La ola de asesinatos en El Salvador sigue a pesar de las medidas gubernamentales

Agencia EFE

San Salvador, 28 abr (EFE).- El Salvador registró el lunes su cuarto día consecutivo de alza en los homicidios con al menos 18 muertes violentas, pese a las medidas adoptadas por el Gobierno, según cifras de la Fiscalía General de la República (FGR) proporcionadas a Efe este martes.

Con este dato se elevó a 76 la cifra de asesinatos registrados desde el viernes, con un promedio diario de 19 asesinatos en este período, superior al índice de 2 muertes violentas diarias computadas en marzo pasado.

El Gobierno atribuye esta escalada de la violencia homicida a las pandillas, por lo que el presidente del país, Nayib Bukele, ordenó recrudecer las medidas de seguridad en las prisiones y autorizó el uso de la "fuerza letal" a los miembros de los cuerpos de seguridad contra las pandillas.

"El pandillero que ponga resistencia será abatido con fuerza proporcional y posiblemente letal por nuestra fuerza pública", advirtió el lunes el mandatario.

Este martes destacó, sin dar detalles, que la Policía "ha capturado a un buen número de los que cometieron y ordenaron los homicidios" y agradeció a la Fiscalía, "que en estos días se ha portado a la altura".

Añadió que algunos grupos de la Mara Salvatrucha (MS13), la más numerosa en el país, "siguen activos", pero "están perfilados y ubicados" y "no tardarán en caer".

De acuerdo con reportes de la prensa local, este martes se han perpetrado al menos 5 asesinatos, principalmente de trabajadores.

PANDILLAS SON PEOR QUE EL VIRUS

El presidente del Congreso, Mario Ponce, dijo a periodistas que las pandillas salvadoreños son "peor que el virus" al generar en cuatro días más muertes que las causadas por el COVID-19, que ha dejado 9 fallecidos.

"Estamos protegiendo la vida, se ha sometido al país a una crisis en materia económica porque muchas empresas van a quedar quebradas, y resulta que los pandilleros con sus propias decisiones vienen y nos asesinan a 76 personas", acotó el legislador.

Para Ponce, esta escalada de asesinatos también estaría relacionada con un descuido de las medidas de seguridad contra la delincuencia.

"Mandaron a toda la fuerza publica a hacer que la gente cumpliera la cuarentena, pero nos descuidamos el plan de seguridad", dijo Ponce, quien añadió que se debieron mantener "de forma intacta los planes de seguridad".

La movilización de fuerza policial y militar para frenar la ola de asesinatos le significa al Gobierno una golpe en su estrategia de vigilancia del confinamiento obligatorio a nivel nacional.

Activistas de derechos humanos salvadoreños temen que el llamado al uso de la "fuerza letal" del presidente provoque una respuesta violenta de las pandillas y ejecuciones extrajudiciales por parte de los cuerpos de seguridad.

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