Peste porcina africana en China: una enfermedad inesperada

Ricardo Passero

Los primeros focos asiáticos de la fiebre porcina africana fueron detectados en 2017 en la zona rusa de Siberia. La enfermedad llegó a territorio chino en agosto del año pasado y desde entonces comenzó a expandirse por la mayor parte tanto de esa nación como de Mongolia, Vietnam y Camboya. La expansión ha llegado incluso a la isla de Hainan, que inicialmente se consideraba como una barrera natural contra la enfermedad.

La fiebre porcina africana en China es una enfermedad hemorrágica altamente contagiosa con capacidad para liquidar hasta el 100% de los planteles de cerdos afectados. El virus es muy resistente y puede sobrevivir por semanas e incluso meses en la carne de cerdo curada o salada. No existe una vacuna para prevenir que los cerdos se infecten y el desarrollo puede llevar años. Pueden pasar de cinco a siete años antes de que la enfermedad deje de propagarse y las granjas recuperen las existencias perdidas. La enfermedad es inocua para seres humanos.

La población china consume 55 millones de toneladas de productos porcinos por año, la población porcina en china supera 430 millones de cabezas, las pérdidas en las que China podría incurrir se estiman en 130 millones, lo que es equivalente a la oferta anual de la Unión Europea y representa un déficit anualizado de carne de cerdo de 16,2 millones de toneladas, una cantidad 1,3 veces mayor que la producida por los EE.UU. El consumo de carne de cerdo en China representa casi tres veces más que el de la carne de ave y más de diez veces que el bovino.

El número de cerdas de cría es el que ha registrado mayores pérdidas con una caída del 21%. Las pérdidas en el stock reproductivo tienen mayor impacto que el resto debido a que su principal fuente de recuperación. China tardaría unos cuatro años en recuperar su rodeo porcino por pérdidas en el número de sus vientres.

Los funcionarios chinos han advertido que los precios de carne de cerdo podrían aumentar hasta en un 70% en la segunda mitad del año debido a las pérdidas de su hato de cerdo.

China ha entrado a comprar carne de cerdo, aunque sea en cantidades pequeña en comparación a su demanda. Las ventas de Estados Unidos a China, pese el arancel del 62% están en niveles récord y los futuros de la carne de cerdo ya han subido más del 50%.

Impacto

El mundo no cuenta con suficiente inventario en exceso para abastecer este cambio en demanda ni tampoco muestra si la reducción en la demanda de harina de soja en China se compense con un aumento de consumo de harina de soja en los Estados Unidos debido a un incremento en la producción de cerdo.

Los cerdos consumen entre un 60 y 70% de maíz utilizado para el alimento balanceado y si cada 1 de 6 cerdos muere en China, esto equivaldría a entre 25 a 33 millones de toneladas de maíz dependiendo de los supuestos utilizados.

Aproximadamente la mitad de harina de soja que se produce en China la consume la industria porcina, seguido por la avícola que consume un 30%. En los Estados Unidos la industria porcina utiliza en su alimento balanceado aproximadamente un 25% de harinas de semillas oleaginosas en comparación con la avícola, que consume un 55%. China es el mayor importador de soja del mundo, una fuente primaria de proteínas para la cría de cerdos.

El escenario actual en China presenta un fenomenal interrogante acera de qué rumbos podrían tomar los precios de los granos y subproductos afectados a la alimentación de porcino. La soja y la harina de soja ya han mostrado importantes caídas, empujadas inicialmente por el conflicto comercial desatado entre Estados Unidos y China. La situación del maíz también es complicada, considerando los esfuerzos que China venían haciendo buscando reducir sus niveles de inventarios.

El autor es analista de INTL FCStone Argentina