FARC defienden llevar acuerdos a constituyente

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LA HABANA (AP) — La guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) insistió el jueves en que los acuerdos de paz a los que se llegue con el gobierno deben ser refrendados mediante una Asamblea Constituyente, mientras denunciaron que algunos sectores están interesados en boicotear el diálogo que busca poner fin del conflicto armado interno.

Las FARC y el gobierno cerraron este jueves la primera de sus rondas conversatorias del 2013 en esta capital --la cuarta desde el inicio de las conversaciones en Cuba el año pasado-- y que serán retomadas el jueves 31 de enero.

El ciclo concluyó con una declaración leída por parte del vocero gubernamental Humberto de la Calle y una rueda de prensa de los rebeldes.

"Debemos informar que las conversaciones avanzan en un clima de respeto y de diálogo amplio", indicó De la Calle, quien como sus contrapartes rebeldes no ofreció detalles de los debates debido a un pacto de confidencialidad.

En este punto coincidió con los comentarios de los rebeldes para quien las conversaciones marchan a buen ritmo.

"Eso significa avances y en nuestra opinión eso es a un ritmo de mambo, o sea no es un ritmo suavecito, sino que va acelerado", comentó el dirigente guerrillero Jesús Santrich, cuyo nombre legal es Seusis Pausivas Hernández.

Las FARC y los representantes del presidente Juan Manuel Santos se encuentran dialogando en el punto uno --sobre la problemática agraria-- de una agenda de seis acordada previamente entre las partes.

La cuestión de la tierra mostró hasta que punto las visiones de las partes son diferentes.

Mientras las FARC reclaman una desconcentración de la tierra para que más campesinos pobres tengan acceso a ella o una reforma agraria profunda, el gobierno insistió en que se buscará la forma de entregar parcelas pero sin debilitar "la garantía del derecho de propiedad adquirido legítimamente", según indicó De la Calle en su comunicado.

Esta primera ronda coincidió además con el fin del cese unilateral decretado por las FARC en noviembre como un gesto hacia el proceso, pero que no fue imitado por las autoridades.

"Solo habrá cese al fuego cuando se hayan alcanzado los acuerdos definitivos", expresó De La Calle.

Paralelamente, los rebeldes volvieron a insistir en la necesidad de someter los acuerdos a una Asamblea Constituyente.

"Necesitamos seguir en materia de paz una política de Estado, que la paz sea una estrategia de estado, no de un gobierno porque un gobierno puede ser hoy y mañana no", expresó el comandante Iván Márquez durante una rueda de prensa.

Márquez, cuyo nombre legal es Luciano Marín Arango, indicó que una Asamblea Constituyente evitará entonces las trampas y obligará a las autoridades a no deshacer los convenios a su antojo.

Como ejemplo del incumplimiento al que no esperan arriesgarse, Márquez recordó los acuerdos logrados entre gobiernos anteriores y grupos paramilitares.

"A todos ellos les incumplieron y hoy se quejan amargamente", dijo Márquez al indicar que incluso algunos fueron extraditados a Estados Unidos "para silenciarlos" cuando comenzaron a señalar a los militares y altos empresarios que realmente financiaban y estimulaban el paramilitarismo en Colombia.

El gobierno dijo en estas semanas que no está dispuesto a llevar adelante una Asamblea Constituyente para refrendar el proceso de paz pero que se buscarán otros mecanismos.

Los rebeldes colombianos y el gobierno informaron a mediados del año pasado que tras contactos secretos habían coincidido en una agenda de debates que además de la cuestión agraria incluye el resarcimiento a las víctimas, la inserción de los rebeldes y el seguimiento del proceso de paz.

La mesa de negociaciones se instaló oficialmente en octubre de 2012 en Oslo, Noruega y posteriormente se trasladó a La Habana, Cuba. Tanto el país europeo como la isla están oficiando de facilitadores del proceso, que de salir airoso terminaría con un conflicto de más de 50 años en Colombia.

Paralelamente, las FARC denunciaron a medida que el debate sobre la tierra avanza --por ejemplo se auspició un foro agrario en Bogotá manejado por la Universidad Nacional y las Naciones Unidas-- hay sectores dispuestos a boicotear el proceso.

"Sí existen sectores que le hacen la guerra a este emprendimiento de paz", indicó Santrich, quien mencionó la campaña mediática de grandes medios o la virulencia de altos mandos militares.

Los rebeldes también aseguraron que algunos latifundistas y ganaderos rechazan los acuerdos en la medida que pueden perder sus privilegios o ver afectados sus intereses.

Creadas en los años 60 del pasado siglo, las FARC son la organización armada más antigua del país y tienen unos 9.000 miembros.

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La corresponsal Andrea Rodríguez esta en Twitter como: www.twitter.com/ARodriguezAP

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