El fanático de Tagliafico que pudo comprar una entrada para él y dos amigos para ver a la selección

Nicolás Casco junto a sus amigos festejando en el Obelisco tras el triunfo de la selección en Qatar
Nicolás Casco junto a sus amigos festejando en el Obelisco tras el triunfo de la selección en Qatar

Tres computadoras, cuatro celulares, el número 4658 y un sueño por cumplir. Así podría resumirse rápidamente la historia de Nicolás Casco, de 22 años, uno de los afortunados entre más de un millón de personas que logró comprar las entradas para Argentina-Panamá antes de que se agotaran, después de casi dos horas y media de fila virtual.

Desde el mediodía Nicolás no piensa en otra cosa. En realidad, probablemente desde hace casi tres meses. No puede disimular su alegría y tampoco quiere. “Estoy demasiado contento, todo transpirado, todavía no caigo”, se ríe dando cuenta de los nervios que vivió mientras avanzaba por la fila de la plataforma digital Deportick. Por más de dos horas, pasó por todos los estados. “Antes de entrar me decía que era imposible, pero sentía como una mínima esperanza”, cuenta a LA NACION.

“Me puse tres computadoras y cuatro celulares, todos en horarios distintos para entrar a la plataforma digital”, explica el declarado fanático de Nicolás Tagliafico. “Fui ingresando al link desde las 12, 12.30, 13 y finalmente quedé en la fila en el puesto 4658 con un celular que lo puse a las 13.30″, aclara. Y emocionado retoma: “Ahora tengo que ir a la quiniela con ese número”. El ganador.

Nicolas Casco es fanático de Nicolás Tagliafico
El joven de 22 años es fanático de Nicolás Tagliafico

“Mientras esperaba con el celular estaba en mi casa almorzando con mi mamá y cuando llegué al puesto 2000 y me pidió todos los datos, salté de la mesa”, revive todavía sorprendido, al recordar la velocidad con la que subió y bajó las escaleras en busca de su billetera. “Ahí me puse re nervioso porque yo pensé que iba a tener que agarrarla cuando estuviera en el número 10″, admite.

“En ese momento, no me apareció ningún cartel que me marcara algún límite de tiempo, así que elegí tranquilo y puse los datos de mis otros dos amigos”, explica Nicolás. Sin embargo, cuando entró a pagar las entradas los minutos sí empezaron a correr, así como también la idea de quedarse sin ver a la selección.

Nicolás Casco con el corte del "Dibu" Martínez
Nicolás Casco con el corte del "Dibu" Martínez

“Yo pensaba: ‘Ahora me meto a pagar y se me corta todo, pero pude comprar de una”, festeja, con la voz todavía agitada, el triunfo de haber conseguido las tres entradas para la platea alta Sívori y Centenario.

Fanático de la selección y de Tagliafico, Nicolás vive en La Plata donde también estudia Educación Física y da clases de fútbol. Se describe, además, como un “enfermo de Independiente” que sueña con ver este 23 de marzo a Messi levantando una copa. “Alguna, no me importa si no es la verdadera”, aclara.

Para Nicolás, el resultado del amistoso del próximo jueves es “anecdótico”, no es algo que le preocupe. “Lo que más espero de este partido es ver en la cancha a todos los jugadores que estuvieron en el Mundial y a Messi dando una vuelta con la copa”, se ilusiona.

Como muchos, después de la derrota con Arabia Saudita, Nicolás revisó sus cábalas y eso de ver solo el partido “se cortó de toque”. En cambio, para el enfrentamiento con México se empezó a juntar con amigos en un departamento. De ahí en más, el grupo repitió cada uno de sus pasos: comió hamburguesas, respetó los lugares, y cargó sus celulares siempre en un mismo enchufe. “Un gastadero de plata terrible, pero estábamos obligados”, recuerda.

“Para mí ir ahora el 23 es como estar en Qatar, porque cuando fui al Obelisco mi idea era verle aunque sea el pelo a alguno de los jugadores, para sentir que estaba lo más cerca posible, y no pude. Ahora va a ser todo”, describe sobre los festejos del día en que la selección argentina llegó al país y protagonizó una histórica caravana que quedó a mitad de camino.

Este próximo jueves Nicolás va a poder “sacarse esa espina” y ver a la selección con dos amigos, los mismos que durante cinco partidos comieron con él hamburguesas. Después, el 30 le tocará cumplir una vieja promesa: tatuarse la copa y la firma de su ídolo defensor.

El pedido a Tagliafico

Después del Mundial, Nicolás se animó a enviarle un claro mensaje a su ídolo: “Hola Taglia querido, ¿cómo estás? Acá un fan tuyo. Sé que hay muchas chances de que no leas esto pero estoy por hacerme un tatuaje con el 3 y la copa del mundo y me encantaría si me podrías mandar una foto de tu firma para poder hacerla en el tatuaje. Sería lo mejor del mundo si lo leyeras y me lo mandaras. Después te devuelvo con foto del tatuaje. Gracias”.

Por más de 25 días el joven repitió su curiosa propuesta, a través de un mensaje privado por Instagram. Ante el silencio del defensor y lejos de perder cualquier tipo de esperanza, optó por reenviar su pedido a los hermanos de Nicolás Tagliafico.

Fue justamente uno de los hermanos de Tagliafico que contestó el mensaje de Nicolás y le envío la firma del defensor. Ahora, siete días después del amistoso con Panamá, Nicolás deberá cumplir con la segunda parte del pacto: mandarle foto de su tatuaje al jugador de la selección.

El pedido de Nicolás a Tagliafico
El pedido de Nicolás a Tagliafico

La venta

La tan esperada venta de tickets comenzó a las 14 en la plataforma digital Deportick y en más de dos horas los usuarios en fila superaron el millón cuatrocientos mil (1.400.000). Con el correr de los minutos, explotaron las críticas en las redes sociales, sobre todo por la lentitud del proceso. Finalmente, pasadas las 16 se agotaron cerca de 50.000 localidades para ver el amistoso que la selección argentina jugará ante Panamá el próximo jueves 23 en el estadio Monumental.

A lo largo del cuestionado proceso de venta, los usuarios debían registrarse con un mail y, luego, seguir una serie de pasos como precisar la cantidad de entradas, elegir la ubicación, el método de pago y la forma de adquisición de los mismos, entre otros. Como es habitual, el precio de los tickets también incluía una “costo de servicio”.

Los valores para el partido iniciaron en 12.000 pesos las generales y 7.000 las generales de menores; 24.000 la Sívori/Centenario Alta; 48.000 la San Martín/Belgrano Baja; y 49.000 la San Martín/Belgrano Media.