Extradición de exgobernador mexicano desde Guatemala podría tomar hasta un año

El ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte, es escoltado por las autoridades luego de ser detenido en un hotel en Panajachel, Guatemala. 15 de abril 2017. El proceso de extradición a México del ex gobernador Javier Duarte, detenido en Guatemala el fin de semana por un escándalo mayor de corrupción, tardaría entre seis meses y un año, dijo el lunes un funcionario del alto rango de la fiscalía general mexicana. REUTERS/Danilo Ramirez

CIUDAD DE MÉXICO (Reuters) - El proceso de extradición a México del exgobernador Javier Duarte, detenido en Guatemala el fin de semana por un gran escándalo de corrupción, podría tomar hasta un año, dijo el lunes un funcionario del alto rango de la fiscalía general mexicana.

Duarte, quien gobernó el estado petrolero mexicano de Veracruz de 2010 a 2016 por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) del presidente Enrique Peña Nieto, está acusado de desviar multimillonarios fondos públicos.

"La experiencia que hemos tenido (...) en extradiciones con el Estado de Guatemala, estamos hablando de alrededor de seis meses a un año", dijo a Televisa el subprocurador jurídico de la Procuraduría General de la República (PGR), Alberto Elías Beltrán.

Duarte fue capturado por policías de Guatemala y México y de Interpol el sábado en un hotel del pueblo turístico Panajachel tras más de cinco meses de búsqueda en que se habría trasladado dentro del país centroamericano.[ID:nL1N1HP088]

El actual gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, dijo el domingo que Duarte realizó un verdadero "saqueo" de las arcas del estado, dejándolo en ruinas, y exigió que él y sus cómplices devuelvan lo robado.

Yunes dijo el lunes a la radio local que Duarte posee al menos diez viviendas valoradas en millones de dólares en lugares como Arizona, Nueva York, Miami, España y otros sitios en México.

Un abogado de Duarte en Guatemala dijo el domingo que probablemente su representado aceptaría ser extraditado a México. De ser así, el proceso sería más rápido y Duarte podría estar de regreso en México para enfrentar a la justicia en dos o tres meses, dijo el subprocurador Elías Beltrán.

La captura de Duarte es un punto a favor para el presidente Peña Nieto, cuya popularidad está en niveles muy bajos y a quien muchos mexicanos lo culpan de no haber hecho lo suficiente para combatir la extendida corrupción en el país.

Críticos de Peña han dicho que el arresto de Duarte busca ganar apoyo para el PRI antes de la elección en junio de un nuevo gobernador en el Estado de México, bastión del partido y estado natal del presidente, cuyos comicios son considerados cruciales para las presidenciales del 2018.

(Reporte de Verónica Gómez Sparrowe, editado por Gabriela Donoso y Adriana Barrera; Editado por Javier López de Lérida)