Explosión en registro electoral de Kabul deja al menos 57 muertos y 119 heridos

Por Qadir Sediqi y Sayed Hassib
En la imagen, hombres afganos inspeccionan el lugar de un atentado suicida con bomba en Kabul, Afganistán, el 22 de abril de 2018. REUTERS/Omar Sobhani
En la imagen, hombres afganos inspeccionan el lugar de un atentado suicida con bomba en Kabul, Afganistán, el 22 de abril de 2018. REUTERS/Omar Sobhani

Por Qadir Sediqi y Sayed Hassib

KABUL (Reuters) - Un atacante suicida se inmoló frente a un centro de registro de votantes en la capital afgana de Kabul el domingo, dejando al menos 57 víctimas mortales e hiriendo a más de un centenar de personas, en el ataque más grave desde que comenzaron los preparativos para las elecciones que Afganistán quiere celebrar en octubre.

Estado Islámico reivindicó el atentado contra un proyecto de vital importancia para la credibilidad del gobierno del presidente, Ashraf Ghani, sometido a una fuerte presión internacional para garantizar que las demoradas elecciones parlamentarias se celebren por fin este año.

El portavoz del Ministerio del Interior, Najib Danesh, dijo que un atacante suicida con bomba se acercó a pie al centro donde los funcionarios habían estado emitiendo documentos de identidad en el marco del proceso de registro de alrededor de 10 millones de votantes de todo Afganistán que comenzó este mes.

El presidente condenó el ataque en un comunicado y dijo que "no debe distraernos de nuestros objetivos ni minar este proceso democrático nacional".

Un portavoz del Ministerio de Salud Pública dijo que el número de muertes confirmadas se ha elevado a al menos 57 y los heridos alcanzan ya los 119, aunque el balance de víctimas podría subir.

La explosión destruyó coches y rompió las ventanas de los edificios cercanos, dejando escombros y rastros de sangre esparcidos por toda la calle.

Se trata del ataque más letal en Kabul desde que unas 100 personas murieron en enero por una bomba oculta en una ambulancia y se produce tras repetidas advertencias de que los extremistas podrían intentar interrumpir el proceso electoral.

Tadamichi Yamamoto, un funcionario de alto rango de Naciones Unidas en Afganistán, también condenó el ataque en una declaración.

"Además de un cruel desprecio por la vida de civiles, la matanza parece formar parte de unos esfuerzos totalmente inaceptables por parte de los extremistas para disuadir a los ciudadanos afganos de ejercer su derecho constitucional de participar en las elecciones", dijo.

Después de semanas de relativa calma en la capital afgana, la explosión tuvo lugar en Dasht-e Barchi, una zona del oeste de Kabul habitada por muchos miembros de la minoría Hazara, principalmente chií, que ha sido repetidamente golpeada por ataques reivindicados por el Estado Islámico.

"Había mujeres, niños. Todos habían venido a buscar sus documentos de identidad", dijo Bashir Ahmad, que estaba cerca cuando ocurrió el ataque, acontecido tras de semanas de relativa calma en la capital afgana.

Según datos de la ONU, más de 750 personas fueron asesinadas o mutiladas en el primer trimestre en ataques suicidas y atentados con bomba perpetrados por grupos extremistas, antes del comienzo de la previsible ofensiva de los talibanes que se produce normalmente en primavera.