Extingue 4T programa federal "Crédito Ganadero a la Palabra"

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JUCHITÁN, Oax., diciembre 21 (EL UNIVERSAL).- Al menos 20 mil ganaderos del Istmo de Tehuantepec buscan alternativas, mediante alianzas con el sector privado e instituciones educativas del nivel superior, para superar el fracaso que significó la desaparición del programa gubernamental Crédito Ganadero a la Palabra, que nació en 2018 con un presupuesto de 4 mil millones de pesos, y que para el 2021 será eliminado de la Secretaría de Desarrollo Rural (Sader).

En Oaxaca, dice el presidente de la Unión Ganadera Regional del Istmo de Tehuantepec (Ugrit), Jorge López Guerra, el programa Crédito Ganadero a la Palabra, que impulsó el presidente Andrés Manuel López Obrador desde su arribo al gobierno federal, debió haber dispersado apoyos por 450 millones de pesos en 2018, pero por diversas irregularidades, denunciadas ante la Secretaría de la Función Pública (SFP), sólo se ejercieron 15 millones de pesos.

El ganadero explica que este es otro duro golpe al sector pecuario del Istmo, que concentra 750 mil cabezas de bovinos, de un total de 1.5 millones de reses que forman el hato ganadero de la entidad oaxaqueña, pues se han venido arrastrando obstáculos derivados de la falta de apoyo gubernamental, situación que se agravó entre 2019 y 2020.

Lo anterior se suma a la gran sequía que padeció la región en 2017, que mató más de 2 mil vacas, y ahora a la parálisis comercial provocada por el Covid-19.

"La ganadería istmeña pierde fuerza. No podemos quedarnos cruzados de brazos, ahora es más necesaria la unidad de los productores de ganado para enfrentar con éxito los obstáculos que generan la falta de apoyos gubernamentales, la pandemia, la caída de las ventas, la sequía, el encarecimiento del sorgo, cuyo precio por tonelada se elevó de 3 mil pesos a 5 mil pesos. Por esas razones andamos tocando puertas en todos lados", comenta.

Entre quejas y denuncias presentadas ante la Secretaría de la Función Pública (SFP), y la búsqueda de alternativas para la sobrevivencia, los ganaderos del Istmo firmaron un convenio de colaboración con rancheros de Nuevo León, quienes proporcionarán embriones para el desarrollo pecuario del sur de Oaxaca, a cambio de la mitad de las crías que se logren, sin que nadie pague absolutamente nada. En la primera etapa llegarán 100 embriones.

Un embrión cuesta entre ocho mil a 10 mil pesos. Resulta más barato que comprar un semental cuyo precio fluctúa entre los 45 mil y 60 mil pesos, aunque tecnológicamente reclame mayor atención y cuidados por parte de los ganaderos.

Para fines de este mes, si no hay cambios, los médicos veterinarios llegarán de Monterrey a Juchitán para determinar cuáles serán las primeras 100 vacas que califiquen para la siembra de los embriones.

Simultáneamente a esas gestiones, los ganaderos del Istmo de Tehuantepec esperan las respuestas de la SFP a sus denuncias, contenidas un escrito enviado el 23 de noviembre pasado.

En dicho documento se acusa que no se ejercieron los 450 millones de pesos del programa Crédito Ganadero a la Palabra y que a la zona oriente del Istmo, una de las principales áreas ganaderas de la región, no llegó el apoyo para repoblar el hato ganadero en 2018.

"Nosotros, a falta de apoyos financieros del programa que ya desapareció del presupuesto para 2021, entre todos tuvimos que apoyar a algunos compañeros que entusiasmados para reponer sus bovinos que se murieron en la sequía de 2017, apalabraron sus compras de vacas y sementales con los rancheros de la zona, para que no quedaran mal", dice la presidenta de la Unión Ganadera de Zanatepec, Margot Nolasco,

Aurelio, por ejemplo, estaba emocionado con el programa Crédito Ganadero a la Palabra. A él, en la sequía de 2017, se le murieron 45 cabezas de ganado y quería repoblar su hato, pero como nunca le llegó el apoyo, a pesar de que recibió la carta de autorización. Lo mismo le pasó a muchos más.

"No podíamos dejarlo solo para que honrará su palabra de compra. Ahora, esperamos que el gobierno federal castigue a los defraudadores", señala.

El presidente de la Ugrit, López Guerra, destaca que entre sus gestiones en busca de alternativas para evitar el derrumbe de la actividad ganadera en el sur de Oaxaca, también contactaron con los productores de búfalos de agua, que tienen su sede en Donají, zona ganadera del Istmo norte, para que capaciten a productores en la cría y producción de ese bovino rico en leche, para la producción de quesos y yogures, y también en carnes con menos grasa.

"Desde ahora, ya vimos que en la Sader se abrirá para el 2021 un pequeño programa de microcréditos que no tiene nada qué ver con el desaparecido Crédito Ganadero, y estamos proponiendo un esquema de participación del 50% para quienes deseen adquirir entre una y 10 vacas o de apoyar con 300 pesos a quienes tengan arriba de 35 cabezas. No queremos que no regalen nada, queremos aportar para crecer y salvar nuestra ganadería", dice.

Pero además, precisa, estamos hablando con gente de la Universidad de Chapingo, para que nos asesoren con la siembra de caña cubana, clitoria, maralfalfa y pasto pangola, que dan mejores nutrientes que el sorgo en la alimentación y desarrollo del bovino. "Queremos que nos ayuden a desarrollar un laboratorio para el mejoramiento genético. Para todo eso, contamos con más de 100 hectáreas de tierras en un rancho en Tolosita, en la zona húmeda del Istmo norte", finaliza.