¿Adiós a los combustibles fósiles más rápido de lo que pensábamos? un directivo pone millones para transformar la industria eléctrica en EEUU

Stanley Reed y Raphael Minder
·6  min de lectura
Un trabajador de la planta de energía solar Romeral, uno de los nuevos proyectos de Iberdrola, empresa de energías eólica y solar, en Olmedilla de Alarcón, España, el 20 de abril de 2021. (Gianfranco Tripodo/The New York Times)
Un trabajador de la planta de energía solar Romeral, uno de los nuevos proyectos de Iberdrola, empresa de energías eólica y solar, en Olmedilla de Alarcón, España, el 20 de abril de 2021. (Gianfranco Tripodo/The New York Times)

MADRID — En el invierno de 2015, tres consejeros de una empresa eléctrica de Connecticut se reunieron con un posible adquiriente: José Ignacio Sánchez Galán, un ejecutivo resuelto de una empresa eléctrica española, quien los sorprendió con una visión audaz para la industria eléctrica de Estados Unidos.

“En ese entonces, dejó muy claro que veía un enorme potencial para las energías renovables de Estados Unidos”, comentó John Lahey, quien en aquel entonces era el presidente de la empresa, United Illuminating. “Hace seis años, este tipo ya iba mucho más adelante de lo que iba Estados Unidos”.

Parque Eólico

Sánchez Galán cerró ese acuerdo por United Illuminating en 3000 millones de dólares. Su empresa, Iberdrola, junto con un socio danés, están a punto de comenzar a construir el primer parque eólico en las costas de Estados Unidos, en aguas de Massachusetts. En total, Iberdrola y sus filiales llegan a 24 estados de Estados Unidos y tienen inversiones en países como el Reino Unido, Brasil y Australia.

Los últimos 20 años, desde que quedó a cargo de Iberdrola, una empresa con sede en Bilbao, España, y 37.000 empleados, Sánchez Galán se ha puesto la misión de cambiar drásticamente la industria de las empresas eléctricas, una colección fragmentada de empresas atadas a generadores envejecidos que queman carbón y petróleo.

Con un apetito voraz por adquirir empresas eléctricas y realizar grandes inversiones en las energías renovables, Iberdrola ahora es el líder mundial de energías eólica y solar, aparte de China, de acuerdo con Bernstein, una firma de investigación de mercado.

Energías limpias en auge

Además, luce bien posicionada para aprovechar un probable auge de las energías limpias en los años por venir cuando el gobierno del presidente Joe Biden en Estados Unidos y los países europeos endurezcan las regulaciones y ofrezcan incentivos para fomentar la inversión en la energía verde.

“Sin duda, Sánchez Galán fue el primer director ejecutivo de una gran empresa eléctrica que comprendió que la transición energética de los combustibles fósiles a las energías limpias era inevitable y que iba a ocurrir rápido”, opinó Miguel Arias Cañete, un político español y excomisario europeo de Acción por el Clima y Energía.

La planta de energía solar Romeral en Olmedilla de Alarcón, España, es uno de los proyectos más nuevos de Iberdrola, empresa de energías eólicas y solar, el 20 de abril de 2021. (Gianfranco Tripodo/The New York Times)
La planta de energía solar Romeral en Olmedilla de Alarcón, España, es uno de los proyectos más nuevos de Iberdrola, empresa de energías eólicas y solar, el 20 de abril de 2021. (Gianfranco Tripodo/The New York Times)

Los cambios en Iberdrola están ocurriendo en otras partes, mientras la industria de la energía eléctrica es reconfigurada no solo debido a unas leyes ambientales más rígidas, sino también a las ventajas de tener una escala inmensa para comprar turbinas de viento o paneles solares.

Iberdrola se une a un puñado de empresas eléctricas —Enel en Italia, Orsted en Dinamarca y NextEra Energy en Estados Unidos— a las que muchos analistas consideran las líderes de una nueva generación de “grandes renovables”, similares a las grandes petroleras como Exxon Mobil y Royal Dutch Shell que ejercieron una enorme influencia en la manera en que el mundo usaba la energía.

