La extrema derecha avanza en Alemania y complica a la coalición de Merkel

Luisa Corradini

PARÍS.- La extrema derecha confirmó ayer su vertiginosa progresión en Alemania después de que el partido xenófobo y antieuropeo Alternativa para Alemania (AfD) triplicó y duplicó respectivamente sus votos en los estados federales (länder) de Sajonia y Brandeburgo, las dos regiones del este del país que votaban en unos comicios regionales parciales.

"Estamos muy satisfechos. Multiplicamos nuestros resultados de 2014 en Sajonia y en Brandeburgo", se felicitó Jörg Meuthen, codirigente de la AfD.

En Sajonia, el AfD -que denuncia la política proinmigración de Angela Merkel- obtuvo 27,8%. Es menos que la democracia cristiana (CDU) de la canciller (32,5%), pero es tres veces superior a los resultados de los precedentes comicios de 2014 (9,7%). En el orden, detrás llegaron la izquierda radical de Die Linke (10,3%), los ecologistas de Grünen (8,2%) y los socialdemócratas del SPD (7,8%).

En Brandeburgo, el land que rodea Berlín, fue el SPD el que llegó en primera posición, con 26% de los votos. Pero AfD también obtuvo el segundo puesto, con 23,5% de votos, contra 12,2% en 2014. La CDU terminó tercera, con 15,7%; Die Linke, 10,8%, y los ecologistas, 10,7%.

Pero ese sensible avance no permitirá, sin embargo, a la extrema derecha gobernar en ninguno de los länder como lo esperaba.

"Aún no somos la principal fuerza política, todavía nos falta algo. Pero el trabajo comienza ahora", declaró Alexander Gauland, otro responsable del movimiento, convencido de que la CDU de Angela Merkel fue "castigada".

La ex-Alemania del Este (RDA) confirma así su estatus de bastión electoral de la extrema derecha, mucho más débil en el oeste del país. Esos resultados dejan en evidencia, asimismo, la profunda división de Alemania, tres décadas después de la reunificación.

Unos cinco millones de electores -alrededor del 12% del cuerpo electoral alemán- habían sido convocados a las urnas para elegir sus nuevos parlamentos regionales. La participación fue sensiblemente superior a la de las últimas elecciones regionales de 2014: 60% (+12 puntos) en Brandeburgo, 65% (+16 puntos) en Sajonia. Ambos comicios serán completados con un tercero en el estado federal de Turingia, otra región de la ex-RDA, el 27 de octubre.

Como en el resto de Europa, esos resultados también ratifican la creciente fragmentación del paisaje político nacional, así como la pérdida de confianza de los electores en los dos grandes partidos que rigieron la vida del país: la CDU, que gobernó Sajonia durante tres décadas, y el SPD, que hizo lo mismo en Brandeburgo.

Todos los partidos tradicionales, en especial la CDU, anunciaron que no formarán coalición con la AfD, que presentó en ambos estados federales candidatos provenientes de los sectores más radicales del partido. De ese modo, tanto Sajonia como Brandeburgo podrían terminar gobernados por amplias alianzas entre derechas e izquierdas, a riesgo de provocar una parálisis política y atizar todavía más el descontento de los electores.

Ambas elecciones regionales representan un nuevo fracaso para Angela Merkel, líder desde el año pasado de una frágil coalición con los socialistas del SPD, quien anunció que dejará el poder en el otoño boreal de 2021. Sin embargo, teniendo en cuenta que ambos partidos conservaron sus respectivos estados federales, la alianza de gobierno no debería verse demasiado afectada por los resultados.

Seguir siendo el principal partido en importancia de Sajonia también dará un poco de oxígeno a la líder de la CDU, Annegret Kramp-Karrenbauer. La sucesora de Merkel desde diciembre pasado al frente de la formación nunca consiguió convencer en sus nuevas funciones, preocupando a sus correligionarios, que temen un rotundo fracaso en las próximas elecciones nacionales de 2021.

Para la AfD, las elecciones de ayer representaban el primer gran test electoral regional después de su entrada al Bundestag (Parlamento nacional) hace dos años, como el primer partido de oposición. Creada en 2013 como una formación antieuro, la AfD ganó rápidamente simpatías gracias a su férrea oposición a la llegada de casi un millón de inmigrantes a Alemania en 2015.

Estos comicios también son una decepción para los ecologistas. Segundo partido a nivel nacional en intenciones de voto, según los sondeos, los Verdes fracasaron en esos dos estados industriales.

El análisis de los resultados demuestra que en Sajonia, patria del violento grupo Pegida -considerado el brazo de choque de la AfD-, la motivación de los electores de extrema derecha respondió al mensaje político vehiculizado por la agrupación. En Brandeburgo, por el contrario, los votantes de la AfD declararon hacerlo para protestar contra la política gubernamental.

Steinmeier pidió perdón a los polacos

A 80 años del comienzo de la Segunda Guerra Mundial cuando Alemania invadió Polonia, el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, pidió ayer perdón a las víctimas de la guerra durante una ceremonia en Wielun, donde se encontraba su par polaco, Andrzej Duda. "Me inclino ante las víctimas polacas de la tiranía alemana. Y pido perdón", sostuvo el jefe del Estado en alemán y polaco. Y agregó: "Son los alemanes quienes cometieron un crimen contra la humanidad en Polonia". Duda dijo que el inicio del conflicto fue un "acto de barbarie" y "un crimen de guerra", y agradeció a Steinmeier su presencia: "Esta ceremonia pasará a la historia de la amistad polaco-alemana", concluyó.