Exigen justicia para edil asesinado en Guerrero

CHILPANCINGO, Gro., junio 24 (EL UNIVERSAL).- Con el grito de "¡justicia! ¡justicia! ¡justicia!", cientos de pobladores recibieron, en la cabecera de Malinaltepec, el cuerpo del presidente municipal Acasio Flores Guerrero.

Con música de viento y veladoras, los habitantes esperaron el féretro en la entrada de Malinaltepec. Llegó alrededor de las 22:00 horas del sábado en una carroza procedente de Chilpancingo, donde realizaron la necropsia al edil en el Servicio Médico Forense (Semefo).

La procesión recorrió las principales calles del pueblo, hasta llegar al domicilio del alcalde. Durante todo el camino se escuchó el mismo grito: "¡justicia! ¡justicia! ¡justicia!", según se ve en videos difundidos en redes sociales.

La familia del edil informó que el alcalde será velado este lunes, luego lo trasladarán al ayuntamiento, donde le rendirán homenaje, y será sepultado en el panteón municipal.

De acuerdo con distintas versiones, Acasio Flores Guerrero fue asesinado la tarde del jueves en la colonia La Guadalupe, anexo de la comunidad de Alacatlatzala, en Malinaltepec, cuando llegó a inaugurar la pavimentación.

Se presume que un grupo de hombres retuvo al alcalde y a su comitiva; otros cuatro hombres, los amarraron y los llevaron a la comisaría de la colonia. Posteriormente dejaron en libertad a la comitiva, y cuando el alcalde se quedó solo lo asesinaron.

El edil estuvo en calidad de desaparecido 26 horas; alrededor de las 20:00 horas del viernes el cadáver fue hallado en una camioneta, propiedad del ayuntamiento. Tenía un tiro en la cabeza.

Horas antes, alrededor de las 5 de la tarde del mismo viernes, la Secretaría General de Gobierno de Guerrero publicó un comunicado informando que estaban negociando para "liberar al edil".

Sin embargo, integrantes de una comitiva que llegó a buscar al edil a La Guadalupe afirmaron que a esa hora no había ninguna negociación porque en la colonia no había nadie. Esa comitiva fue la que encontró el cuerpo.

Hasta anoche ni la familia ni las autoridades sabían si los asesinos son pobladores de La Guadalupe o si venían de otro lugar.