleen Hepburn sobre la violencia doméstica; la canadiense Ash, de Andrew Huculiak, ganadora en el Vancouver Film Festival; Marona´s Fantastic Tale, animación francesa proyectada en el ciclo Cine en la Playa; o la inglesa The Lodge, de Severin Fiala y Veronika Franz, por mencionar algunas.

Y, para el cierre, la extraordinaria Jojo Rabbit, de Taika Waititi, basada en el libro Caging Skies, de Christine Leunens, sobre un niño alemán que, durante la Segunda Guerra Mundial, tiene a Hitler como amigo imaginario. La cinta se estrenará en México en enero de 2020 y la potencia de su mensaje, escrito entre las líneas de la comedia negra, fue la cereza del pastel para concluir este certamen que durante cinco días proyectó un selecto banquete fílmico, promovió el encuentro entre la comunidad cinematográfica y dejó abierta la puerta para que el próximo año sigamos “espiando” lo que hacen nuestros vecinos.

Spotlight: Ira Sachs

Spotlight México: Tatiana Huezo

Reconocimiento internacional: Eiza González

La película: The Irishman, de Martin Scorsese

El personaje: Robert de Niro

Orgullosamente mexicanos: Gastón Pavlovich y Rodrigo Prieto, productor y fotógrafo de The Irishman

Mujeres fantásticas: Yalitza Aparicio y Daniela Vega

Primer panel: Miradas extraordinarias, en el que se dieron cita la cinefotógrafa francesa Agnès Godard, autora de las imágenes de cintas como La vida soñada de los ángeles (2018) de Erick Zoncka; la estadounidense Ashley Connor con trabajos como Madeleine, Madeleine (2018), de Josephine Decker; y la uruguaya María Secco, atrás de la cámara de proyectos como La jaula de oro (2013), de Diego Quemada-Diez, y La libertad del diablo (2017), de Everardo González. Las artistas coincidieron durante la charla en que trabajar con cámaras análogas les permite tener una mejor calidad en sus películas: “Da una textura especial que permite crear imágenes con mayor sensualidad”, aseguró Godard. Sin embargo, admitieron que gracias a estas tecnologías hay una “democratización del cine” que permite mayores posibilidades de filmar con bajos presupuestos.

Segundo panel: The Academy: 364 Days of the Year, en el que se presentó el nuevo director de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, David Rubin, quien anunció que la Ceremonia del Óscar 2020 será producida por primera vez por dos mujeres: Lynett Howell Taylor (Nace una estrella) y Stephanie Allain (Dear White People, Netflix).

Premio competencia: The Twentieth Century, de Matthew Rankin.

Premio Cinemex – México Primero: La paloma y el lobo, de Carlos Lenin.

Premio del Público Cinemex: Observar las aves, de Andrea Martínez Crowther.

Película de clausura: Jojo Rabbit, de Taika Waititi, reconocida con el premio a la mejor cinefotografía del año en los Hollywood Films Awards.