Toledo, el chico que soñaba con comida y conmovió a los argentinos

Agencia EFE

Buenos Aires, 27 feb (EFE).- Cuando era chico, Braian Toledo, el atleta olímpico argentino que falleció este jueves a los 26 años en un siniestro vial, no soñaba con ser campeón olímpico juvenil ni con participar en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y Río de Janeiro 2016: soñaba con comida.

Criado en una pequeña y humilde casa sin agua en un barrio precario de la ciudad bonaerense de Marcos Paz solo por su madre, que a veces lloraba por la imposibilidad de alimentarlo ante la falta de dinero, Toledo utilizó el deporte, precisamente el lanzamiento de jabalina, para transformar su vida y la de su familia y para convertirse en un referente del país sudamericano.

El deportista, que se mudó a Finlandia para entrenar con Kari Ihalainen, se encontraba en Argentina porque fue invitado a participar en un campus destinado a jóvenes deportistas organizado por el Comité Olímpico Argentino (COA) y la Secretaria de Deportes con miras a los Juegos Olímpicos de la Juventud de Dakar 2020.

El oriundo de Marcos Paz falleció esta madrugada en su ciudad natal tras un siniestro con su motocicleta. Era admirado no solo por sus resultados deportivos, sino también por su humildad y generosidad.

"Es cuestión de oportunidades y decisiones. A mí me salvó mi casa. Mi abuelo, el papá de mi papá, me decía: 'Vos tenés que intentar ser el mejor en lo que te toque. Si sos dibujante, sé el mejor dibujante. O intentalo. Si sos barrendero, intentá ser el mejor barrendero y la cuadra te va a respetar por eso'", sostuvo Toledo en una entrevista con el diario Página 12 en 2018.

SOLIDARIDAD

Tras convertirse en un atleta consagrado, solía comprar alimentos en un mayorista, los cargaba en su auto, recorría el barrio y se los regalaba a quienes los necesitaran. Les pedía que no le sacaran fotos ni se lo contaran a los medios.

Sin embargo, con el paso del tiempo y con el aumento de su popularidad esa práctica se hizo conocida.

En los últimos años, Toledo participó de programas solidarios de empresas y apadrinó la ONG Manos en Acción, de Marcos Paz.

"Me hace acordar mucho al comedor donde yo iba de chico, a tomar un mate cocido con pan casero o tortas fritas. Yo pasé por eso y sé lo importante que es, lo bien que me sentía y no solo por poder comer”, precisó en una gacetilla de prensa.

Toledo sostuvo que fue su madre, Rosa Idalgo, quien le enseñó a "tener respeto y ser cordial".

"Ella se cargó al hombro una casa y una familia. Si ya es difícil ser mamá, imaginate ser mamá y papá. Doble trabajo. Ella tenía miedo de que yo descarrile, de que termine mal, porque era su primer hijo e íbamos aprendiendo juntos", precisó.

UNA INFANCIA EN LA POBREZA

Idalgo limpiaba casas durante 12 horas para poder alimentarlo a él y a sus hermanos, Ignacio y Débora.

Toledo, además, le hacía la tarea y trabajos prácticos a sus compañeros de clases y con eso compraba comida.

"Mis sueños antes eran comerme un helado, una milanesa o una pizza. Qué loca es la vida, porque esos siguen siendo los sueños de muchos pibes. Cuando sos chico no tenés en claro qué es lo que te falta. (...) ¿Cuántos talentos debe haber muriendo sin saber que pueden correr fuerte o saltar alto?", afirmó.

En 2010, en una entrevista con el diario La Nación, Toledo dio más detalles sobre sus comienzos en el deporte.

Cuando era un niño, Gustavo Osorio, un profesor de educación física, le vio cualidades en una escuela y lo invitó junto a unos compañeros a una escuela de atletismo.

OLIMPISMO Y PRESTIGIO

Tras la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de la Juventud de 2010, la entonces presidenta, Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) lo recibió y dijo que era un ejemplo para los chicos.

"Me dijo: cuando vayas a tirar la jabalina pensá en tu familia, en tus papás y hermanos. Pensá en que va la bandera argentina y llevala lo más lejos posible. No te estamos regalando nada con esta beca (que la Secretaria de Deportes le daba a los deportistas), vos nos estás regalando algo a todos nosotros", reveló en 2011 en un video de apoyo a Fernández durante la campaña presidencial.

Ese año obtuvo la medalla de bronce en los Panamericanos de Guadalajara y al año siguiente, la de oro en el Iberoamericano de Atletismo y la de plata en el Campeonato Mundial juvenil de Barcelona.

En 2012, poco antes de los Juegos de Londres, se sumó a una campaña organizada por las Abuelas de Plaza de Mayo y grabó un video para colaborar en la búsqueda de bebés apropiados durante la última dictadura cívico-militar (1976-1983).

En 2016 fue décimo en Río de Janeiro. Sin embargo, siempre aclaró que los lanzadores de jabalinas alcanzan su mejores resultados alrededor de los treinta años.

REPERCUSIONES DE SU MUERTE

La muerte de Toledo, a sus 26 años, acaparó este jueves la atención de los principales medios. Políticos, deportistas y dirigentes lamentaron su deceso a través de las redes sociales o entrevistas.

"Querido, tuve la suerte de conocerte hace un par de años, eras una persona de luz, irradiabas un amor como pocas veces he visto. No puedo creer que te fuiste. QEPD (que en paz descanses). Toda la fuerza y amor para su familia", escribió Gabriela Sabatini, la mejor tenista argentina de la historia en su cuenta de Twitter.

"Enorme tristeza por el fallecimiento de Braian Toledo, un ejemplo de sacrificio y humildad para el deporte nacional", publicó en la misma red social el ministro de Turismo y Deportes, Matías Lammens.

Osorio, su exentrenador, lo recordó como "un pibe muy bueno, solidario y compañero" y como un "excepcional atleta".

Gerardo Werthein, presidente del Comité Olímpico Argentino, dijo que era un "extraordinario deportista, humilde, generoso y siempre solidario con los demás".

Su novia, la también deportista Sofía Lamarque, pidió que Toledo sea recordado como "un gran atleta, pero más que nada por la gran persona que era".

Sebastián Meresman

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