Expresiones culturales en la protesta violeta por el 8 de marzo

*Mujeres y colectivas se pronunciaron contra la violencia y los feminicidios

Por Ángela Anzo

México, 8 de marzo (Notimex).— Sobre la plancha del Zócalo vuelan helicópteros y papalotes, bengalas color violeta iluminan el cielo que cubre a las miles de mujeres que marcharon este domingo para conmemorar el Día Internacional de la Mujer en la Ciudad de México.

      Se trata de un pronunciamiento contra la violencia, los feminicidios y la falta de equidad para las mujeres en el país y el mundo entero, un movimiento doliente que unió las voces de muchas para decir "¡Basta!" y "¡Juntas, libres y sin miedo!".

      Algunas hicieron de sus cuerpos lienzos, donde se leían consignas de lucha, mensajes de apoyo y credos de libertad, igualdad y justicia; otras evocaron la sangre del crimen y la ignominia en su piel, como un mensaje solidario por las que ya no están.

      Sobre ritmos de tambores y djembés, danzaban las integrantes de algunos de los contingentes, ritmos que se acompañaban con cantos furiosos: "Somos las hijas de todas las brujas que nunca pudiste quemar" (en franca alusión al pasaje histórico conocido como la Cacería de Brujas, proceso de exterminio llevado a cabo en Europa y que, principalmente durante el siglo XVI, se materializó en el asesinato de miles de mujeres al ser quemadas vivas en la hoguera).

      En la jornada de protesta realizada durante la tarde del domingo 8 de marzo, participaron grupos como la Colectiva Cuerpa, Restauradoras con Glitter y Frente Nacional para la Sororidad, quienes marcharon sobre el Monumento a la Revolución, Paseo de la Reforma y Avenida Juárez.

      Al llegar a la Plaza de la Constitución, grupos de madres y activistas nombraron a las muertas y desaparecidas, muchas otras sostenían pancartas con fotografías, ilustraciones y dibujos, como un collage vivo que se construía a cada momento.

 

"Me gustas cuando gritas porque te haces presente"

Entre las asistentes también se congregaron artistas, performers, bailarinas y otras creadoras que han manifestado su apoyo al movimiento, sabiendo que el arte es un medio poderoso para transformar al mundo y hacer conciencia sobre estas problemáticas.

      Entre ellas, María Clara Rivarola y Angelica Treviño, integrantes de la compañía Barro Rojo Arte Escénico, quienes participaron en una intervención coreográfica en el corazón del Zócalo capitalino.

      Las bailarinas consideraron que es fundamental alzar la voz, siendo la danza su medio de expresión, comunicación y empatía, enarbolado como una forma de solidarizarse y hacer un llamado para que la gente se vuelva más sensible y abra su mirada al contexto de violencia de género que está ocurriendo en el país.

      A este respecto, Laura Rocha, directora de la agrupación, expresó que son una compañía comprometida con las voces de las mujeres, por lo que a partir de su quehacer dancístico también quieren gritar y pronunciarse para que no haya ni una muerta más.

      Apuntó que su trabajo busca contribuir a la formación de una sociedad más libre y justa, con la esperanza de lograr un país distinto y sin violencia, comunicando con su cuerpo y movimiento el dolor y la rabia.

      En el movimiento participaron niñas y mujeres de todas las edades, en una jornada qué duró más de ocho horas y la cual se replicó en otros lugares de México y el mundo.

NTX/AA/MBS