“Todo esto apunta a una industria en la que hay una cantidad relativamente pequeña de actores muy grandes, que logran una jerarquía en las energías renovables y reducen los costos como nunca”, comentó Sam Arie, analista de UBS en Londres.

Desde España

En 2001, cuando Sánchez Galán se volvió director ejecutivo, Iberdrola era en esencia una empresa eléctrica española. Tan solo unos años antes, en 1997, se firmó el Protocolo de Kioto, el primer acuerdo internacional de gran envergadura para convocar a los países a reducir los gases de efecto invernadero a fin de evitar el calentamiento global.

Muchos gigantes industriales prometieron pelear contra las leyes para restringir las emisiones, pero esto fue una inspiración para Sánchez Galán. En una entrevista, Sánchez Galán mencionó que consideraba al acuerdo como una oportunidad para los negocios preparados para invertir en las tecnologías —como las energías eólica y solar— que podrían ayudar a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

“En vez de ser un problema, lo vi como una oportunidad”, comentó Sánchez Galán. Las tendencias geopolíticas que representaba Kioto se “movían en” su ”dirección”.

Conforme un plan de restructuración de 12.000 millones de euros que se consideraba radical en ese tiempo, Iberdrola vendió una gran parte de su cartera de plantas eléctricas, las cuales expulsaban emisiones a chorro al quemar petróleo y carbón, y en cambio invirtió en energías renovables, así como en redes para distribuir electricidad.

Sánchez Galán admite que sus propuestas parecían arriesgadas, pues coincidían con el colapso espectacular de Enron, otra ambiciosa empresa de energía eléctrica.

Sin embargo, presionó para expandirse, en especial en el extranjero. Recordó que se sintió atraído a invertir en Estados Unidos cuando, durante una visita, se dio cuenta de todos los postes de madera que llevaban el tendido eléctrico. Si un país con tal potencia tecnológica seguía necesitando postes de madera para transportar su electricidad, Sánchez Galán concluyó que había mucho espacio para una empresa como Iberdrola.

Inversión millonaria

“Él transformó la empresa, de ser una seguidora a ser la lideresa, no solo de la electricidad, sino de la energía en general”, opinó Óscar Fanjul, expresidente de Repsol, una empresa española de energía.

En este momento, Sánchez Galán está planeando casi duplicar la capacidad de Iberdrola para generar energía limpia durante los próximos cinco años, con una inversión adicional de 35.000 millones de euros, no solo en energías eólica y solar, sino también en sectores emergentes como el hidrógeno, el cual, según la empresa, podría estar listo para despegar al igual que lo estuvo la energía eólica hace 20 años.

Casi un 80 por ciento de las inversiones planeadas están fuera de su mercado local, de acuerdo con Iberdrola, la cual en 2020 reportó una ganancia neta de 3500 millones de euros a partir de ingresos por 36.400 millones de euros.

Generar electricidad es tan solo una parte del negocio de Iberdrola. También construye y administra redes de energía eléctrica y esta área, también, se espera que reciba un aumento de inversión. La electricidad se está volviendo fundamental para los autos y los camiones, así como para el calentamiento de los hogares, por eso los sistemas de las redes eléctricas necesarios para transportar los electrones a las casas requerirán renovaciones significativas.

Es probable que el campo se vuelva más competitivo a medida que los gigantes petroleros, en especial en Europa, inviertan miles de millones de dólares en las energías renovables para ayudar a reducir el contenido total de carbono de sus productos. En febrero, las principales empresas petroleras entraron a una licitación por opciones para construir parques eólicos en las costas británicas y algunos operadores criticaron los precios pagados por considerarlos demasiado altos.

En la entrevista, Sánchez Galán menospreció la amenaza competitiva de las “grandes petroleras”, pues la considera una confirmación del trabajo de décadas de Iberdrola.

“Me encanta que ya usen una fotocopia” de la estrategia que Iberdrola imprimió hace 20 años, comentó Sánchez Galán.

TE PUEDE INTERESAR

(VIDEO) Greenpeace acusa al Gobierno de López Obrador de "exceso de contaminación"

This article originally appeared in The New York Times.

© 2021 The New York Times Company