Familiares de migrante asesinado piden justicia a López Obrador

·2  min de lectura

CIUDAD DE MÉXICO, marzo 14 (EL UNIVERSAL).- Familiares del guatemalteco Adán Coronado Marroquín pidieron al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que no quede en impunidad el multihomicidio de 19 personas en Camargo, Tamaulipas, y que respete la vida de los migrantes "de todo el mundo" que buscan llegar a los Estados Unidos.

Antes de que el cuerpo del joven migrante originario de Comitancillo, en el departamento de San Marcos, Guatemala, fuera inhumado, familiares pidieron al presidente mexicano López Obrador, que el homicidio no quede en la impunidad y se condene a los 12 policías que han sido detenidos.

A las 10:00 horas, el cortejo fúnebre con el cuerpo de Adán salió de la casa sus padres David Coronado Pérez y Josefina Marroquín Matías, hacia el cementerio de Comitancillo.

Cientos de hombres y mujeres, entre ellos, sus padres, hermanos (tenía diez), su esposa y dos hijos llevaron flores y fotografías del migrante.

En el cortejo, sus hijos decidieron incorporar el camión que Adán, dueño de una ferretería, manejaba antes de salir a los Estados Unidos, para transportar arena, piedra y block, que vendía a las familias que construyen casas en Comitancillo y comunidades del municipio.

Sus hermanos, amigos y conocidos de Adán cargaron el féretro por las calles de Comitancillo, mientras una banda de viento entonaba canciones durante el trayecto al cementerio.

Un catequistan encabezó una oración, momentos antes de que los restos de Adán fueran sepultados.

Ramiro Coronado, tío de Adán pidió al presidente Andrés Manuel López Obrador que respete los derechos humanos de los migrantes que llegan a México, para tratar de buscar trabajo en los Estados Unidos.

Dijo que "en Comitancillo no se asesinan a los extranjeros" como ocurrió en México, por lo que pidió al presidente López Obrador que se condenen los 12 policías de Tamaulipas que asesinaron a su sobrino y los otros 15 guatemaltecos.

"Los guatemaltecos que buscaban trabajar en los Estados Unidos "no merecían esto", agregó Ramiro que habló en nombre de los guatemaltecos masacrados, que ahora "cargan su cruz".

"Vamos a pedir a Dios que se haga justicia", por el asesinato de los 16 guatemaltecos suplicó Ramiro Coronado.

Minutos después fue inhumado el cuerpo de Osmar Neftaly Miranda Baltazar, otro de los guatemaltecos asesinados el 22 de enero en Camargo, Tamaulipas.

En el estadio de Comitancillo se despidió a Marvin Tomás "El Zurdo" y sus compañeros de la escuadra Juventud comiteca participaron en el homenaje, para luego trasladar el cuerpo al cementerio.

Los 16 cuerpos de los guatemaltecos fueron inhumados en los municipios de Comitancillo, Concepción Tutuapa y Sipacapa.