Extrabajadores del Maco acusan uso privado del acervo

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OAXACA DE JUÁREZ, Oax., septiembre 18 (EL UNIVERSAL).- A un año y cinco meses del cierre del Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (Maco) extrabajadores quienes fueron desalojados del inmueble de forma violenta el 10 de abril de 2021 protestaron para exigir el pago de salarios caídos y denunciar que tanto el inmueble como el acervo artístico se usan para fines particulares.

Armados de mantas y cartulinas, con mensajes como "Museo de la violencia" y "Solución a los trabajadores que mandaron golpear", exigieron a la Asociación Civil "Amigos del MACO", el pago de más de un año de sueldos, al ser la parte patronal.

E insistieron en el llamado a las autoridades estatales para que haya justicia para los extrabajadores de este recinto fundado hace 30 años por el artista plástico, Francisco Toledo.

Recordado que aquel 10 de abril de 2021 fueron desalojados de manera violenta los entonces empleados que se mantenían en el inmueble ubicado en el andador turístico para evitar el cierre del museo, acción que calificaron de extrajudicial y bajo la anuncia de autoridades estatales como la Secretaría de las Culturas y las Artes de Oaxaca (Seculta Oaxaca).

"A la gente que ha visitado el museo, es mentira que lo tengan tomado trabajadores, quien lo tiene tomado es la Asociación Civil Amigos del Maco", señalaron en su protesta pública este sábado.

Los extrabajadores denunciaron también que el cierre del museo violenta el derecho humano al acceso a la cultura tanto de personas originarias de Oaxaca como de visitantes, mientras que sólo grupos específicos tienen acceso a las instalaciones para disfrutar del acervo.

"El museo sólo recibe a grupos seleccionados por las personas que mantienen secuestrado el MACO, usando el inmueble y la colección, patrimonio público, para su beneficio particular", acusaron.

Según su denuncia, esto niega el derecho a la cultura al público en general y visitantes "que no pueden pagar lo que ellos piden en dinero y respaldo político".

Ante ello, exigieron "un museo abierto a toda la comunidad, libre de violencias, de discriminación e injusticias".