La familia de Melissa Lucio sigue con la lucha, ahora para que sea liberada

Gatesville (EE.UU.), 26 abr (EFE).- La familia de Melissa Lucio dejó claro este martes que la suspensión de su ejecución, anunciada ayer, no es suficiente para ellos, y que seguirán luchando por la liberación de esta madre latina, que aseguran es inocente de matar a su hija de dos años.

"La pelea todavía no ha acabado", dijo a los medios el hijo de Melissa, John Lucio, frente a la prisión de Mountainview, en la que continúa encarcelada la acusada.

"Quiero decir a todo el mundo que vamos a seguir peleando por la vida de mi mamá, porque ella aún no está afuera con nosotros", agregó John, una de las figuras más importantes en la campaña pública de defensa de Melissa Lucio, cuya ejecución había sido fijada para el 27 de abril y que ha sido pospuesta hasta que su caso sea revisado.

"Ya son 15 años encarcelada en prisión, sin nosotros, y la necesitamos", agregó.

La familia de Lucio anunció asimismo una concentración mañana en Brownsville, la capital del condado de Cameron, donde falleció la niña de dos años y donde fue juzgada Melissa.

Ahí John Lucio espera que acudan al menos mil personas para tratar de presionar al fiscal del distrito, Luis Saenz, después de que la Corte de Apelaciones de Texas dictaminara ayer que los tribunales de Cameron deberán ahora revisar el caso y juzgarla de nuevo si lo estiman necesario.

"Vamos a ir al fiscal del distrito Luis Saenz (y decirle) que por favor sea humilde y ayude a mi mama y la libere", pidió John Lucio.

Aunque Melissa sigue encarcelada en el corredor de la muerte de Mountainview, en la pequeña localidad de Gatesville, tanto su familia como sus abogados creen que el nuevo juicio ni siquiera sucederá y que será liberada directamente, dado que creen que la fiscalía no cuenta con las pruebas suficientes para declararla culpable.

Melissa Lucio fue acusada en 2007 de matar de una paliza a su hija de dos años, pero ella siempre aseguró que la menor falleció tras caer por unas escaleras de acceso a su residencia de entonces, en la localidad texana de Harlingen, cerca de la frontera con México.

Pocas horas después de su muerte, Lucio fue interrogada durante cinco horas agresivamente sin la presencia de un abogado, lo que llevó a una confesión coaccionada.

El abogado de oficio que defendió a Melissa no presentó pruebas a su favor y tampoco quiso que el resto de sus hijos testificaran en el juicio para hablar sobre su carácter afable.

Según los actuales abogados de Lucio, la fiscalía además presentó pruebas falsas en el juicio.

(c) Agencia EFE

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