Lo que han experimentado fans con "The Eras Tour" de Taylor Swift

CIUDAD DE MÉXICO, junio 2 (EL UNIVERSAL).- Imagina invertir una suma considerable de dinero en un concierto, esperar con ansias el momento de presenciarlo y luego, al finalizar, darte cuenta de que no puedes recordar ni un solo instante de esa experiencia. Es como si algo hubiese borrado por completo esos recuerdos de tu mente.

Esta es una reacción que algunos fanáticos de Taylor Swift, también conocidos como swifties, han reportado en algunas redes sociales como Reddit, tras acudir a "The Eras Tour". Muchos de ellos se sienten decepcionados al no poder revivir aquellos emocionantes momentos que deberían quedar "impresos" en su memoria.

Pero entonces... ¿qué provoca esta respuesta física? ¿Es amnesia o euforia? En esta nota, te contamos lo que podría ocurrir en tu cuerpo cuando la estrella estadounidense se presente en México el próximo 24, 25 y 26 de agosto.

Aunque suene poco creíble, los seguidores aseguran sufrir amnesia y no tener fresco cuando Swift interpretó "Lover" o pasó algo icónico en el escenario, otros incluso llegan a pensar que nunca estuvieron ahí.

De acuerdo con Ewan McNay, profesor asociado del departamento de psicología de la Universidad Estatal de Nueva York en Albany y entrevistado por "The Times", este fenómeno no es específico de un concierto, y lo mismo puede ocurrir cuando una persona se encuentra en un estado emocional muy intenso.

El especialista propone ejemplos similares, como las personas que se casan y no recuerdan su primer baile, o gente específica que los acompañó en su noche especial.

Según McNay, a medida que aumentan los niveles de estrés del cuerpo en respuesta a factores emocionantes o angustiantes, las neuronas asociadas con la memoria comienzan a activarse indiscriminadamente. Esto dificulta la formación de nuevos recuerdos.

McNay detalla que demasiada emoción puede llevar al límite la capacidad de creación de recuerdos.

La revista refiere que existe una explicación biológica y científica de los cambios que ocurren en el cuerpo cuando se está emocionado, ya que este lo procesa como un estado de estrés.

El cuerpo comienza a bombear glucosa, que es la molécula que el cerebro utiliza para alimentar tanto la memoria como el pensamiento y el aprendizaje, desde el hígado hacia el torrente sanguíneo.

Imagina encontrarte con un oso en el bosque, por ejemplo: "Quieres ese combustible para que tus músculos vayan y luchen contra el oso o huyan del oso", dice McNay, sin desperdiciarlo en algo como la formación de la memoria. Al mismo tiempo, se estimulan los nervios vagales, que regulan las funciones de los órganos internos. "Estás diciendo: 'Oye, estamos muy estresados: estamos huyendo del oso o estamos viendo a Taylor Swift'", explica el especialista.

Esta reacción hace que la amígdala, la parte del cerebro responsable del procesamiento emocional, libere un neurotransmisor llamado norepinefrina. Este neurotransmisor ayuda a "etiquetar" los recuerdos que tienen un alto contenido emocional y aumenta la probabilidad de que se guarden en la mente. Sin embargo, McNay describe esto como un proceso invertido, donde poca emoción está bien, pero mucha es perjudicial.

El consumo de cafeína o alcohol también puede afectar este proceso y disminuir las probabilidades de crear y retener nuevos recuerdos.

Por su parte, Robert Kraft, profesor de psicología cognitiva en la Universidad de Otterbein en Westerville, Ohio, detalla que aunque se cree que olvidar es una deficiencia, en realidad el ser humano no está diseñado para recordarlo todo. La mente se enfoca en tareas específicas, como un examen o memorizar una exposición.

"No recordar es en realidad un tributo a estar en el momento y disfrutarlo", dice Kraft.

McNay comenta que, en caso de desear registrar en la memoria de manera más efectiva un suceso, la estrategia que puede ayudar es intentar entrar en un estado de relajación, ya que el cerebro monitorea en qué estado emocional se encuentra el cuerpo.

Si gritas en un concierto o huyes de un animal peligroso, le estás indicando al cerebro que debes estar asustado. Por tanto, al estar tranquilo, envías información a dicho órgano de que no hay necesidad de emocionarse demasiado.

"Eso puede ayudar a fomentar la formación de la memoria", concluye el texto.