Un fallo eléctrico pudo haber causado uno de los mayores incendios de EE.UU.

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San Francisco, 19 jul (EFE).- Un fallo en una línea eléctrica es la principal hipótesis detrás de uno de los mayores incendios activos en el oeste de Estados Unidos y que ya ha arrasado más de 12.000 hectáreas, según admitió este lunes en un informe al organismo regulador la propia compañía eléctrica, PG&E.

De acuerdo con la documentación entregada a la Comisión Pública de Suministros de California, un operario de PG&E se encontraba reparando un incidente en una línea eléctrica el pasado 13 de julio cuando observó cómo los fusibles en mal estado en lo alto de una torre habían iniciado un fuego en el sotobosque.

PG&E (como se conoce popularmente a Pacific Gas & Electric) es la mayor empresa proveedora de electricidad en EE.UU., y suministra energía a prácticamente la totalidad de la población del centro y el norte de California.

En los últimos años, la eléctrica ha sido hallada responsable de causar multitud de incendios, algunos de ellos mortales, debido al mal y envejecido estado de sus líneas de transmisión eléctrica, especialmente en zonas montañosas y de difícil acceso.

Por ello, ha tenido que pagar indemnizaciones millonarias a los supervivientes y a las familias de las víctimas, a la vez que ha sido duramente criticada en público por los políticos californianos y ha vivido cambios continuos en el equipo directivo.

El fuego de "Dixie", el supuestamente causado por el fallo en la línea eléctrica, sigue activo cerca de la localidad de Paradise, que en 2018 fue arrasada por el incendio más mortífero de la historia de California, en el que murieron 85 personas y que también se inició por un fallo en una línea de PG&E.

Aunque el fuego se declaró hace casi una semana, los bomberos sólo han podido contenerlo en un 15 %, de acuerdo con el informe más reciente del Departamento Forestal y de Protección contra Incendios de California (Cal Fire).

De las decenas de grandes fuegos activos en el oeste de EE.UU., el mayor de todos es el de "Bootleg" en Oregón, que ya lleva más de 121.000 hectáreas calcinadas y los bomberos no prevén tenerlo completamente contenido hasta finales de otoño.

El incendio está desde hace dos semanas en el sureste del estado, junto a la frontera con California, y afecta una zona montañosa y de vegetación en el Bosque Nacional de Fremont-Winema.

Más de 2.000 bomberos se encuentran batallando las llamas, pero la fuerza del fuego es tal que los avances son mínimos y sólo se ha podido contener en un 25 %, según informó el Centro de Coordinación Interagencia del Noroeste (NWCC, por sus siglas en inglés).

(c) Agencia EFE

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