La extrema derecha alemana, más violenta y reforzada por la pandemia

El ministrom alemán Horst Seehofer habla durante la presentación del informe 2020 de los servicios de inteligencia interiores, el 15 de junio de 2021 en Berlín

Una extrema derecha más violenta y reforzada por la pandemia, tal es el inquietante panorama descrito este martes por los servicios de inteligencia alemanes, inclusive entre las filas de la policía y el ejército.

La extrema derecha plantea en Alemania una "situación de seguridad especial que constituye un gran problema", advirtió en conferencia de prensa el ministro del Interior, Horst Seehofer.

Éste presentó el informe 2020 de los servicios de inteligencia interiores, consagrado al escenario extremista alemán.

El número de militantes de la extrema derecha se calcula en unos de 33.000, 13.300 de los cuales son considerados potencialmente violentos, de acuerdo a los servicios.

Los actos violentos, inclusive criminales, de la extrema derecha aumentaron un 5% en 2020, año marcado por la masacre de Hanau (Hesse), en febrero, en la cual nueve personas de origen extranjero fueron asesinadas por un extremista.

El año pasado se registraron 22.357 delitos en el marco del extremismo de derecha, contra 21.290 en 2019, lo que incluye 1.023 actos violentos (925 en 2019).

La pandemia de covid-19 y las restricciones sanitarias han permitido a estos grupos reclutar a nuevos miembros y participar en las protestas contra el uso de mascarillas.

"Estamos particularmente preocupados y atentos, puesto que los manifestantes (anti-restricciones) no se distinguen claramente de los extremistas de derecha" durante las marchas, advirtió Seehofer.

De manera concomitante a las teorías antisemitas que acusan, a veces en estas manifestaciones, a una 'élite judía' de haber creado artificialmente el coronavirus (...), se alzan muchas voces que afirman que el gobierno federal explota la crisis sanitaria para desplegar mecanismos de vigilancia de la población", señalan en el informe los servicios de inteligencia.

Además, advierten sobre policías y militares adeptos a este movimiento, un fenómeno que desde hace mucho tiempo era subestimado en Alemania y que en los últimos meses ha entrañado la disolución de brigadas especiales.

De acuerdo a este informe, entre 2017 y 2020 se identificaron unos 58 casos en rangos de la Policía federal, 319 en la Policía regional y 1.064 en el ejército.

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