La extraña vida del hombre acusado en el caso sexual de la universidad Sarah Lawrence

Sharon Otterman
La universidad Sarah Lawrence en Yonkers, N.Y., el 8 de noviembre de 2018. (Tony Cenicola/The New York Times)

NUEVA YORK — Este hombre ha conocido a mafiosos, políticos y altos mandos militares estadounidenses. Se ha descrito a sí mismo como un hombre cosmopolita que ayudó a poner fin a la guerra en Kosovo a finales de la década de 1990.

Tenía contactos con líderes extranjeros y organizó la visita de Mijaíl Gorbachov al Ayuntamiento de la Ciudad de Nueva York en 1997 para reunirse con el entonces alcalde, Rudy Giuliani. Durante los últimos 19 años, se ha inmiscuido y se ha librado de problemas jurídicos de todo tipo, desde su participación en una estafa de la mafia para subir el precio y vender acciones hasta problemas por la custodia de sus hijos.

Desde hace décadas, Lawrence V. Ray, de 60 años, acusado el martes 11 de febrero por las autoridades de justicia federal de una extraña argucia que incluía la extorsión, la prostitución y los trabajos forzados en relación con un grupo de estudiantes a quienes conoció mientras vivía con su hija en la universidad Sarah Lawrence, ha sido descrito por algunos como un maestro de la manipulación.

Fuerte e intenso, Ray se ha posicionado en el centro de la política local. En 1998, fue el padrino de boda de un excomisionado de la Policía de Nueva York, Bernard B. Kerik.

Pero también se ha puesto en contra de aquellos que han confiado en él: primero, como informante del FBI contra la mafia y luego como testigo cooperador en una investigación que acabaría por llevar a prisión a Kerik.

En 2010, en apariencia sin tener un lugar dónde vivir, Ray, quien recientemente había sido liberado de prisión por un delito de custodia, se mudó al dormitorio de su hija en la universidad Sarah Lawrence en Yonkers, Nueva York, según dijeron los investigadores federales.

Ahora enfrenta décadas tras las rejas, acusado de manipular a estudiantes al grado de que aceptaron confesar la falsa comisión de delitos. Está acusado de forzar a una mujer a prostituirse y de robarles un millón de dólares a sus víctimas, según una acusación formal que se divulgó el 11 de febrero.

“Larry Ray es un estafador psicótico que ha victimizado a todos los amigos que ha tenido”, dijo Kerik, quien también afirma que cortó lazos con Ray en el año 2000, en un artículo de la revista New York publicado en 2019 que impulsó la investigación de las autoridades. “La última vez que supe de él fue hace casi 20 años; sin embargo, su reino de terror continúa”.

El siguiente retrato de Ray se hizo a partir de entrevistas, documentos judiciales y coberturas noticiosas del Times a lo largo de los años.

Esto es lo que sabemos de él:

Vínculos con conocidos mafiosos, temores por los asesinos a sueldo

Ray, quien también es conocido como Lawrence Grecco, creció en Brooklyn y Nueva Jersey. En los años ochenta, se asoció para abrir un bar en Scotch Plains, Nueva Jersey, llamado Club Malibu and JJ Rockers. En el bar, comenzó a conocer gente de todo tipo, incluidos políticos de Nueva York y Nueva Jersey.

A principios de los noventa, formó una empresa de corretaje de seguros comerciales, que ayudaba a asegurar a la gente para proyectos como los de construcción.

Así fue como conoció a un reputado mafioso que tenía una empresa llamada U. S. Bridge of New York, según los investigadores federales. Ray acordó ayudar a la empresa a obtener los seguros para un proyecto importante.

En algún momento de mediados de los noventa, Ray comenzó a creer que alguien de la mafia vinculado a la empresa estaba tratando de matarlo. Kerik lo ayudó a contactar al FBI, según correos electrónicos que intercambiaron ambos hombres. Ray comenzó a actuar como informante en una investigación federal relacionada con un fraude de valores de amplio espectro que implicaba inflar y vender acciones. Acabó acusado formalmente, junto con otras 18 personas, por haber participado en la estafa.

En el año 2000, los investigadores federales acusaron a Ray de acordar el pago de un soborno de 100.000 dólares a un ejecutivo de una empresa de corretaje de bonos, según una presentación de documentos ante un tribunal federal en 2004. Se declaró culpable de asociación delictuosa para cometer fraude de valores y fue sentenciado a cinco años de libertad condicional.

Amistad con el comisionado de policía de Giuliani

Kerik, nombrado comisionado de la policía de la Ciudad de Nueva York en 2000, se convirtió en una figura nacional después de los ataques terroristas del 11 de septiembre. En 2004, el presidente George W. Bush nombró a Kerik para que dirigiera el Departamento de Seguridad Nacional; sin embargo, una serie de escándalos, algunos de los cuales involucraban a Ray, destruyeron esa posibilidad.

En 1999, Kerik quería renovar su nuevo departamento en Riverdale, en el Bronx, según correos electrónicos entre Ray y Kerik. El escándalo sobre quién pagó la renovación acabó hundiendo a Kerik.

A través de Ray, Kerik se hizo amigo de un hombre llamado Frank DiTommaso, propietario, junto con su hermano, de una constructora, Interstate Industrial Corp. La empresa contrató a Ray como su director de seguridad, según la cobertura del Times de un caso resultante que acusó al excomisionado de policía de la ciudad de aceptar renovaciones ilegales en su departamento del Bronx, entre otras cosas.

La empresa había invertido más de 200.000 dólares en la renovación del departamento, por la que cobró una bicoca. Los investigadores estatales y federales descubrieron el acuerdo después de que Kerik se retiró de la postulación al cargo para secretario de Seguridad Nacional.

Ray acordó cooperar con los investigadores que buscaban información sobre Kerik. En 2006, Kerik se declaró culpable de delitos menores relacionados con 165.000 dólares en regalos recibidos de la constructora. Estuvo en prisión tres años después de declararse culpable de ocho delitos federales graves.

Golpeado en un vestíbulo

Ray acabó cooperando con las autoridades en casos no solo contra Kerik, también contra DiTommaso. Ray testificó contra DiTommaso en un juicio por perjurio de 2012 relacionado con el escándalo de la renovación.

Años después, el incidente no fue olvidado. Ray apareció en las noticias en 2017, cuando el Daily News obtuvo un video suyo en el cual DiTommaso lo golpeaba en el vestíbulo del Hotel Hudson.

El video muestra a DiTommaso pasando delante de Ray, luego regresa hacia él, presuntamente al reconocerlo. Luego, DiTommaso atacó a Ray. Dos personas que estaban cerca en el vestíbulo corrieron e intentaron detener el ataque.

La golpiza dejó a Ray con una fractura de cráneo, además de problemas permanentes de habla y neurológicos de otro tipo, según dijo entonces el abogado de Ray, Edward Hayes. Ahora los investigadores federales afirman que para ese entonces Ray ya llevaba años extorsionando a los estudiantes de la universidad Sarah Lawrence.

This article originally appeared in The New York Times.

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