Exportaciones: el Gobierno dice que el cepo se debe al “rulo de la carne”

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El presidente Alberto Fernandez y Matías Kulfas
Ricardo Pristupluk

La medida de cerrar la exportación de carne vacuna no se trabajó durante meses: fue una decisión que Alberto Fernández tomó en pocas horas. Ya en su vuelo de regreso de Europa, el Presidente tenía en claro que al tope de la agenda doméstica estaba el control de precios, luego de que la inflación de abril superara, otra vez, los cuatro puntos. Pero, con un cúmulo de datos técnicos que acercaron los equipos del ministerio de Desarrollo Productivo que comanda Matías Kulfas, la resolución de dar un golpe en la mesa corrió por cuenta del jefe de Estado, el mismo lunes.

Si bien funcionarias como Paula Español venían amenazando con una medida de este tipo -”No nos va a temblar el pulso a la hora de cerrar las exportaciones de carne”, dijo la secretaria de Comercio Interior a principios de abril- la decisión de bajar el martillo estuvo motivada por informes que analizaron el comportamiento del mercado y que detectaron lo que en el Gobierno bautizaron como “el rulo de la carne”, una presunta maniobra especulativa de exportadores no tradicionales que, aprovechando el boom de China, terminarían afectando el precio local.

La medida sorprendió porque la semana pasada el Gobierno había renovado el acuerdo de cortes a precios accesibles. Antes, para controlar el comercio exterior, se habían impuesto las declaraciones juradas a los exportadores de carne y la actualización de los valores referenciales.

En el Gobierno aseguran que el cierre de las exportaciones por 30 días es una medida de “transición” hacia otras de sintonía más fina y que no buscan entrar en guerra con el sector. En la Mesa de Enlace, sin embargo, la medida fue leída como una provocación. Por eso resolvieron un cese de comercialización durante nueve días corridos en respuesta a la sorpresiva medida oficial.

“Toman estas medidas muchas veces para provocar. Bueno, acá estamos”, dijo el presidente de la SRA, Daniel Pelegrina, a LN+.

Un portavoz de la Casa Rosada dijo a LA NACION: “No hay una encarnadura ideológica como en la 125 ni decimos que el enemigo es el campo. El Gobierno ahora tiene que mostrarse más duro, pero el objetivo siempre es negociar”. De hecho, ya hay voces oficiales que por lo bajo no descartan que la prohibición de las exportaciones se levante antes de los 30 días.

Datos oficiales

Los datos que maneja el Gobierno en sus informes internos señalan que “entre abril de 2020 e igual mes de este año, el precio promedio de la carne vacuna en el AMBA aumentó 65,3%, más de 20 puntos por encima de la inflación”, que “el consumo por habitante habría llegado a 45,2 kg por año, 12% menos que hace un año” y que “las exportaciones de carne bovina de marzo de 2021 alcanzaron un valor de aproximadamente 225,8 millones de dólares, un 8,3% por encima de marzo de 2020”.

Por eso es que hoy Fernández despotricó, en una entrevista con Radio 10: “Lo único que aumentó es el precio, pasó de 150 a 800 pesos el kilo de asado. Esto quiere decir que la apertura no favorece a los mercados, sino a los más poderosos”.

El otro punto que subrayan en el Gobierno es la supuesta proliferación de “exportadores no tradicionales”. “No es una medida macroeconómica, sino coyuntural, principalmente para terminar con quienes no son los habituales exportadores y que aprovechan el rulo cárnico, subfacturando exportaciones. Esos actores compran en Liniers y mueven el precio local. Esta no es la medida definitiva a tomar, sino que estamos evaluando qué medidas de fondo se pueden tomar con las maniobras de especulación”, señaló una fuente oficial al tanto de la definición que se tomó ayer.

“Los representantes de las exportadoras -los nucleados en el consorcio ABC- nos dijeron dos o tres cosas interesantes que yo me comprometí a ponerlas en marcha, como que solo puedan exportar los frigoríficos que se han dedicado a la exportación, y terminar con los exportadores que lo hacen como si exportaran camisas”, agregó Fernández en esa línea.

Ayer, en el Gobierno no quisieron responderle a la Mesa de Enlace por la medida de fuerza. Mientras tanto, en el Palacio de Hacienda, Martín Guzmán mira el problema de los precios con otra óptica, convencido de que es un fenómeno “multicausal” de orden macroeconómico. “Va a tener que estar de acuerdo con la medida”, ironizó hoy un importante colaborador oficial sobre el cierre de las exportaciones.