Fallece el pistolero que atacó un santuario chií en Irán

MOR-GEN IRÁN-PROTESTAS (AP)
MOR-GEN IRÁN-PROTESTAS (AP)

El hombre que mató a 15 personas en un importante santuario chií en el sur de Irán esta semana falleció el sábado, según reportaron los medios iraníes. El grupo extremista Estado Islámico se atribuyó el atentado, pero el gobierno ha tratado de ligarlo a las protestas que sacuden la nación.

Las autoridades iraníes no han revelado detalles acerca del agresor, que falleció el sábado en un hospital de la ciudad sureña de Shiraz a causa de las heridas que sufrió durante su detención, explicaron las agencias noticiosas semioficiales Fars y Tasnim.

El funeral por las víctimas se celebrará más tarde el sábado, dijeron las autoridades. No es habitual que no haya información oficial sobre la nacionalidad del pistolero, entre otros detalles, luego del letal ataque del miércoles en Shah Cheragh, en Shiraz, el segundo santuario chií más importante de Irán.

El ataque se produjo mientras las protestas, provocadas por la muerte el pasado 16 de septiembre de Mahsa Amini mientras estaba detenida por la policía de la moral, sacuden la República Islámica.

En un primer momento, las movilizaciones se centraron en la obligación estatal de que las mujeres se cubran la cabeza con el hiyab, o velo islámico, pero rápidamente evolucionaron a llamados a derrocar a la teocracia iraní. Al menos 270 personas murieron y otras 14.000 fueron detenidas durante las protestas en más de 125 ciudades del país, según el grupo Activistas por los Derechos Humanos en Irán.

Las autoridades iraníes han culpado a los inconformes por allanar el camino para el asalto al templo en Shiraz, pero no hay evidencias que vinculen a los grupos extremistas con las masivas manifestaciones, en su mayoría pacíficas. Las fuerzas de seguridad han reprimido de forma violenta estas concentraciones empleando munición real, perdigones antimotines y gases lacrimógenos.

Estado Islámico reclamó la responsabilidad por el atentado en el tempo en su primera reivindicación en Irán en cuatro años. Otros lugares religiosos de la nación ya habían sido blanco de ataques de EI y de otros extremista suníes.

El gobierno iraní ha alegado repetidamente que las potencias extranjeras han orquestado las protestas, aunque no aportó pruebas. Las movilizaciones suponen una de las amenazas más graves a la teocracia que gobierna el país desde la Revolución Islámica de 1979.