Expertos destacan alianza farmacéutica contra Covid-19

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CIUDAD DE MÉXICO, marzo 30 (EL UNIVERSAL).- Frente a la lucha contra el Covid-19, las vacunas suponen una de las estrategias más esperanzadoras, ya que en menos de un año, las farmacéuticas fabricaron cientos de millones de dosis que ya han dado vuelta al mundo. Sin embargo, estas cantidades son limitadas si se pretende inmunizar a la mayor parte de la población, por lo que los expertos exhortan a las empresas de biotecnología a dar acceso a los derechos de propiedad intelectual de sus vacunas, pues sólo así se agilizará la estrategia de combate al SARS-CoV-2.

Actualmente, más de 294 millones de personas han recibido una dosis de las vacunas contra el Covid-19 y se han administrado un aproximado de 500 millones de inyecciones a nivel mundial. Sin embargo, una publicación de "Nature", ha tomado en consideración los factores sociales que podrían ralentizar los objetivos trazados en las jornadas de vacunación.

Si bien, los consorcios estiman que "podrían producir suficientes vacunas para inmunizar a la mayor parte de la población mundial para fines de 2021", es necesario tomar en cuenta los retrasos en la distribución, causados por el control de las exportaciones en una gran cantidad de países.

Aunado a este fenómeno, un grupo de especialistas destacó que otra de las problemáticas tiene que ver con el hecho que las regiones beneficiadas con los biológicos cuentan con situaciones económicas favorecedoras, acaparando las dosis disponibles, mientras que muchos países subdesarrollados siguen en la espera de tener acceso a ellas.

"Según investigadores del Centro de Innovación en Salud Global de la Universidad de Duke en Durham, los países de ingresos altos y medianos altos han comprado alrededor de 6 mil millones de dosis, mientras que los países de ingresos bajos tan sólo han obtenido alrededor de 2 mil 600 millones", proclama el documento.

De acuerdo con estimaciones de "Airfinity", una herramienta de inteligencia científica predictiva, a principios de marzo se habían producido cerca de 413 millones de dosis. Además, esta plataforma sugiere que para el culmino del año, la producción aumente a 9 mil 500 millones de dosis. En consonancia, otro estudio de Salud Global de Duke arrojó una cifra mayor, aproximando que se desarrollarían alrededor de 12 mil millones de vacunas.

Sin embargo, para Andrea Taylor, autora principal de la investigación, este escenario optimista probablemente se retrase y no sea sino hasta el 2022 cuando se alcance este número en la producción de vacunas. "Las cadenas de suministro podrían romperse y los países podrían amenazar con bloquear las exportaciones de vacunas", como ya sucede en la India y la Unión Europea.

Esta situación se acrecienta por el hecho que para la producción de vacunas se requieren más de 200 componentes individuales, esenciales para su fabricación, los cuales, se manufacturan en distintos países. Entre ellos se destacan viales de vidrio -donde se guarda el medicamento-, filtros, resina, tubos y bolsas de eliminación. "Si algún elemento crítico se queda corto, entonces puede interrumpir todo el proceso", explicó Richard Hatchett, director ejecutivo de Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias de Olso, en Noruega.

En tal sentido, las farmacéuticas que usualmente estarían compitiendo han formando alianzas para trabajar en conjunto. Este el caso de Merck que fabrica vacunas para Johnson & Johnson. De la misma manera que GSK y Novartis producen 100 millones y 250 millones de dosis, respectivamente, de una vacuna diseñada por Curevac. "Este grado de colaboración entre corporaciones multinacionales no tiene precedentes", aseguraron los expertos.

No obstante, las negociaciones de AstraZeneca, la empresa farmacológica con más controversias acumuladas en menos de un año, revelan las cifras más importantes en torno a la colación farmacéutica con un contrato de fabricación de 2 mil 900 millones de dosis a 25 empresas de 15 países.

En este contexto, Zoltán Kis, ingeniero químico del Imperial College de Londres, respondió a las preguntas que, diariamente, se formulan los medios de comunicación, luego de presentar las cifras de vacunación; ¿Por qué no se fabrican más vacunas? y ¿Por qué no se acelera la administración de las mismas?. El experto declaró que esta aceleración se ve impedida por la escasez mundial de componentes esenciales como nucleótidos, enzimas y lípidos.

"Esto se debe a que relativamente pocas empresas fabrican estos productos y no en cantidades suficientes para el suministro mundial. Además, estas empresas están demostrando ser lentas en otorgar licencias de fabricación para que otras puedan hacerlo", manifestó.

En este contexto, la comunidad científica impulsa una campaña para renunciar temporalmente a los derechos de propiedad intelectual. Esta iniciativa comenzó desde octubre del año pasado, cuando la Organización Mundial del Comercio (OMC) recibió una solicitud de suspensión temporal de algunas patentes sobre herramientas y tecnologías médicas Covid-19, las cuales se devolverán cuando se haya alcanzado la inmunidad colectiva.

Los especialistas mencionaron que la propuesta ha recibido apoyo y ahora cuenta con el respaldo de alrededor de 100 países y una coalición diversa de organizaciones llamada "People's Vaccine Alliance", y esperan a que en su próxima reunión se de acceso a otros elementos patentables, con el objetivo que los fabricantes de países en situación crítica produzcan sus propias vacunas.