El expresidente peruano Merino declara ante la Fiscalía por las víctimas de la represión

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Lima, 27 ago (EFE).- El efímero expresidente peruano Manuel Merino declaró este viernes ante la Fiscalía en el marco de la investigación que se le sigue por los delitos que presuntamente habría cometido durante las masivas marchas ciudadanas que en noviembre pasado dejaron dos muertos y centenas de heridos en Lima.

El exmandatario, que duró apenas seis días al frente del Ejecutivo peruano, acudió a la sede del Ministerio Público para rendir su declaración indagatoria sobre los incidentes de violencia registrados en noviembre de 2020 durante las protestas en contra de su Gobierno, que se saldaron con la muerte de los jóvenes Inti Sotelo y Bryan Pintado.

A su salida, Merino negó en declaraciones a la prensa que estas muertes fueran su responsabilidad y dijo que espera que pronto se concluya la investigación judicial en su contra para dar "tranquilidad a los peruanos" de que su efímera gestión fue constitucional.

La Fiscal de la Nación, Zoraida Ávalos, abrió a mediados de noviembre una investigación preliminar contra el expresidente y otros miembros de su Gobierno transitorio por los cargos de homicidio doloso, lesiones graves y abuso de autoridad en agravio del estado.

SIN RESPONSABILIDADES

Merino asumió el poder el 10 de noviembre del año pasado después de que, en su condición entonces de presidente del Congreso, promoviera la polémica destitución en el Parlamento del expresidente Martín Vizcarra, lo que fue calificado por este como un "golpe de Estado".

La instauración del Gobierno del opositor Merino fue percibida por una amplia mayoría de peruanos como una amenaza a la democracia, lo que suscitó una ola de masivas protestas ciudadanas, que llegaron a su clímax el sábado 14 de noviembre.

Ese día, la represión a la manifestación se saldó con una brutal actuación policial, que cobró la vida de Sotelo y Pintado y retiró a Merino la ya escasa legitimidad social que tenía y terminó forzando su renuncia.

Según la necropsia, Sotelo, de 24 años, fue impactado con cuatro disparos de perdigones, uno de ellos en el corazón, mientras que Pintado, de 22, recibió diez perdigones de plomo en el cráneo, cara, cuello, brazo y tórax.

A la fecha, tras más de nueve meses de lo sucedido, aún se están investigando las circunstancias de la muerte de ambos jóvenes, sin que se hayan determinado responsabilidades individuales.

(c) Agencia EFE

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