Las FARC denuncian el asesinato de un miliciano en Colombia

Miembros de las FARC acuden a una clase en un campamento de transición en Pondores, en el departamento colombiano de La Guajira, el 31 de marzo de 2017 (AFP | Joaquin Sarmiento)

La guerrilla FARC denunció este domingo el asesinato de un miliciano en el oeste de Colombia que estaba en la etapa de reincorporación civil, en el marco de la implementación del histórico acuerdo de paz.

"El día 25 de abril a las 20:20 horas (01H20 GMT del miércoles) del año 2017, fue asesinado el Camarada José Huber Yatacue Meszo, conocido con el seudónimo de Jaider, quien llevaba 18 años en las Milicias Bolivarianas y actualmente era el encargado de esa Estructura en Toribio", departamento de Cauca, indicaron los rebeldes en un comunicado.

Según el texto, Yatacue estaba en su hogar, según lo acordado entre el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) para la etapa de reincorporación civil de las milicias, en el municipio de Toribío.

El miliciano fue citado por un hombre identificado como John Ramírez, alias "El Zarco", a la salida del municipio, en donde lo asesinó, agregó el boletín, divulgado por el Punto Transitorio de Normalización Dagoberto Ortiz, uno de los 26 lugares donde los combatientes se concentran para cumplir el proceso de dejación de armas que debe terminar a finales de mayo bajo supervisión de la ONU.

"Este sicario pertenece a estos grupos que se hacen pasar por el EPL y ELN quienes operan en los Municipios de Toribio, Caloto y Corinto", añadió.

El Ejército Popular de Liberación (EPL) es un remanente de la guerrilla maoísta de ese mismo nombre desmovilizada en 1991 y que las autoridades consideran una mera organización narcotraficante.

En tanto, el Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista), único grupo rebelde activo del país, negocia con el gobierno el cese a un conflicto armado que durante medio siglo ha enfrentado a guerrillas, paramilitares y agentes estatales, dejando 260.000 muertos, 60.000 desaparecidos y 7,1 millones de desplazados.

"Denunciamos los hostigamientos que estos grupos han desarrollado contra varios milicianos porque se han negado a pertenecer o colaborar a estas bandas", apuntó.

Las FARC, principal y más antigua guerrilla del país, denunciaron la semana pasada el asesinato de un rebelde indultado. La fiscalía capturó al presunto responsable, Hernán Pai Pascal, alias Renol, cabecilla de una estructura criminal en Tumaco (suroeste), un violento puerto clave para el narcotráfico.

Los insurgentes temen que sus miembros sean asesinados una vez se reincorporen a la vida civil y política legal, como sucedió con la Unión Patriótica, un partido de tendencia comunista exterminado tras un fallido proceso de paz en 1984.