Familiares exigen justicia por matanza en pueblo indígena del sur de México

San Mateo del Mar (México), 23 jun (EFE).- Familiares y amigos de las 15 víctimas de la matanza en el pueblo indígena de San Mateo del Mar, en el sureño estado mexicano de Oaxaca, exigieron este martes justicia por el crimen sucedido el pasado domingo.

Uno a uno, los familiares fueron ingresando a la funeraria en el municipio de Salina Cruz para conocer la forma en que los cuerpos son arreglados para su traslado a Huanzantlán, a 17 kilómetros, donde pretenden sepultarlos.

Sin embargo, los allegados han recibido presuntas amenazas de que el grupo armado que provocó la matanza no les permitirá enterrar los cuerpos.

María del Rosario Guerra Salazar sobrevivió al ataque al lograr escapar del grupo armado que torturó, mutiló y asesinó a 15 personas en su pueblo.

"Según ellos, antes no tenían derechos las mujeres y quieren aplicar las leyes de antes. Ellos no están de acuerdo de que las mujeres tengamos nuestros derechos. Pero yo digo que no es justo", explicó Guerra a Efe.

Los familiares exigieron además que se haga justicia por esta matanza que se enmarca en un conflicto de hace 10 años por el control del municipio de San Mateo del Mar entre varias comunidades indígenas.

"Que se esclarezca más que nada, que se hagan las diligencias. A donde tengamos que llegar, vamos a llegar. Queremos justicia y cárcel para los agresores", dijo a Efe Adriana, quien perdió a su hermano.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, atribuyó este martes la matanza a una "confrontación por el Gobierno municipal".

"Es un enfrentamiento entre comunidades, vamos a decir. Son diferencias que tienen en el mismo municipio, San Mateo del Mar. Es una confrontación por el Gobierno municipal", aseguró en su conferencia matutina desde el Palacio Nacional.

La noche del pasado domingo, 15 personas fueron "torturadas y quemadas vivas" en la comunidad indígena ikoots en San Mateo del Mar, según las autoridades locales.

En un primer momento, esas autoridades denunciaron que los presuntos autores de la masacre pertenecían a un grupo criminal que aspira a controlar la localidad para aprovechar su ubicación estratégica en el tráfico de personas indocumentadas y para almacenar combustible robado.

Sin embargo, este martes el presidente dijo que el episodio responde a las "rivalidades y confrontación" que suele generar la disputa por el Gobierno municipal en ese tipo de localidades.

(c) Agencia EFE