Exigen mujeres de Morena que Lilly Téllez sea amonestada

CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 15 (EL UNIVERSAL).- Bertha Luján Uranga, expresidenta del Consejo Nacional de Morena, acudió al Senado de la República para presentar un escrito en el que solicita que "las Comisiones de Derechos Humanos" amonesten a la senadora del PAN Lilly Téllez, por las expresiones violentas y ataques discriminatorios y racistas contra la senadora y secretaria general de Morena, Citlalli Hernández Mora, por su aspecto físico.

La experredista entregó en la Oficialía de Partes de la Cámara Alta el documento, suscrito por funcionarias, legisladoras, profesionistas, comerciantes, activistas, feministas y otras militantes morenistas, en el que denuncian que Lilly Téllez "se ha dedicado a lanzar ataques personales, discriminatorios y racistas, dignos de lo más abyecto de la política, en un intento de provocación, que hasta ahora no le ha funcionado para posicionarse políticamente de las mejores formas".

Las firmantes hacen un llamado al pueblo, a la militancia de Morena y al pleno del Senado de la República para que intercedan y condenen esta actitud de quien sin importar su investidura, "degrada la política y la convivencia entre legisladores y de estos con la ciudadanía".

"Como mexicanos y mexicanas no podemos ser indiferentes ante los actos de discriminación en un país con estragos de racismo y clasismo, no podemos normalizar la violencia verbal en ningún espacio ni en ninguna plataforma. Exigimos que la senadora Lilly Téllez sea amonestada por Comisiones de Derechos Humanos por violentar a nuestra compañera", advierten.

En entrevista, Bertha Luján exigió que la senadora panista ofrezca una disculpa pública a Citlalli Hernández. Entre las firmantes destacan Nadine Gasman, titular de Inmujeres; Clara Brugada, alcaldesa de Iztapalapa; Ernestina Godoy, fiscal de justicia de la Ciudad de México; la exsenadora Dolores Padierna, y la senadora Antares Vázquez, entre otras.

El artículo 61 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece la inviolabilidad parlamentaria, y a la letra dicta: "Los diputados y senadores son inviolables por las opiniones que manifiesten en el desempeño de sus cargos, y jamás podrán ser reconvenidos por ellas".